lunes, 10 de diciembre de 2007

MI HIJA NO QUIERE HACER LA TAREA


Hace unos días vi a mi hija, que está en segundo grado de primaria, muy mortificada por una tarea de Razonamiento Verbal. Me acerqué para preguntarle qué le sucedía; me miró con su rostro angustiado y me dijo que no le agradaba hacer esa tarea porque era –según sus propias palabras- “una tontería”. No me llamó la atención esta respuesta porque en la mayoría de los colegios, los profesores dejan unas “tareas” que son absurdas, aburridas, detestables e incoherentes. Es bueno que los niños lleven tareas a casa porque ayudan a reforzar los conocimientos adquiridos en clase y, además, de a poco van formando valores como la responsabilidad, la dedicación y el estudio.

En Finlandia, país campeón mundial en comprensión lectora desde hace más veinte años y líder de la PRUEBA PISA 2000, 2003, 2006, las tareas para los estudiantes de primaria no deben pasar de los treinta minutos y deben tener objetivos bien claros y concretos. Por el contrario, aquí en Lima las tareas pueden durar dos, tres, cuatro horas y no solo van dirigidas al niño, sino a toda la familia la cual es, finalmente, quien realiza la bendita tarea. Es cierto que no estamos en Finlandia, pero la educación es una sola y se rige sobre la base de principios pedagógicos que sí son universales.

Volviendo a la tarea que resultaba todo un fastidio para mi hija, observé que esta consistía en buscar el significado de cada una de las diecinueva palabras dejadas como entradas y copiarlas literalmente en el cuaderno de Razonamiento Verbal. La cuarta de ellas era PINO y decía:

Pino m. Nombre de varios árboles gimnospermos de las pináceas, de hojas aciculares persistentes en hacecillos de dos a cinco flores unisexuales estróbilas. Producen un falso fruto, la piña que contiene las semillas o piñones. 2 Madera de estos árboles.

Esta palabrita hubiera sido muy fácil de entender si tan solo se hubiera mencionado al arbolito que todos hacemos en la Navidad; sin embargo, al anotar todo el concepto con sus dos acepciones, la alumna –mi hija- terminaría más confundida que al comienzo y reforzaría su desprecio hacia los diccionarios, las tareas y al mundo que involucre palabras y textos.

Dejar tareas de este tipo no ayudan, por el contrario, provocan que el curso o los cursos pierdan su atractivo natural y se incremente la apatía y desgano cuando se tenga que hacer otras tares.

Finalmente, mi hija escribió este concepto: “es el nombre de un arbolito muy bonito como aquel que se arma en la Navidad y su madera es fina y resistente”. Al día siguiente fui a su colegio y tuve una conversación, sobre el tema, con la profesora quien inmediatamente reconoció el error y prometió tener un mejor criterio para dejar nuevas tareas. Muchas veces se cree que si los padres cuestionan el trabajo de los profesores, estos van a tomar represalias con el menor, pero no es así. Al contrario, los profesores están advertidos de que en el hogar de ese alumno, hay una familia que está al tanto de lo que pasa en el colegio porque ante la lógica y razón, no hay excusa que sirva.

Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

viernes, 7 de diciembre de 2007

KASPI, EL GUERRERO VALIENTE

Kaspi era un valiente soldado del ejército de los Incas. Había luchado, desde que era un jovenzuelo, a lado del gran Inca Huayna Cápac. Su lealtad y valentía le habían permitido ganarse el cariño y la confianza de su Señor. Por esta razón, cuando Huayna Cápac debía tomar decisiones importantes, lo llamaba para escuchar su opinión. Sus propios méritos hicieron que Kaspi fuera ascendido al grado de General de los Ejércitos del Cuzco y Protector de la Familia del Inca.

Como no todo puede ser felicidad en la vida, una mañana, Suri, la hija más pequeña de Huayna Cápac, despertó con tanta fiebre que deliraba en su aposento real. Los curanderos del Palacio Imperial, le hicieron beber el jugo rojizo de unas plantas y le cubrieron su cuerpecito, que quemaba como piedras calentadas por el Sol, con unas enormes hojas verdes que iban siendo cambiadas de rato en rato.

El Inca Huayna Cápac permanecía triste y preocupado, junto al lecho de su pequeña hija y esperaba que se recupere. Sin embargo, pasaron dos días y la pequeña Suri no daba signos de recuperación, por el contrario, su rostro se veía mortalmente pálido. El Inca desesperado reunió a todos los curanderos y los amenazó con cortarles las cabezas si moría la pequeña princesita.

