miércoles 4 de febrero de 2009

AGU TROT, un cuento de amor y muchas tortugas


Hoy, a media mañana adquirí tres libros: Agu Trot, de Roald Dahl; El misterio de la isla, de Ana María Machado; y Clemencia, la vaca que quería ser blanca, de Verónica Linares. Sobre los dos primeros libros no hay "vueltas que dar", Dahl y Machado son Los García Márquez de los niños y sobre Linares, espero lo mejor después de leer su libro (aunque mi olfato lector me promete una gran sorpresa) y estaré comentándolo.

(Les diré que Lima, actualmente es una de las ciudades en donde los conductores pueden leer debido a que hay un fiebre en todas las municipalidades por hacer pistas nuevas de tal manera que por donde uno vaya va a encontrar obstáculos, desvíos y un congestionamiento vehicular que te obliga -entre otras alternativas- a leer y ello es algo que me parece positivo porque de alguna forma "se incentiva la lectura").

Mi pasión por las obras de Dahl hizo que en este tour de calles rotas y parálisis vehicular, Agu Trot fuese el libro escogido para leerlo. Como siempre, Dahl nos cautiva y nos atrapa desde la primera página, solo que esta vez el cuento es una historia de amor tan singular. En la página 20 dice: "Y luego, observando el rostro sonriente de la señora Silver que lo miraba a su vez, pensó por milésima vez en lo guapa que ella era, lo encantadora y bondadosa y amable, y el corazón le dolió de tanto amor".

Bueno, solo lo pude leer hasta la página 26 (de 68) y pensé que debía hacer un resumen urgente sobre esta bella historia. En estos momentos son las 14:25 y voy a continuar la lectura del texto y al mismo tiempo voy a tratar de escribir el resumen del mismo. Espero que los profesores puedan conseguirlo y disfrutarlo al máximo y que llegue a la razón de ser de nuestra profesión: los alumnos.

AGU TROT (tortuga al revés)

Autor: Roald Dahl
Ilustraciones: Quentin Blake
Editorial: Santillana
Año: 2007, cuarta reimpresión

Resumen:

El señor Hoppy era un jubilado y solterón que vivía solo en el lo alto de un edificio. Una de sus pasiones eran las flores que cultivaba en todas partes de su casa, pero especialmente, en su balcón. Justamente, en el balcón debajo del suyo vivía una viuda que era el amor perfecto del señor Hoppy solo que por su timidez no se había atrevido nunca a invitarla a tomar el té, a pesar de conocerla durante muchos años. Se encontraban por las mañanas y conversaban sobre diferentes cosas, menos sobre ellos. Es que la señora Silver le daba todo su amor a una tortuguita de 400 gramos llamada Alfie y eso lo sabía el señor Hoppy que hubiera sido capaz de convertirse en tortuga con tal de que ella le acariciase el caparazón todas las mañanas susurrándoles palabras cariñosas.

Lo que más deseaba la señora Silver era que su tortuguita creciera porque durante los últimos once años apenas había alcanzado unos centímetros, y un día, este fue el tema de conversación. Al señor Hoppy se le ocurrió una idea y le dijo que él sí podía hacer que la tortuguita creciera debido a que conocía un secreto que se lo había revelado un beduino de una tribu. Entonces, ella le dijo que si lograba que el animal creciera se convertiría en su esclava lo cual emocionó mucho más al jubilado solterón.

El señor Hoppy le alcanzó un papel con unas palabras mágicas que debían leerse tres veces al día frente a la tortuguita, estás palabras eran:

“AGU TROT, AGU TROT
¡ETZAH ROYAM, ROYAM!
¡ECERC, ETAHCNIH, EBUS…!
(Tortuga, tortuga, ¡Hazte mayor, mayor!, ¡crece, hínchate, sube…!)

Seguidamente, se fue a todas las casas de mascotas y compró todas las tortugas que pesaban más de 400 gramos y haciendo un gran esfuerzo se las llevó a casa (eran 140). El señor Hoppy había sido mecánico, antes de jubilarse, razón por la que no le fue difícil, construir un largo brazo mecánico con el que inmediatamente atrapó a la tortuguita que se encontraba soleándose en el balcón inferior y la cambió por una que se le parecía mucho, pero que pesaba 50 gramos más. Siete días después hizo el segundo cambio, y así sucesivamente cada semana, hasta que después de ocho semanas, la nueva tortuga pesaba 750 gramos, sin embargo, la señora Silver no había notado el cambio.

Por la tarde, el señor Hoppy decidió sugerirle a la mujer que pesase a la tortuga y cuando se disponía a bajar escuchó un grito tremendo que venía del balcón inferior. Era la viuda quien estaba sorprendida por el crecimiento de su mascota ya que esta no podía entrar por la puerta de su casita. El señor Hoppy le dijo si podía bajar a su piso para ver a la tortuga y ella le contestó que no había ningún inconveniente.
Ahora había otro problema, había que ensanchar la casita para que el animalito entrase, sin embargo, al señor Hoppy se le ocurrió otra idea: cambiar las palabras mágicas para que en vez de crecer, se redujera un poquito. Esta vez le escribió:

AGU TROT, AGU TROT,
ETZAH SAM ATIÑEUQEP, SAM ATIÑEUQEP…
(Tortuga, tortuga, hazte más pequeñita, más pequeñita…)

Por la tarde, el jubilado hizo el cambio y cuando la señora Silver regresó de su trabajo (solo trabajaba por las tarde en una tienda de periódicos) empezó a dar gritos de emoción porque la tortuga ya podía pasar por la puerta de su casita. El señor Hoppy le preguntó si podía bajar para ver a la tortuguita y ella se lo permitió. Bajó a toda velocidad mientras se decía a sí mismo en voz baja: “Ahora llega el momento más importante de mi vida, no debo desaprovecharlo”. Ella lo esperaba en la puerta con una ancha sonrisa, lo abrazó y le dijo que era el hombre más maravilloso del mundo. El hombre, nervioso, le dijo si quería casarse con él. Ella se emocionó y le dijo que pensaba que nunca se lo iba a pedir.

Al día siguiente, el señor Hoppy regaló todas sus tortugas a las tiendas de mascotas y limpió su casa de tal forma que no quedó una sola huella de tortuga. Unas semanas después se casaron, fueron felices y colorín colorado.


Gracias por leer

Manuel Urbina

sábado 24 de enero de 2009

CURSO-TALLER DE COMPRENSIÓN LECTORA, LIMA PERU 2009

CURSO-TALLER DE COMPRENSIÓN LECTORA, LIMA PERU 2009

Invitamos a los profesores de Lima y provincias a participar del curso-taller de COMPRENSIÓN LECTORA A TRAVÉS DE LAS TÉCNICAS DE LECTURA VELOZ.

Se realizará el día 22 de febrero, desde las 9 a.m hasta las 5 p.m en el local de EL MUNDO MÁGICO DE LA LECTURA, ubicado en la avenida Antúnez de Mayolo 844 (Altura de la Municipalidad de Los Olivos, Lima).

Este curso está dirigido a docentes de colegios nacionales y particulares, previa inscripción al correo prolector@hotmail.com

Inscripción: S/. 50. 00 (materiales de enseñanza, diploma y CD con cinco libros sobre lectura, comprensión, metacognición, velocidad lectora)

Capacidad: 50 alumnos.

TEMARIO:

Parte 1: Teoría

La importancia de la lectura

Clases de Lectura

Procesos cognitivos de la lectura

Origen de la Lectura Veloz

Mitos sobre la Lectura Veloz

Cómo incide la velocidad lectora en la comprensión de textos

Materiales básicos para desarrollar la velocidad lectora

Países que han implementado la Lectura Veloz en sus programas educativos.

Parte 2: Talleres

Taller de Velocidad Lectora y desarrollo de un programa de intervención para alumnos con problemas de comprensión lectora

Taller de Elaboración de materiales y herramientas mínimas para implementación de un curso de Lectura Veloz

Dirige:

Manuel Urbina,
Magíster en Teoría y Práctica de la Lectura

NIÑOS LEEN "BABÚ" (ROY BEROCAY) USANDO TÉCNICAS DE LECTURA VELOZ


(VER VIDEO 1 QUE APARECE EN LA PARTE SUPERIOR DERECHA)
En el grupo: Brenda,Vanessa, Kevin, Julissa, Evelyn, David, Abdel, Irving, Diego, Alonso, Cinthya, Rolando, Renatho, Raúl


Este grupo está formado por niños cuyas edades fluctúan entre los 9 y 11 años. Esta es la cuarta clase del curso de LecturaVeloz y ahora todo el grupo pone en práctica algunas de las técnicas de lectura que se hicieron en las tres clases anteriores.

Leen el libro Babú, de Roy Berocay y como pueden observar el empleo de la velocidad lectora les está permitiendo el acceso a los significados del textos, es decir, no les afecta la comprensión; por el contrario dan muestran de que tienen claro lo que están leyendo.

El libro asignado para esta sesión también juega un papel importante debido a que tiene características que compatibilizan con la competencia lectora de estos niños: oraciones cortas, letras legibles, ilustraciones y, el tema está vinculado con experiencias que conocen como es el caso de la visita a un zoológico.

Para que el alumno disfrute más aún de la lectura del texto, realizamos una actividad post-lectura en la que los niños expresan sus opiniones sobre el papel de los personajes y juzgan el rol desempeñado por estos (guiados por el docente) . Unos están a favor de tal o cual personaje, mientras que otros están en contra y desde su percpepción sustentan sus respuestas.Todas las respuestas son válidas, cada alumno puede expresarse libremente y de esta manera logramos alcanzar otros objetivos que permite la lectura: desarrollar competencias comunicativas.

Es muy gratificante observar como estos pequeñines argumentan sus respuestas o ver como se forman bandos o grupos que defienden tal o cual posición. La evaluación es permanente durante todo el proceso, sin embargo, al final, les tomamos una prueba sencilla con lo cual termina esta sesión. No me cabe la menor duda, de que estos agudos niños y niñas regresan contentos a sus casas.

Gracias por leer

Manuel Urbina

viernes 23 de enero de 2009

FLUIDEZ LECTORA = AUTOMATICIDAD + VELOCIDAD


Los cursos de lectura veloz son eminentemente prácticos. Se le proporciona al estudiante una serie de ejercicios que deben realizarse por series, durante un tiempo programado (de uno a tres minutos) y a un ritmo que oscila entre 80 y 200 movimientos por minuto.

Después de la realización de estos ejercicios cuyo objetivo es que el alumno adquiera la Automaticidad y Velocidad (en el reconocimiento de palabras y sintagmas) y con ello desarrolle la variable más importante para cualquier tipo de lectura comprensiva, es decir, nos estamos refiriendo de la Fluidez Lectora.

Todas las teorías de la lectura reconocen en la Fluidez Lectora la piedra angular de la lectura y que le permite al estudiante acceder a la construcción de significados o comprensión del texto. A pesar de que diversas teorías científicas hablan de su importancia, pocas o ninguna escuela busca desarrollar la fluidez lectora a través de ejercicios programados sistemáticamente. Peor, aún, muchos entendidos en la materia sostienen que la repetición permanente de estos ejercicios son actividades inútiles.

Incluso cuando participe en los congresos de lectura en Arequipa (marzo 2008) y en Huancayo (julio 2008) muchos especialistas de la lectura -peruanos y visitantes- se mostraban reacios a mi ponencia que trataba sobre La Lectura Veloz como alternativa para una Lectura Comprensiva. Sin embargo, durante mi ponencia fui demostrando que la Lectura Veloz lo único que hace es darle importancia a la Fluidez Lectora como variable esencial para la comprensión de textos. Menos mal que, después de escucharme, reconocieron el rol de esta variable y vieron que no estábamos inventando o creando categorías mágicas o fantasmas.

Volviendo al tema de los ejercicios estos se repiten en series y para el desarrollo y la evaluación de los mismos se necesita contar con un cronómetro, un timer y un metrónomo. Sin estas herramientas (y los fascículos de ejercicios) es poco lo que se puede avanzar para lograr desarrollar la Fluidez Lectora en los alumnos; con ellos alcanzar la meta se puede conseguir en un par de clases.