Como última salida, los curanderos decidieron llamar a Chumbi, un anciano adivino que vivía en una cueva del cerro Kallana. Sin hacerse esperar, Chumbi acudió al llamado y enterado de todo fue a ver a la pequeña Suri que agonizaba en su lecho. Chumbi sacó de una bolsa multicolor, que le colgaba al hombro, un puñado de hojas de coca y acercándolas al rostro pálido de la niña pronunció en silencio unas palabras extrañas. Luego, las sopló lentamente hasta que no le quedo una sola en la mano. Todas las hojas habían caído, extrañamente, a los pies del valiente y leal Kaspi. El adivino interpretó este hecho y habló:

- Las hojas sagradas de coca me dicen que esta niña ha sido ojeada por un espíritu maligno que entró al palacio, hace tres noches, y solo se salvará si alguien puede vencerlo. Y las hojas sagradas te señalan a ti, valiente Kaspi como el único que puede derrotarlo.

Kaspi, que escuchaba atentamente las palabras del adivino, intervino:

- Dime pronto, venerable anciano, hacia donde debo ir para encontrar y luchar contra el espíritu maligno; mi deseo más grande es salvar a esta inocente criatura.

El adivino cogió otro puñado de coca y lo arrojó sobre la cabecera de la cama de la niña y señaló

- A este espíritu maligno lo podrás ver a la medianoche en uno de los andenes del cerro Salkanto, si Él te ve primero morirás con los ojos desorbitados y botando espuma blanca por la boca. Solo podrás atraparlo si usas una cuerda de lana de vicuña negra, no lo olvides.

Faltaban cuatro horas para la medianoche y los andenes del cerro Salkanto estaban a menos de dos horas de camino. Kaspi no le temía a la muerte y más aún si moría por defender a la familia del Inca; cogió una larga cuerda de lana de vicuña y la guardó en una bolsa que llevaba. Se puso un poncho rojo y un chullo grande que le cubría casi todo su rostro y se dirigió al cerro Salkanto.

La Luna apenas asomaba en la oscuridad de la noche; el canto agudo y monótono de los grillos se dejaba escuchar a lo largo del camino. Hacía mucho frío, pero Kaspi parecía no sentirlo. Fue recorriendo todos los andenes hasta que llegó al último; sacó la cuerda que llevaba y, con mucho cuidado, hizo un nudo corredizo y fue haciendo un círculo con la soga, luego lo cubrió con hojas secas para que no se notara cuando la luz de la Luna llegase hasta allí. Empuñó un extremo de la cuerda, luego se sentó sobre la hierba fría y se puso a esperar la llegada del espíritu maligno. Ahora la Luna se veía más grande e iluminaba una parte del cerro. Kaspi protegido por la oscuridad de su lado, se confundía con las sombras de la noche.

El aire jugueteaba entre los andenes de trigo moviendo caprichosamente sus espigas; el viento silbaba estrellándose contra los bloques de piedras. En ese momento, rodeado de una neblina apareció el Espíritu Maligno. Al verlo, Kaspi sintió un frío intenso que le llegaba hasta el alma, sin embargo, su valentía le hizo recobrar las fuerzas y el ánimo.

El Espíritu Maligno iba avanzando lentamente por los andenes; Kaspi, empuñó la cuerda y esperaba que pase este espíritu por su lado para atraparlo. El ser misterioso iba recorriendo, sin prisa, todos los andenes como si fuese una tarea que se le había asignado. Llegó al último andén y al pasar por donde estaba Kaspi, éste jaló la cuerda con todas sus fuerzas y capturó al espíritu que al verse atrapado se transformó en un anciano, debilucho e indefenso.

La sorpresa fue mayor para kaspi porque nunca hubiera pensado que este ser fantasmal ahora se mostrase débil y temeroso.

- Suéltame, por favor, hombre de la noche –dijo el espíritu maligno- yo no te he hecho ningún daño, además, es la primera vez que alguien me ve primero y eso me deja indefenso como un niño que recién empieza a caminar. Pídeme lo que quieras y te lo concederé con tal que me dejes libre.

Kaspi lo tenía fuertemente sujetado, pero ante las suplicantes palabras de la criatura, lo fue soltando de a poco, pero no del todo. Como buen soldado, kaspi sabía que no se podía confiar en el enemigo y le habló con firmeza:

-Soy Kaspi, que en nuestra lengua significa palo para golpear, y estoy aquí porque hace tres noches ojeaste a la pequeña Suri, la hija adorada del Inca. Ella agoniza en su lecho por tu culpa y si no la salvas ahora, haré honor a mi nombre y te golpearé día y noche hasta acabar contigo.

- No, por piedad, no me golpees –contestó aterrado la criatura y sacándose los ojos como si fueran dos lunas pequeñas, se los entregó a Kaspi y le dijo:

-Debes colocar mis ojos en una bolsa oscura y colocarlos sobre el pecho de la ñiña y verás cómo se recupera inmediatamente, luego arrojarás la bolsa a las aguas del río Pujllana que me los devolverá y te prometo que nunca más caminaré por el palacio real.