Finalmente, cuando y a el alumno ha desarrollado su Fluidez Lectora pasamos a otra variable para la comprensión: el aprendizaje de estrategias metacognitivas (subrayado, organizadores, sumillas y resúmenes, etc.). Es entonces cuando ya podemos hablar de lectores preparados.

Gracias por leer


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 10 de diciembre de 2008

Más sobre la Taxonomía de Barret

(Doy respuesta, desde este blog, a unas preguntas que me hicieron desde otro, del cual me he desligado hace buen tiempo)


Estuve revisando sobre los niveles de comprensiòn lectora y algunos autores hablan de la taxonomìa de barret, a la que aludes. lo que no encuentro es sobre esta taxonomìa. por qué se llama barret. si es el nombre de una persona o qué. me gustaria contar con la fuente directa sobre el tema. saludos y éxitos (JOAQUÍN)


Me gustaria saber donde encuentro libros sobre la comprension lectora según barret que me parece interensante. (JESSICA)


hola, estuve leyendo tu trabajo y me pareció muy interesante. Me gustaria profundizar el tema, para mejorar la comprensión en mis estudiante con esta metodología, te agradecería me regales bibliografia al respecto para documentarme. (NADIA)


Estoy realizando mi Tesis en comprensión lectora, teniendo como referente la Taxonomía de barret. Me gustaría que me apoyaras con material y bibliografía del tema. (ALEJANDRINA)


(sobre el tema: http://mundomagico.obolog.com/taxonomia-barret-75570)


La bibliografía original está en inglés y es un libro que me ha sido difícil conseguir -por el momento-, pero he encontrado información en el libro "La lectura: teoría, evaluación y desarrollo" de Mabel Condemarín y Felipe Alliende, Editorial Andrés Bello, 1993, Chile


Al igual que ustedes, pienso que a través de su taxonomía podemos hacer una evaluación más objetiva sobre el nivel de comprensión que puede tener un alumno ya que no solo va dirigido al tipo de preguntas extractivas como son las literales y hasta las inferenciales básicas. A través de las preguntas podemos evaluar la capacidad analítica, reflexiva y crítica del alumnado lo cual no siempre tiene una respuesta exacta porque dependerá de la percepción que tenga el evaluado y, también, le permitirá responder libremente haciendo uso de su derecho personal de enfocar los temas lo cual es una forma de fomentar la democracia de respetar las ideas que mis compañeros puedan decir.

Se me ocurre un ejemplo:


"Eran las tres de mañana y Robert salió a toda velocidad en su Ferrari rojo; al parecer no llevaba nada. Las calles estaban desiertas y una ligera lluvia se hacía sentir"


Lo extractivo o literal estaría en relación a:


¿A qué hora salió?
¿Cuál era el nombre del personaje?, etc.


Lo inferencial podría ser:


¿Crees que Robert estaba apurado?, ¿por qué?
¿A qué nivel socio-económico pertenecería Robert?


Lo analítico, reflexivo, crítico podrían ser:


¿A dónde cres que se dirigía Robert?
¿Cuál sería la edad promedio de Robert?
Si tuvieras un Ferrari, ¿qué harías?
¿Hizo bien al salir a esa hora?, ¿por qué?
¿Es bueno ir a mucha velocidad?


Como verán las preguntas del último grupo requieren de un mayor análisis y no solo puede haber una respuesta, sino varias; las cuales dependerán de la argumentación coherente que realice el alumno. Por ejemplo, si frente a la pregunta: ¿A dónde crees que se dirigía Robert?, (tengamos presente que la marca del auto nos habla de su estatus socio-económico; el color rojo, de su juventud, y se dice que no llevaba bolsas o maletas), no podrían ser respuestas:


"Iba al hospital porque se sentía mal", "a su trabajo", "a una fiesta", "a comprar algo para comer o tomar".


Podría ser una respuesta tentativa: "Iba al aeropuerto a recoger a alguien de su familia", y la lógica nos dice que ello es posible por la frecuencia de los vuelos, sin embargo, si decía "Iba al aeropuerto porque se iba de viaje", ya no tendría la misma fuerza coherente, porque uno de los datos que me da el texto es que Albert no llevaba equipaje alguno. Sin embargo, no podemos, tampoco encasillarnos a una sola respuesta porque la imaginación y genialidad de los alumnos nos pueden sorprender más de una vez.


De allí la importancia de la evaluación de la lectura a través del modelo Taxónomico de Barret que nos da la posibilidad de evaluar el nivel de comprensión del alumno desde varias dimensiones y no solo a través de preguntas literales que se realizan casi de manera mecánica. Tener alumnos reflexivos, analíticos, críticos dependerá de nosotros en la medida que nuestras actividades académicas desarrollen estas capacidades.



Gracias por leer


Manuel

sábado 6 de diciembre de 2008

Señor: Su hijo no sabe leer...

Era la segunda vez que en el cuaderno de control de Andrés, la profesora de Comunicación escribía lo siguiente: "Sr. Padre de Familia: Su hijo no sabe leer, necesita practicar. Ayúdenlo en casa".

Don Camilo, padre de Andrés, leyó y releyó el mensaje ,angustiado, unas cinco veces y aún parecía que no comprendía lo que la profesora le había escrito. Recordó muchas de las cosas que había hecho para que su hijo desarrolle el gusto por la lectura y ahora esta noticia le resultaba "no creíble". No podía ser, algo estaba mal, porque su hijo que había cumplido 8 años era un lector potencial.