Kaspi liberó al Espíritu Maligno y se dirigió al palacio del Inca donde todos aguardaban su llegada. Colocó los ojos en una bolsa negra y la puso sobre el pecho de Suri.

Increíblemente, su rostro pálido se volvió del color de la miel, sus ojos sin vida se iluminaron con un brillo intenso, sus labios secos se humedecieron como el pasto de la mañana. El Inca, que lloraba de alegría, abrazó a su hija y la llenó de besos.

Kaspi fue recompensado con cien vicuñas negras y estuvo al servicio del Inca hasta el día de su muerte.


Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LECTURA VELOZ: PREJUICIOS DE LOS "ESPECIALISTAS"


El déficit de lectura en el Perú es tan grande que podría considerarse como una tragedia nacional. En las diferentes pruebas nacionales e internacionales, de comprensión lectora, figuramos en los últimos puestos. En el mes de noviembre (2007) Perú apareció en el puesto 131 (de 131 países) en nivel educativo primario (World Economic Forum). Si así estamos en el nivel primario que es la base académica de la educación, entonces, ¿cómo estaremos en secundaria?, ¿cómo estarán los alumnos de las universidades?, ¿cómo está nuestra clase profesional?
Iniciamos nuestra formación académica recibiendo la peor educación primaria del mundo, entonces los resultados que nos han mostrado las otras investigaciones tienen que ser verdaderas. A partir de esta situación, podemos entender por qué es que los alumnos de hoy tienen deficiencias lectoras.En el 99% de colegios nacionales y particulares no se enseña a leer para comprender. Lo que se enseña es a leer para que te escuchen y todavía mal porque ni en eso se tiene un programa sistematizado.Todavía se cree que la lectura silenciosa y la lectura oral sirve para lo mismo, nada tan falso; Philip S. Dale en su libro Desarrollo del lenguaje (1989) dice: “La lectura en silencio y la oral constituyen dos actividades que probablemente se diferencian más de lo que se cree. El lector experimentado omite muchos procesos fonológicos cuando lee en silencio. Una de las metas de la “lectura rápida” consiste en enseñar a eliminar la “vocalización mental”. Creer que se debe estudiar en voz alta está tan arraigado en la mentalidad de los profesores, tanto es así que recomiendan a los padres que estudien -en casa- en voz alta y los padres dicen frases como: “Pepe, no te escucho, no estás estudiando”, “Habla más alto que no oigo desde la cocina”.
Ante esta realidad, la LECTURA VELOZ surge como una alternativa para una buena lectura comprensiva, sin embargo, miles de profesionales de la educación movidos por su tremenda ignorancia y sus paradigmas conceptuales dicen que la Lectura veloz es una farsa, una tontería, un engaño, que no sirve (hablan como si hubiesen hecho el curso ya de manera autodidacta o en una institución). Lo cierto es que tienen tantos prejuicios, justo ahora cuando a través de la globalización sabemos que la Lectura Veloz se desarrolla en los países más desarrollados; tan solo necesitamos ingresar a la Internet para darnos cuenta de su tremenda importancia.
Aquí unas referencias sobre el tema:
“Al leer con excesiva lentitud un libro, no solo se pierde el tiempo, sino también la concentración, ya que la mente, obligada a trabajar por debajo de su capacidad, ocupa la energía sobrante en pensamientos ajenos y, sin rumbo fijo, comienza a vagar. Pero no obstante que la rapidez influye enormemente para una buena comprensión de lectura, es indispensable aplicarla con suma flexibilidad”. MAURICE NELLIGAN “El arte de leer y estudiar” Editoria Diana.
“La lectura rápida no es una lectura descuidada ni atropellada. Se confunde la rapidez con el apresuramiento. En realidad, el lector veloz es un lector activo, alerta y eficiente. Busca siempre las ideas importantes y los elementos de estructura y organización que le ayudarán a comprender mejor el significado de lo que esta leyendo. Por constante, el lector lento suele vagar en sus pensamientos, esto se debe al hecho de leer por debajo de su capacidad para estar alerta e interesado por la lectura. Generalmente se piensa que cuando se lee con rapidez no se dispone de tiempo para buscar el significado de las palabras desconocidas ni para leer pasajes difíciles, pero no es así. El lector veloz puede detenerse tan frecuentemente como el lector lento. El lector veloz terminará la lectura primero y recordará más que el lector lento y además podrá releer el texto con mayor facilidad. Aprender a leer con rapidez no es solo una necesidad impuesta por la premura de los tiempos en que vivimos, sino paso obligado para ser un buen lector, un lector eficiente” Dr. Armando Arturo Casillas castañeda (México)
Tenemos una alternativa para revertir la pobreza lectora y para ello necesitamos abrir nuestra mente hacia nuevas técnicas y procesos de lectura que se basen en la promoción de la investigación sobre el tema de la Comprensión Lectora y que no se quede solo en el campo de la teoría y el discurso. A propósito de esto último, aquí en Perú tenemos cientos de magísteres y doctores que solo se han quedado en la erudición porque son campeones para “hablar”, “citar”, “recomendar” “dejar tareotas” y “repetir casi literalmente a otros autores, incluyendo sus errores”, pero están tan alejados de la realidad que ni siquiera han pisado una aula de primaria o secundaria y mucho menos han logrado, por lo menos, enseñar a leer a un solo alumno, salvo a sus hijos, entonces surge la pregunta ¿de dónde saben tanto?

Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

martes, 4 de diciembre de 2007

¿QUIERES UNAS TÉCNICAS SENCILLAS DE LECTURA VELOZ?



Hola amigos...
La LECTURA VELOZ es una técnica que te permite leer mucho más rápido y con una mejor concentración lo cual hace que tu comprensión sea mejor. "Leer sin comprender no es leer, solo es decodificar". La LV te permite que mejores tu lectura en calidad y tiempo. Todos sabemos que el 90% del conocimiento está en los libros y reconocemos su importancia, pero ¿por qué se nos hace tan difícil leer?,¿por qué compramos un libro y nunca lo terminamos de leer?, ¿por qué preferimos ver una película, escuchar música o engancharnos en internet?...
La respuesta es porque LOS COLEGIOS NO ENSEÑAN A LEER, ENSEÑAN A DECODIFICAR O SIMPLEMENTE A REPETIR ORALMENTE EL TEXTO... Es por eso que tenemos tantos problemas de lectura. Por otro lado en Holanda, Finlandia, suecia, Canadá, Inglaterra, etc., la gente DISFRUTA DE LA LECTURA, SE DESESPERAN POR LEER, un reporte comentaba que los "niños "leen hasta 60 libros al año y en América Latina con las justas estamos en 2 por persona. He investigado y en estos países se trabaja la lectura global, es decir, no leen mirando sílaba por sílaba sino miran toda la palabra como si fuera un todo y de allí se parte a mirar grupos de palabras como si fuera un todo; la ventaja es que nuestro cerebro lo que capta son ideas o conceptos que se van relacionando. Cuando leemos palabra por palabra nuestro cerebro lo que capta son estructuras escritas con un montón de significados (polisemia) y mientras busca su interpretación semántica, va olvidando los conceptos anteriores.

Algunas recomendaciones:

1. Usa un lapicero o palito chino cuando leas como si fuera tu dedo. (Muchos creen que usar el dedo durante la lectura es un vicio, por qué entonces estas personas usan su dedo de la misma forma cuando buscan un número en la guía telefónica, cuando suman, etc.) Así tus ojos ya no están ocupados en ubicar o rastrear la línea de lectura y mejora el campo de percepción.

2. En vez de deslizar el lapicero, da pequeños saltitos de dos (para empezar) en dos palabras y verás que puedes captar perfectamente el significado de lo que lees. Trata de aumentar en la medida de que te sea más conveniente.

3. No muevas los labios, porque ello hace que tu lectura silenciosa se maneje al ritmo de tu lectura oral. (La lectura oral es SOCIAL , se lee para que te escuchen los otros; tu preocupación no es comprender lo que lees, sino quedar bien con los oyentes). La lectura silenciosa es personal, es una lectura EXCLUSIVAMENTE de estudio y hasta cien veces más rápida y comprensiva que la otra.

4. No hagas regresiones. Las regresiones se hacen cuando no entendemos lo que hemos leído, pero la mayoría retrocede por que cree que no ha entendido y cuando lo hace solo confirma que sí había comprendido. Aquí es cuando las regresiones se convierten en un vicio de retroceder por retroceder y como vicio se convierte en un hábito. Te recomiendo que no retrocedas, si no has entendido realmente, termina de leer ese párrafo y vuelve a iniciarlo.

5. Prefiere la calidad y no la cantidad. Es mejor leer diez minutos en un ambiente adecuado que dos o tres horas en la cama, en el sofá, con múscia, con tv, comiendo, etc. (salvo que sea una lectura de placer como una obra literaria, o de información peridodística). si vas a leer un tema de estudio, busca un lugar con bastante luz. Siempre tu nariz debe apuntar al centro del texto y tu cabeza no debe estar tan agachada o colgada porque eso estresa a los pocos minutos.

6. Usa instrumentos de apoyo. Leer es un proceso interactivo y nos defendemos mejor si usamos resaltadores o marcadores fosforescentes, lápices bicolores, pos-it. Ten presente que si el libro es tuyo lo puedes subrayar, subraya lo que te parece más importante, no tengas temor, sí es como se ira aprendiendo a subrayar. Anota al costado del texto tus opiniones o palabras claves que sinteticen lo leído. No tengas temor... es tu libro... (derecho de propiedad).