Entre las cosas que don Camilo había hecho deliberadamente para que Andrés se convierta en un gran lector estaban:

1. Le contaba casi todos los cuentos clásicos, adaptándolos para la edad de su hijo.
2. Cuando ya no hubo más cuentos conocidos, se había dedicado a inventarle uno tras otro. El mismo se sorprendía de la fluidez para crear historias de animalitos, hadas, doncellas, brujas, príncipes. Veía con sumo placer cómo Andresito disfrutaba de cada historia.
3. Invertía grandes sumas de dinero en la compra de libros infantiles especialmente hechos para niños de dos a cinco años, cada semana adquiría uno o dos textos de alguna colección de literatura infantil editada por los periódicos locales.
4. Lo llevaba a la sección de literatura infantil de los supermercados, de las ferias nacionales e internacionales del libro, y le había construido una biblioteca exclusiva (en forma de una cabaña) para sus libros y otros juguetes.
5. Él, personalmente, se ponía a leer delante de su hijo y de manera exagerada se reía o hacía comentarios positivos sobre el libro que tenía en la mano, todo con la intención de que su hijo lo observase.
6. Él inventaba un cuento y Andrés inventaba otro; al final, los cuentos de Andrés eran más originales.
7. Lo había llevado a muchas bibliotecas, tan solo para que vea la cantidad de gente que leía. Le pedía a los bibliotecarios que le permitan pasar por los pasadizos llenos de libros codificados; algunas veces no se lo permitieron. En una ocasión lo llevó a una imprenta donde se compaginaba un libro escolar.
8. Cuando Andrés aprendió a leer, ambos se turnaban para leer un texto, luego comentaban la historia y terminaban en una chacota.
9. Todas las películas infantiles que Andrés veía, siempre estaban subtituladas al español. Así tendría la oportunidad de leer pues la motivación en un filme para niños es intrínseco.


Había invertido dinero, tiempo y dedicación en la formación lectora de su hijo y ahora la profesora de Comunicación le escribía diciéndole que su hijo no sabía leer. Don Camilo decidió ir al colegio de Andrés para despertar de esta pesadilla que no se atrevía a aceptar.

Al día siguiente, muy temprano, don Camilo y Andrés se dirigieron al colegio. Era viernes y había formación general; Andrés se despidió de su padre y se dirigió al enorme patio donde se encontraban algunos de sus compañeros.

Don Camilo se dirigió a la sala de profesores, con el cuaderno de control en la mano, y en el camino se encontró con la profesora de Comunicación. La saludó seriamente y le dijo que venía por la nota que le había escrito. Don Camilo era un tipo alegre, carismático, hiperactivo y educado, sin embargo, aquella mañana, su rostro decía todo lo contrario. Parecía una fiera que estaba dispuesta a todo con tal de proteger a su cachorro. Respiró lentamente, pues, él mismo no se reconocía; volvió a respirar y trató de controlarse porque no había ido a un campo de batalla, sino a conversar sobre la nota que, en verdad, sí le angustiaba.

- Profesora, ayer el leído esta nota en el cuaderno de control de mi hijo y quisiera que me explique qué es lo que quiere decir.-habló seriamente don Camilo.

La profesora, acostumbrada a ver las reacciones y gestos en los rostros de sus alumnos, se dio cuenta de que esta conversación no iba a ser una de las tantas que tenía con otros padres; también respiró lentamente y habló:

- Efectivamente, señor Benítez, he podido observar que su hijo aún no sabe leer correctamente y usted debe saber que es importante que los niños dominen la lectura desde los primeros grados. Por eso le escribí y espero contar con el apoyo de usted para que Andrés aprenda a leer correctamente.

Don Camilo la miraba atentamente, sin embargo, cuando escuchó la última parte sintió como si una descarga eléctrica le sacudía de pies a cabeza. Era un golpe bajo a tantas cosas que había hecho a fin de que su hijo adquiera el gusto por la lectura. No tuvo tiempo para respirar y contestó:

- ¡Usted quiere decir que mi hijo no comprende lo que lee!

- No, no -dijo la profesora- Andrés es el mejor alumno en compresión de textos, es el más rápido y es el que más participa cuando hacemos las lecturas; por él que toda la clase sea para leer.

Don Camilo sintió que el Espíritu Santo descendía sobre su cuerpo, sentía que volvía la vida a ser bella. Sabía que a Andrés le gustaba la lectura, aunque lo había dudado un poco y, ahora, al escuchar las palabras de la profesora se sintió orgulloso y vio que sus esfuerzos por incentivar la lectura en su hijo no habían sido en vano. Ya más tranquilo, don Camilo se dio cuenta de lo que la profesora le había tratado de decir y su diablito interior le hizo sonreír.

- El problema que tiene Andrés -continuó la profesora- es que cuando le doy un texto para que lea en voz alta, no lo lee respetando los signos de puntuación, no hace pausas entre las oraciones y, además, a veces omite, agrega o cambia las sílabas de las palabras que va leyendo.

Don Camilo se había dado cuenta de que para la profesora el acto de leer significaba un proceso de articulación y entonación adecuadas, mientras que para él, leer significaba comprender el texto. (continúará)

Gracias por leer


Manuel Urbina

La risa y la sonrisa en la lectura

En toda actividad académica debe darse inexorablemente la evaluación ya sea durante el proceso o al final de él. Y el objetivo final de la evaluación por ningún motivo es obtener una nota que cuantifique el aprendizaje, sino usar este referente como un instrumento que me sirva para comprobar si se están cumpliendo o se han cumplido los objetivos programados en mi sesión de clases. Si, por ejemplo, un alumno no responde a los indicadores con los que los evalúo, ello me exige moral y profesionalmente, realizar nuevas actividades académicas a fin de conseguir el objetivo. Entonces la evaluación se convierte en una gran herramienta para que todos los alumnos puedan llegar a adquirir las capacidades que exigen las competencias programadas. Los indicadores de la evaluación se obtienen generalmente a través de la interacción alumno-docente a través de pruebas escritas, diálogos, presentación de trabajos, exposiciones, etc.

En el caso de la evaluación de la lectura hay indicadores que me permitirán saber si el alumno comprende el texto en la medida de las dimensiones que me parezcan necesarias. Y uno de los mejores indicadores que me señalan que el alumno está comprendiendo el texto es esa sonrisita o los gestos particulares que hace durante la lectura. Si les permitimos (intencionalmente) expresarse con toda libertad durante la lectura, veremos cómo nuestros alumnos tienen distintas formas de manifestar esos sentimientos que genera la lectura. Evidentemente, habrá alumnos casi inexpresivos frente a la lectura y ello nos puede indicar varias cosas: no es el tema que le gusta, no tiene hábitos lectores, la motivación no ha sido la más adecuada, es su carácter, etc.

Cada alumno nos dirá mucho con sus gestos y de allí aprenderemos en la misma proporción. No hay cosa más hermosa -para mí y para muchos- que ver sonreír a un niño cuando lee. Ese acto no verbal nos dice mucho: que comprende lo que lee, que el tema es de su agrado, que disfruta de la lectura, que sus mecanismos de atención y concentración se están reforzando, que sus esquemas mentales están en proceso de organización, que es un lector potencial, que es feliz..., que Dios existe.

Gracias por leer

Manuel

viernes 28 de noviembre de 2008

EJERCICIOS DE PROGRESIÓN TEMÁTICA PARA LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS

La progresión temática es un mecanismo mediante el cual un texto se va expandiendo a partir de una idea que va desencadenando otras y el alumno ha de estar muy atento para seguir la secuencia original de estas oraciones. La primera oración va a dar pistas para que el lector pueda llegar a la siguiente y esta a la otra hasta llegar al final. Nos equivocaremos si caemos en contradiciciones y perdemos la coherencia del texto.

Para crear estos ejercicios necesitaremos componer un texto constituido por cinco o seis oraciones (simples o compuestas) y a partir de la primera deberemos ir dejando huellas para que el alumno pueda identificar a la siguiente y así sucesivamente. Una vez que tengamos el texto completo procederemos a la creación del ejercicio cambiando la secuencia original de la composición.

Aquí les dejo unos que escribí anoche para una práctica con mis alumnos de 9 a 12 años.

EJERCICIO 1
( ) A ella le gustaba contar cuentos y a ellos les agradaba más escucharlos.
( ) Una señora había salido de su casa muy temprano.
( ) Al volver su madre, los encontró dormidos junto a la tía.
( ) Sus dos hijos se quedaron en compañía de su hermana menor.
( ) Aquel día los pequeños la pasaron muy bien e incluso no tomaron la avena con leche ni extrañaron a su mami.

EJERCICIO 2

( ) Luego, con mucha delicadeza se iba levantando y después subía por las escaleras hasta la parte más alta del castillo.
( ) Se quedaba unos minutos inmóvil y parecía que durante ese tiempo recordaba quien era en realidad.
( ) El conde Drácula dormía durante el día en un ataúd de madera ubicado en el sótano de un viejo castillo.
( ) Increíblemente se arrojaba al vacío y en ese instante su cuerpo se transformaba en un pequeño murciélago.
( ) Al llegar la noche la extraña criatura abría su sarcófago y sus ojos se iluminaban como si fueran dos lunas llenas.

EJERCICIO 3

( ) La novia estaba muy contenta porque faltaban cuatro horas para su matrimonio.
( ) Le dijo que recién había llegado y que se encontraba en el aeropuerto.
( ) En efecto, se casaron y se fueron de luna de miel al castillo de Chancay.
( ) Al poco rato sonó el teléfono y era justamente don Ricardo, su padrino.
( ) Ya estaba prácticamente lista, solo faltaba que lleguen sus padrinos.
( ) En ese momento la hermosa novia se dio cuenta que todo iba a salir bien.


Claves:
Ejercicio 1: 3, 1, 4, 2, 5
Ejercicio 2: 4, 3, 1, 5, 2
Ejercicio 3: 1, 4, 6, 3, 2, 5,



OTRA FORMA DE PROPONER LOS MISMOS EJERCICIOS

Estos mismos ejercicios se pueden proponer de diferente forma:
Cambiamos el orden natural de la oraciones y las juntamos en un mismo texto, solo que al inicio de cada una iremos colocando números correlativos (ver los textos propuestos). Esta nueva forma de presentar el mismo ejercicio aumenta "perceptiva y mentalmente" el nivel de la prueba debido a que las oraciones ya no aparecen aisladas (como en los anteriores), sino en un solo texto. Habrá que estar más atento y concentrado para encontrar la secuencia temática y la unidad de coherencia del texto.

EJERCICIO 1

(1) A ella le gustaba contar cuentos y a ellos les agradaba más escucharlos. (2) Una señora había salido de su casa muy temprano. (3) Al volver su madre, los encontró dormidos junto a la tía. (4) Sus dos hijos se quedaron en compañía de su hermana menor. (5) Aquel día los pequeños la pasaron muy bien e incluso no tomaron la avena con leche ni extrañaron a su mami.
La secuencia correcta sería: ( ), ( ), ( ), ( ), ( ),

EJERCICIO 2

(1) Luego, con mucha delicadeza se iba levantando y después subía por las escaleras hasta la parte más alta del castillo. (2) Se quedaba unos minutos inmóvil y parecía que durante ese tiempo recordaba quien era en realidad. (3) El conde Drácula dormía durante el día en un ataúd de madera ubicado en el sótano de un viejo castillo. (4) Increíblemente se arrojaba al vacío y en ese instante su cuerpo se transformaba en un pequeño murciélago. (5) Al llegar la noche la extraña criatura abría su sarcófago y sus ojos se iluminaban como si fueran dos lunas llenas.
La secuencia correcta sería: ( ), ( ), ( ), ( ), ( )

EJERCICIO 3

(1) La novia estaba muy contenta porque faltaban cuatro horas para su matrimonio. (2) Le dijo que recién había llegado y que se encontraba en el aeropuerto. (3) En efecto, se casaron y se fueron de luna de miel al castillo de Chancay. (4) Al poco rato sonó el teléfono y era justamente don Ricardo, su padrino. (5) Ya estaba prácticamente lista, solo faltaba que lleguen sus padrinos. (6) En ese momento la hermosa novia se dio cuenta que todo iba a salir bien.
La secuencia correcta sería: ( ), ( ), ( ), ( ), ( ), ( )


Gracias por leer

Manuel

miércoles 26 de noviembre de 2008

LA IMPORTANCIA DE LOS TRABALENGUAS EN LA LECTURA ORAL


Los trabalenguas constituyen una de las herramientas más valiosas para la correcta lectura en voz alta. La pronunciación de los trabalenguas debe ser a través de la lectura de varios de ellos (mientras sea nuevo o desconocido, será mejor), por lo tanto, no es recomendable que el alumno memorice el trabalenguas porque para ello tendrá que repetirlo una y otra vez (lo cual no está mal) hasta dominar cada término y le quitará la dificultad (para eso son) inherente a estos ejercicios. El alumno deberá leer los trabalenguas de sus textos cuantas veces considere el profesor, pero sin buscar la memorización.