Les volveré a escribir, gracias por la atención y recuerden que si no mejoramos nuestra calidad de lectura, terminaremos sepultados por un alud de libros.

Gracias por leer
Manuel Urbina

prolector@hotmail.com.pe

lunes, 3 de diciembre de 2007

LECTURA SILENCIOSA VS LECTURA ORAL : DOS COSAS TAN DISTINTAS








Philip S. Dale en su libro Desarrollo del lenguaje dice: "La lectura en silencio y la oral constituyen dos actividades que probablemente se diferencian más de lo que se cree. El lector experimentado omite muchos procesos fonológicos cuando lee en silencio. Una de las metas de la "lectura rápida" consiste en enseñar a eliminar la "vocalización mental". (...) El leer en voz alta no solamente no ayuda, sino que puede dificultar la lectura en silencio. La lectura en voz alta implica dos actividades adicionales: no solo la motor inherente a la producción del sonido, sino también otra mental. (...) Tanto la lectura en silencio como la oral cumplen importantes funciones, pero es necesario recalcar que el ejercicio y la práctica de la lectura oral no necesariamente facilita la lectura en silencio.

VENTAJAS DE LEER RÁPIDO



“En la escuela, los maestros y demás autoridades –quienes se jactan de saber más que uno- aconsejan a los alumnos que lean despacio, lo cual siempre los conduce a dificultades en la comprensión, puesto que así su mente tiende a vagar por otro lado. De hecho, es la lentitud la que paraliza la concentración y facilita la fantasía, haciendo que se piense en todo menos en el libro; luego viene el brusco despertar y hay que volver al punto de partida. El buen lector, en cambio, es aquel que refrena esos escapes mediante la lectura veloz que, por exigir mayor atención, aumenta la comprensión”.

J. DOWNING “Madurez para la lectura” Editorial Kapelusz 1993

AUMENTAS VELOCIDAD + comprensión + memoria + pensamiento más rápido...


“Tras aprender el milagro de los ojos y la extraordinaria capacidad del cerebro, no solo conseguí aumentar la velocidad, la comprensión y la memoria; también me descubrí capaz de pensar más rápido y más creativamente; sacar mejores notas; aprobar exámenes sin grandes esfuerzos; estudiar con mayor provecho, y ahorrar días, semanas e incluso meses”

TONY BUZAN “El libro de la lectura rápida”. Ediciones Urano

CONCEPTOS ERRÓNEOS SOBRE LA LECTURA RÁPIDA






La lectura rápida no es una lectura descuidada ni atropellada. Se confunde la rapidez con el apresuramiento. En realidad, el lector veloz es un lector activo, alerta y eficiente. Busca siempre las ideas importantes y los elementos de estructura y organización que le ayudarán a comprender mejor el significado de lo que esta leyendo. Por constante, el lector lento suele vagar en sus pensamientos, esto se debe al hecho de leer por debajo de su capacidad para estar alerta e interesado por la lectura.
Generalmente se piensa que cuando se lee con rapidez no se dispone de tiempo para buscar el significado de las palabras desconocidas ni para leer pasajes difíciles, pero no es así.
El lector veloz puede detenerse tan frecuentemente como el lector lento. El lector veloz terminará la lectura primero y recordará más que el lector lento y además podrá releer el texto con mayor facilidad.
Aprender a leer con rapidez no es solo una necesidad impuesta por la premura de los tiempos en que vivimos, sino paso obligado para ser un buen lector, un lector eficiente.
Dr. Armando Arturo Casillas castañeda (México)

FUNDAMENTOS DE LA LECTURA VELOZ



Al leer con excesiva lentitud un libro, no solo se pierde el tiempo, sino también la concentración, ya que la mente, obligada a trabajar por debajo de su capacidad, ocupa la energía sobrante en pensamientos ajenos y, sin rumbo fijo, comienza a vagar. Pero no obstante que la rapidez influye enormemente para una buena comprensión de lectura, es indispensable aplicarla con suma flexibilidad”.
MAURICE NELLIGAN “El arte de leer y estudiar” Editoria Diana

¿QUIÉN SE LLEVÓ MI LIBRO? V El inicio

Lucas era un ratoncito que iba a empezar, dentro de poco, sus estudios secundarios en un renombrado y costoso colegio de la ciudad. Tenía malos recuerdos de su experiencia en la educación primaria. Todos los profesores que había conocido solo habían sabido dejar tareas y más tareas. Ahora que empezaría a estudiar la secundaria sabía que nuevamente sería víctima de esas aburridísimas tareas escolares, que ahora serían más complicadas y no estaba seguro de que su mamá ratona se las siguiera haciendo. Era un ratoncito extraño ya que mostraba una preocupación precoz.

Era muy frecuente escuchar a sus profesores frases como “estudien, estudien, estudien…”, “lean, lean lean…”, “hagan sus tareas, hagan sus tareas”, pero nunca conoció, por lo menos, a uno solo que dijera: “Muchachos, antes de que estudien, lean o hagan sus tareas, yo les voy a enseñar cómo se estudia, cómo se lee y cómo se hacen las tareas”.

– Es fácil hablar-, decía Lucas. Era su frase favorita.

Las tareas de casi todos los cursos consistían básicamente en responder un cuestionario de cinco, diez, quince o más preguntas teniendo como fuente de información un texto escolar o hacer el resumen del tal o cual lectura, es decir, las tareas implicaban obligatoriamente la necesidad de leer y comprender.

Lucas siempre había pensado que hacer la tarea sería algo sencillo, pero una vez que empezaba a leer su texto era víctima de un sinfín de situaciones: se desconcentraba con mucha facilidad, tenía que hacer regresiones constantes, su cuerpo adoptaba acrobáticas posturas, aparecían en su mente infantil una serie de recuerdos y al final solo reaccionaba o se daba cuenta de que estaba en otra menos en la lectura cuando cogía la página para cambiarla, y lo peor de todo cuando se daba cuenta de que no había entendido ni jota.

Cuando esto ocurría tenía que volver a realizar una segunda lectura, una tercera, una cuarta y al final, víctima de una impotencia tan frustrante dejaba la tarea; curiosamente sus notas eran aprobatorias: nadie aún sabe las razones de ello.

Toda la preocupación del pequeño Lucas se basaba en que le era sumamente difícil leer y comprender.

Es que en los colegios no se enseña un verdadero curso de lectura comprensiva y resulta tan ilógico y cruel que les exijan a los pobres alumnos leer cuando no se les ha enseñado técnicas o métodos para leer comprensivamente.

Existe, en todas las instancias de los gobiernos, el conocimiento de la deficiencia de la lectura en todos los niveles educativos y se ha creído que los cursos de razonamiento verbal serían la solución a este enorme problema, sin embargo, después de tantas horas de práctica los resultados no han cambiado. No es que el curso de razonamiento verbal no sirva, por el contrario, es fundamental y necesario para la comprensión de textos, lo que ocurre es que corresponde a los procesos intermedios de lectura que son eminentemente cognitivos. Con es lógico, no se ha trabaja la fase previa que es perceptiva y visual.

Lucas representaba a millones de alumnos que no querían ir al colegio, representaba a los que permanecían sentados durante horas tratando de hacer sus tareas, representaba a los que hacían sus tareas incompletas o sencillamente a los que no las hacían, representaba a los que nunca querían levantar la mano para decir lo que pensaban sobre el tema tratado en clase, representaba a los que intentaban copiar como sea los exámenes mensuales, representaba a millones de alumnos que creían que el colegio era el lugar equivocado.

Si todo esto ocurría por un lado, también es cierto que existían miles de alumnos que tienen una visión totalmente opuesta a la de Lucas. Existen los alumnos que aman su colegio, las tareas, participar en clase y, desde luego, les gusta la lectura. La única diferencia entre un excelente alumno y uno que todavía no lo ha conseguido es el acercamiento a la lectura o su capacidad de comprensión. Los buenos alumnos conocen técnicas de lectura, por eso encuentran en ella una actividad ordinaria. Para ellos leer es una actividad tan fácil y divertida.

Lucas siempre había querido ser uno de los mejores alumnos de su escuela, pero a pesar de que lo había intentado varias veces, nunca pudo conseguir un reconocimiento. Sus padres lo alentaban con frases motivadoras como “tú naciste para ser el mejor”, “lo importante no es ser el mejor, sino dar lo mejor de uno”, “no es mejor el que tiene las mejores notas, sino el que sabe lo que está haciendo”, y había más frases, pero no eran suficientes para que esté entre los primeros.

Su padre era una persona honesta, trabajadora y que solía coleccionar todos los libros que eran promocionados por los periódicos y revistas locales. Nunca los leía, más parecían adornos de su biblioteca y de su carro; frecuentemente le escuchaba decir: “Estos libros serán para ti, para que el día de mañana seas una persona preparada, inteligente y con mucho dinero”.

Estas afirmaciones –recuerda Lucas - lo perturbaban porque era una responsabilidad que no creía poder cumplirla. Es que le tenía tanto miedo a los libros.

Muchos temores aparecen en los alumnos cuando pasan al nivel secundario. La idea de tener más cursos, más profesores, implica también más tareas, más lectura. Si no hubiera existido la secundaria qué bueno hubiera sido para ellos. Los padres lo saben muy bien y de alguna manera también muestran esa misma preocupación, pero confían en que el niño se acostumbrará gradualmente. No saben cuán importante es el papel de ellos en el proceso lector del niño.