Retrocedamos un poco; cuando la mayoría de los niños leen en voz alta hacen una lectura en donde se puede apreciar que no pronuncian la palabra en su totalidad, sino sílaba por sílaba (mi-a-bue-li-ta-me-di-jo-que-me-quie-re-mu-cho) y ello nos da indicios de que el aprendizaje de la lectura fue a través del método fonológico y, en consecuencia, su decodificación o el proceso de conversión grafema-fonema no está automatizado y el niño debe dominarlo (a los 8 años) para que pueda leer "en voz alta" adecuadamente.

A través de la práctica y ejercicios (que no son nada difíciles) se puede lograr que los niños lean un poco mejor (mi-abuelita-me-dijo-que-me-quiere-mucho), sin embargo, para alcanzar la Fluidez Lectora el niño tendrá que aprender a leer grupos fónicos y para ello se les deberá enseñar a interpretar los signos de puntuación (no a conocer el centenar de reglas de uso de los signos de puntuación).

Mi abuelita // me dijo // que me quiere mucho//
Mi abuelita me dijo // que me quiere mucho//

En http://mundomagico.obolog.com/guia-mejorar-velocidad-lectora-lectura-oral-124936 podrán encontrar más información sobre el uso de los trabalenguas y otros ejercicios que buscan el desarrollo de una buena Fluidez Lectora.


Gracias por leer

Manuel


Trabalenguas:
http://www.elhuevodechocolate.com/trabale1.ht
http://www.nacnet.org/assunta/trabalen.htm
http://www.angelfire.com/ne/bernardino/trabalen.html

lunes 24 de noviembre de 2008

UNAS PERLAS EN "TRAS LA PISA DEL ABUELO"


Estuve leyendo el libro "Tras la pista del abuelo" de Alfredo Gómez Cerdá, publicado por Santillana (Alfaguara infantil) y, encontré unas perlas que están vinculadas, primero, con la lectura comprensiva, y, segundo, con el uso de los dedos como guía de lectura, veamos:

"Los abrió y comenzó a hojearlos. Primero uno y luego otro. Estaban subrayados por todas partes e, incluso, en algunas páginas había escritas a mano anotaciones en los márgenes. Quien hubiera leído aquellos libros lo había hecho con los cinco sentidos, no cabía duda".

Vea: http://mundomagico.obolog.com/herramientas-lectura-127844

"Entonces Valentina sintió un impulso extraño y notó cómo una fuerza misteriosa guiaba su mano derecha hacia unas páginas del segundo libro, hasta posarse sobre ellas. Luego, sus dedos fueron recorriendo algunos renglones y al pasar sobre las letras escritas a mano sintió un escalofrío".

Vea: http://mundomagico.obolog.com/usar-dedito-leer-maximo-128176

Como dije al inicio, el encuentro con estos fragmentos constituyen unas perlas que nos hablan de la importancia de la lectura activa para poder llegar a comprender lo que dice y lo que quiso decir el autor del texto.
Respecto de la obra "Tras la pista del abuelo" debo confesar que tanto a mi esposa, a mi hija Yvonne (9) y a mí nos ha parecido una historia "excelente" porque su argumento es muy original y los hechos que se van dando atrapan al lector y los obliga a continuar para saber cómo Valentina puede salir de cada una de las aventuras en que se involucra a fin de saber cómo era su abuelo Valentín a quien ella lo había visto, desde que era muy pequeñita, sentado con la mirada perdida (tenía muerte cerebral).

Sobre el autor y la obra:

http://www.almezzer.com/index.php?option=com_content&task=view&id=104&Itemid=47

Ojalá que mis colegas profesores puedan conseguir esta hermosa historia y compartirla con sus alumnos (a partir de 8 años): les va a encantar.


Gracias por leer

Manuel

lunes 20 de octubre de 2008

X CONGRESO LATINOAMERICANO PARA EL DESARROLLO DE LA LECTURA Y ESCRITURA: Leer para mejorar la calidad de vida


INVITACIÓN
El Consejo Directivo de la Asociación Peruana de Lectura APELEC, filial nacional de la Internacional Reading Association – IRA, tiene el placer de comunicarles que nuestro país ha sido designado como sede del X CONGRESO LATINOAMERICANO PARA EL DESARROLLO DE LA LECTURA Y ESCRITURA, cuya organización ha sido encomendada a nuestra institución.
Por tal motivo, INVITAMOS a todos los educadores: docentes, padres de familia y profesionales que de una u otra forma están vinculados con la promoción de la lectura; para participar en este significativo evento internacional, que se llevará a cabo en la ciudad de Lima, del 30 de julio al 1 de agosto de 2009.
El Congreso, cuenta con el auspicio oficial del Ministerio de Educación y el auspicio académico de la Universidad Marcelino Champagnat en cuya sede se desarrollarán las conferencias magistrales, paneles, talleres y demás modalidades que conforman el nutrido Programa.

Asimismo, agradecemos a todas las instituciones de la sociedad civil, universidades, iglesias, empresas públicas y privadas, medios de comunicación social, gobiernos locales y regionales por su participación como auspiciadores o (demostrando su sensibilidad social), con la donación de becas que harán posible la presencia de maestros del interior del Perú en este significativo evento que no dudamos repercutirá positivamente en el mejoramiento de la calidad educativa que tanto anhelamos.