Un día el pobre Lucas meditaba sobre su futuro en la escuela secundaria cuando de pronto escuchó una voz pausada y tajante que decía: “Leer es fácil y divertido”, el ratoncito se dio la vuelta para ver quién era el que se atrevía a decir esta mentira tan grande como el mar. Su temor a la escuela era más grande que sus miedos. (CONTINUARÁ...)

Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com


¿QUIÉN SE LLEVÓ MI LIBRO? VI El inicio

Allí estaba Antonio, un viejo ratón de biblioteca, mirando tiernamente a su sobrino Lucas. La última vez que lo había visto había sido cuando el ratoncito había cumplido los seis años; ahora Lucas estaba hecho todo un jovencito.

El tío Antonio había recorrido la mayoría de los pueblos latinoamericanos, visitando las bibliotecas principales de cada ciudad. Sabía mucho sobre el problema de la falta de hábitos y técnicas de lectura; había constatado que cada día la gente se alejaba más de las bibliotecas, no porque faltasen libros, sino más bien porque les resultaba difícil y fastidioso leer durante horas y horas para comprender tan poco.

Lucas miró al tío Antonio y poco a poco lo fue reconociendo. En esos cinco años ambos habían cambiado, aunque su tío no tanto. No recordaba claramente algunas cosas, pero sentía un enorme cariño por él, sentía que el tío Antonio sí lo podía ayudar.

- Leer es fácil y divertido cuando conoces mínimas técnicas de lectura, y yo te las voy a enseñar en unos cuantos minutos, siempre y cuando tú quieras conocerlas, ya verás qué fácil es leer- volvió a decir el viejo ratón y continuó:

- He recibido tus cartas y qué bueno que hayas sido sincero al reconocer que tienes problemas para llegar a comprender los textos. Te aseguro que muy pronto habrás cambiado de opinión y verás que la lectura es una actividad tan fácil como pintar, correr o comer. Verás cómo al aprender técnicas de lectura, cambiarán tus ideas sobre el colegio y tus profesores ya que lo querrás más, mejorará tu autoestima y tus relaciones con las personas que te rodean mejorarán notablemente. No es necesario mucho tiempo para que conozcas estas técnicas y puedas disfrutar de los diferentes tipos de lectura.

Si estas palabras hubiesen sido dichas por otra persona, no hubieran tenido el efecto tranquilizante que sintió Lucas. Si su tío Antonio las decía era porque efectivamente así debía ser, él no podía equivocarse. Además, en casa, siempre se decían muchas cosas buenas sobre él. Sus días de temor estaban a punto de terminar.

El tío Antonio estaba a punto de compartir sus conocimientos sobre el problema de la lectura que afectaba a millones de estudiantes. Sabía que en países como Holanda, Finlandia, Alemania, Francia, Gran Bretaña, el nivel de lectura era alto; en Holanda, por ejemplo, el promedio de libros leídos al año podía ascender a unos veinte. Los españoles estaban muy preocupados porque a pesar de tener una historia tan rica en la literatura universal aparecían entre los últimos países lectores de Europa.

Uno de los niveles más bajo de lectura está en Latinoamérica con un promedio de uno a dos libros por persona al año, salvo Cuba y ... Argentina que son dos países con un promedio muy alto en lectura.

En la mayoría de los países latinoamericanos la lectura se encuentra en una crisis tan grande y ello se ve reflejado en el bajo nivel educativo. En una encuesta –el año 2005- sobre las mejores universidades del mundo, no aparecía ni una sola universidad latinoamericana. Qué vergüenza y qué triste realidad teniendo en cuenta que la función más importante de las universidades en cualquier parte del mundo es la investigación científica.

Muchas cosas había aprendido Antonio sobre la lectura en esos últimos años. Ahora tenía la oportunidad de ayudar a su sobrino Lucas a convertirse en un buen lector.

-Bien manos a la obra, es hora de aprender nuevas técnica de lectura, vayamos a tu mesa de trabajo- dijo muy seguro el viejo ratón.

-Lo primero que debes aprender, por insignificante que te parezca, es adoptar una correcta postura para leer. Tu espalda nunca deberá tocar el respaldar de la silla, deberá estar a unos cinco o diez centímetros de ella. Cuando uno se apoya en el respaldar, el cuerpo tiene la tendencia a ir acomodándose paulatinamente hasta encontrar una postura de descanso lo cual es interpretado por el cerebro como un acto intrascendente, es decir, el cerebro asume que la actividad que se está realizando –el acto de leer- no es importante. En consecuencia los mecanismos de atención y concentración decrecen y el estudiante pierde el interés por continuar con la lectura. Por lo tanto, querido Lucas, una buena lectura será en la postura de atención y no en la de descanso.

Lucas escuchaba atentamente las indicaciones de su tío y pudo comprender la razón por la que sus padres, sentados cómodamente, a los pocos minutos de ver una película, caían en un profundo sueño.

- También debes saber que tu espalda deberá estar recta, ligeramente inclinada hacia adelante, tus pies deben descansar firmes en el suelo. Si arqueas la espalda te vendrán dolores cervicales; si te apoyas en uno de los brazos y te inclinas hacia la derecha o hacia la izquierda, ocurrirá que la circulación no será fluida en esa zona y al no llegar abundante oxígeno a tu cerebro, empezarás a bostezar y serás víctima de un aburrimiento total.

Nunca antes había pensado el ratoncito Lucas que la postura era tan importante, sin embargo, pensó que iba a ser difícil adoptar esa posición todo el tiempo. Audazmente, preguntó:

- Tío, ¿qué pasa con las personas que leen echados en la cama o en los sillones?, yo he visto que muchas personas leen así, incluyendo a mi papá. (CONTINUARÁ...)

Gracias por leer


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

sábado, 1 de diciembre de 2007

¿QUIÉN SE LLEVÓ MI LIBRO? VII El Inicio

El viejo ratón, con una sonrisa sincera, respondió:

- Debes saber que hay diferentes clases de lectura; la más importante para los chicos que están en la escuela o en la universidad es la lectura de estudio, aquí es importante adoptar una posición de atención porque la información que aparece en esos textos debe ser asimilada, procesada y deberá estar lista para su evocación o recuperación que normalmente ocurre en las evaluaciones orales o escritas y otras veces en las temidas exposiciones. Es importante que la lectura de estudio se realice en un lugar adecuado, sin interrupciones o distracciones. Aproximadamente cada cuarenta minutos de lectura se debe tomar pequeño descanso. No todo el tiempo se puede estar en la posición de atención, aunque el cuerpo se va acostumbrado progresivamente.

Por otro lado, también tenemos la lectura informativa en donde no se exige que el lector adopte una posición de atención. Es una lectura del momento, sin el compromiso o la obligación de ser evaluado. Se da cuando se lee un periódico, una revista, un catálogo, etc., y se puede hacer en cualquier lugar, incluso en la cama; el tiempo de lectura es breve y ocasional.

También existe la lectura de placer y se da en la lectura de obras literarias. El alumno lee un texto motivado por su propia curiosidad y, tampoco está obligado a ser evaluado. Actualmente se ve a chicos y grandes con los libros Harry Potter, El Señor de los Anillos, El código Da Vinci y otros libros de moda. Esta lectura la pueden hacer en la playa, en el campo, en un parque, en el metro, etc.

Lucas estaba sorprendido y comprendió la razón por la que había visto a algunos de sus compañeros de aula, muy concentrados, leyendo unos la saga de Harry Potter y otros, las Crónicas de Narnia. Pensó que si tendría que leer un libro ese sería Harry Potter.

Ahora el pequeño Lucas había aprendido que no todas las lecturas eran iguales, por lo tanto, no era lo mismo leer una revista deportiva o de modas que, un texto escolar. Ahora sabía que la lectura de estudio era la que predominaba en los colegios y entendió, también, cuán importante era la postura para regular el factor de la atención y de la concentración.

Se sentía más seguro y más tranquilo; esa sensación de angustia que se acrecentaba cuando pensaba en sus nuevos estudios secundarios empezaba a disminuir rápidamente. Por otro lado, deseaba seguir oyendo las palabras de su tío Antonio.

Los ojos no son los que leen –dijo Antonio- el que lee es el cerebro. Esta afirmación hizo que Lucas abriese los ojos y aumentase más su curiosidad.

Es cierto -continuó Antonio- el cerebro es el encargado de realizar el proceso de decodificación o interpretación de los gráficos que recibe a través de los ojos. El cerebro humano se divide lóbulos o partes que se encargan de controlar los sentidos como la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato. El lóbulo occipital, que se encuentra por encima de la nuca, es el que controla el sentido de la visión.

Existen muchas personas que quedaron ciegas porque recibieron un fuerte golpe en esta zona, recuerdo a un compañero que perdió la vista porque le cayó un fuerte pelotazo en la zona occipital.

Si el cerebro es el que lee entonces ¿cuál es el papel de los ojos? –dijo el pequeño Lucas-, ¿acaso no son importantes para leer?

Por supuesto, son importantes –dijo el viejo ratón- los ojos son como cámaras fotográficas de la más alta tecnología que captan las palabras y las envían a través del nervio óptico al cerebro para que este realice la descodificación o interpretación.

Imagínate, Lucas, que recibes un correo electrónico escrito en lengua alemana y como tú desconoces esta lengua lo que ocurriría sería que tus ojos verían con toda claridad lo que está escrito, pero tu cerebro no podría interpretar ese código, es decir, no lo podrías leer. (CONTINUARÁ...)

Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com