Afectuosamente,

Mario Amorós Terrones
Presidente APELEC-PERÚ







lunes 13 de octubre de 2008

UNA OPERACIÓN SENCILLA PARA DETERMINAR LA VELOCIDAD LECTORA


Esta evaluación se hace a nivel individual, es decir, alumno por alumno y necesitamos obligatoriamente un reloj con cronómetro (hoy aparecen en los teléfonos móviles) y un texto cuyo número de palabras estén consignados.

Para saber la cantidad exacta de palabras haga lo siguiente: Coloque el texto que va ha ser leído en WORD (Microsoft), déle un clic a ARCHIVO y busque la opción PROPIEDADES, luego ESTADÍSTICAS y encontrará el número exacto de palabras que tiene la lectura.

Controle el tiempo de lectura desde el inicio hasta el final y obtenga la velocidad lectora a través de la siguiente operación:

Divida el número de palabras del texto entre el tiempo de lectura convertido en segundos y, finalmente, multiplíquelo por 60 y nada más. El resultado es la velocidad lectora de ese alumno.

Voy a ponerles un ejemplo:

El texto que vamos a leer tiene 407 palabras (verifíquelo, por favor):

-Siempre he sido distraído; ya es de noche y ni me había dado cuenta qué hora es, ni qué día es hoy, ni cuándo es mi cumpleaños -dijo el enano.

-Ya lo sé -contestó la enana- siempre te olvidas hasta de tu nombre, pero lo bueno es que eres el hombre más bondadoso del mundo. No sé si es por tu distracción o porque tienes el corazón de los hombres grandes que no conoce odios ni resentimientos.

-No es para tanto -respondió el enano- claro que sé que mi nombre es..., es..., ah..., ya sé... mi nombre es Fortunato Tomás Massi Silva. No es tan difícil, solo es cuestión de recordar el primero y los demás van apareciendo solos. Además, no soy tan bueno como tú me pintas; el otro día, sentí envidia al ver crecer a unos niños.

La diminuta mujer lo miraba tiernamente, parecía que le gustaba verlo en estas situaciones en donde él trataba de parecer un tipo duro y cruel.

Se habían conocido en un circo italiano hacía ya nueve años y desde entonces, ellos no se habían separado ni un solo día. Ambos se querían con un amor tan puro, inocente y hasta casi infantil. Ella lo amaba tiernamente y él la amaba tanto que nunca se olvido de llamarla por su nombre.

Un día domingo, mucha gente había ido al circo, y el pequeño realizaba su acostumbrado acto: caminaba sobre la cuerda floja a cinco metros de altura. Se le veía distraído, preocupado, parecía que este no era el día que él hubiera querido que sea.

Cuando faltaba muy poco para finalizar su acto, perdió el equilibrio y cayó violentamente. Hubo un silencio breve que encendió cientos de voces y gritos desesperados.

El pequeño, tirado de bruces, contó mentalmente hasta veinte y se levantó como si hubiera sido expulsado por un cañón; caminó hacía el centro del escenario y saludó al público que despertaba del engaño. Recordaron que los enanos, siempre hacen cosas de ese tipo.

El hombrecito había caído sobre un colchón de espuma, especialmente camuflado en el suelo, con el que daba fin a su gran actuación. Lo aplaudieron hasta que desapareció tras el enorme telón rojo, salpicado de estrellas.

Su compañera, como era costumbre, lo esperaba en la pequeña carpa azul ya casi lista para realizar el próximo número en la jaula de los leones africanos. Lo vio llegar y le regaló la sonrisa más tierna del mundo.

(407 palabras)

Supongamos que tenemos cuatro alumnos:

El alumno A: 56 segundos

El alumno B: 1 minuto y 12 segundos (equivale a 72 segundos)

El alumno C: 1 minuto y 48 segundos (equivale a 108 segundos)

El alumno D: 2 minutos y 23 segundos (equivales a 143 segundos)

Operamos:

El alumno A: 407/56 x 60= 436 p.p.m (palabras por minuto)

El alumno B: 407/72 x 60= 339 p.p.m

El alumno C: 407/108 x 60 = 226 p.p.m

El alumno D: 407/143 x 60 = 171 p.p.m

Toda prueba de evaluación de la velocidad lectora deberá estar acompañada de la prueba de comprensión (que es el mismo texto) con un mínimo de cinco preguntas y que evalúen los diferentes procesos de la lectura y para ello podríamos aplicar la taxonomía de Barret (da mucha importancia los tipos de preguntas para que la evaluación tenga un carácter integral)


Quiero poner un ejemplo de las preguntas según la taxonomía de Barret y para ello se me ocurre esta historia corta.


"Un niño caminaba alegremente por la vereda de la calle, pero cuando observó a lo lejos su reluciente casa su semblante alegre cambió. Sus pasos se hicieron lentos y no supo cómo iba a explicar el cero ocho que había obtenido en la prueba de comprensión lectora. Recordó que en las pruebas anteriores también había salido con bajas notas, aunque en Matemáticas tenía la más alta nota del aula: 20".

PREGUNTAS LITERALES
1. El niño cambió de semblante al ..............................
2. Escribe V de verdadero o F de falso en las oraciones según el texto:
a) El niño en ningún momento pensó regresar a su casa (.........)
b) Era un niño que estaba mal en todos los cursos (.........)

PREGUNTAS DE REORGANIZACIÓN
1. Usa tus propias palabras y en dos líneas trata de resumir el texto leído.
2. Relaciona los elementos de la derecha con los de la izquierda trazando una línea.
buenas notas .................... no se sabe
malas notas .................... aritmética
regulares notas................... razonamiento verbal

PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN INFERENCIAL
1. ¿Qué crees que le pasó al niño cuando llegó a casa?
2. ¿Por qué crees que este niño tenía problemas en las pruebas de comprensión?

PREGUNTAS DE ANÁLISIS PROFUNDO
1. Según la historia que hemos leído, tú crees que es correcto que los alumnos siempre destaquen y tengan buenas notas en todos los cursos. Explícalo según tu punto de vista.
2. Si estuvieses en el mismo caso del alumno, ¿de qué manera enfrentarías este hecho?

PREGUNTAS DE APRECIACIÓN
1. Conoces algún caso parecido al que hemos leído. Escríbelo brevemente.
2. Crees que esta historia nos enseña algo importante; usa tus propias palabras y explícalo.

Espero que pueda ayudar en algo


Gracias por leer

Manuel Urbina

martes 16 de septiembre de 2008

LAS HERRAMIENTAS PARA LA LECTURA

Si voy a leer un texto argumentativo necesito, obligatoriamente, contar con herramientas de apoyo, pues de lo contrario prefiero no leer y realizar otra actividad o, simplemente, descansar. No es lo mismo leer un texto narrativo (una novela, un cuento, un mito, una fábula, etc.) que uno argumentativo (un ensayo, un artículo, una investigación, etc.), ya que existen muchas diferencias.

Podría leer una novela echado en la cama, en el sofá, en una hamaca o en cualquier lugar donde me sienta cómodo y hasta podría acompañarme por unas suaves notas musicales y algo para comer. Pero si voy a leer sobre un tema de investigación tengo que buscar una silla y una mesa, además de una buena iluminación y el menor ruido posible (aunque es inevitable) y, como dije al inicio, necesito herramientas para poder comprender el texto.

Estas herramientas, sin las cuales mejor me voy a caminar, son los plumones fosforescentes o resaltadores (mínimo dos colores), lápices o lapiceros, hojitas adherentes (pos-it). Es que leer un texto argumentativo no es nada sencillo, tenemos a un emisor (el que escribe) con mucho conocimiento sobre el tema, sin embargo, no puede usar la totalidad de esos conocimientos (fruto de muchos años de investigación) en su argumentación y supone que nosotros los receptores ya tenemos los conocimientos previos para entenderlo, pero cómo podría saber cuánto es lo que sabe el receptor, entonces si no estamos preparados podríamos perder el hilo del discurso.

Un buen lector es aquel que usa estrategias para poder llegar a comprender lo que dijo y lo que quiso decir el autor, entonces mientras leo puedo hacer lo siguiente:

Subrayar lo que me parece principal o lo que es de mi interés (con naranja o rosado), lo que es secundario o anecdótico (con verde) y lo que no marco es porque lo puedo procesar sin ningún problema o porque percibo que ello no es esencial y no vale la pena.

Sumillar o hacer un pequeñísimo resumen al margen del texto que voy leyendo; estas sumillas contienen palabras claves que me van a permitir evocar la estructura textual.

Organizar la información a través de mapas mentales, cuadros sinópticos, mapas conceptuales, etc. Lo puedo hacer en una hoja aparte o en un pos-it que lo adhiero en la misma página. Esta organización se hace más sencilla cuando se tiene la costumbre de sumillar.

Si realizo estas actividades, estoy manejando mis estrategias metacognitivas porque puedo monitorear mi proceso de comprensión, es decir, soy consciente de mis niveles de comprensión y si no comprendo como quisiera, entonces, dispongo de alternativas para autorregularme y usar otra estrategia que puede implicar la relectura del texto, la acentuación o énfasis en un párrafo determinado, darme unos minutos de descanso o dejarlo para otro momento.

Los lectores estratégicos realizan actividades antes, durante y después de la lectura y, como dije, monitorean su proceso de comprensión. Un lector de este tipo “apaga” la radio o la televisión porque entiende que ello le quita concentración y atención, o no se permite comer (aunque sean bocaditos) mientras lee. Maneja su tiempo de lectura (hace pausas cada cierto tiempo). Es consciente de lo que está realizando, incluso si tiene algún problema personal o familiar busca darle primero solución a ello antes que seguir leyendo.

Sé que nadie se vuelve lector estratégico de la noche a la mañana, sin embargo, si usted, amigo lector, fomenta entre sus alumnos el uso de los resaltadores ya sea en los libros de texto o en sus mismos cuadernos estará haciendo ya bastante. Indíquele el uso del naranja o rosado para lo que él “cree” que es lo importante y el amarillo para lo que “considera” secundario. No lo condene si no marcó lo que tenía que marcar, le recomiendo que lo más importante en esta etapa es darle la libertad de marcar según sus propias consideraciones, luego verá que ellos mismos se van dando cuenta y solos se corrigen. Después de ello, podrá motivarlos a realizar los sumillados y a organizar su información. El proceso puede ser lento, pero después verá hermosos resultados y obtendrá muchas satisfacciones.

Bueno, por ahora los dejo… voy a buscar una gaseosa y me voy a la terraza a seguir leyendo La ladrona de libros.

Gracias por leer


Manuel Urbina

lunes 15 de septiembre de 2008

LEER EN ZIGZAG

Unos ciberamigos me preguntaban si era posible leer usando la técnica del zigzag; yo les contesté que sí era posible, "pero" que, en mi caso, lo utilizaba para buscar datos específicos en el texto, por ejemplo: nombres, fechas, frases relacionadas con el tema de búsqueda, etc.

Esta técnica de lectura consiste en deslizar los dedos de la mano, a una velocidad mayor de la que habitualmente leemos, por debajo de la línea de escritura y al llegar al final de ella se retrocede rápidamente hacia la siguiente y se continúa de la misma manera que al inicio. Estos movimientos se parecen a una "z" y de allí el nombre que se le asigna.

Para usar esta técnica debemos entender que hay dos formas de acceder a los significados de las palabras: 1) a través de la ruta fonológica o "indirecta", y 2) mediante la ruta visual o "directa". Si el lector sigue usando la ruta fonológica (cuando lee mira la palabra de izquierda a derecha y mientras la decodifica va escuchando su propia voz interna) este método de lectura no le será de gran ayuda, sin embargo, con un poco de práctica (leyendo en z) le permitirá ingresar a la ruta visual o directa.

En la mayoría de estudiantes aún prevalece el método fonológico como consecuencia del aprendizaje de la lectura desde las unidades menores a las más complejas: primero aprendimos las vocales, luego las consonantes, después se hicieron las combinaciones silábicas y desde allí construimos nuestros primeros sintagmas (grupos de palabras que representaban ideas), oraciones y proposiciones. Este método es ideal cuando se trata de lenguas transparentes (se escribe como se pronuncia) como es el caso del castellano, y uno de los libros que mejor refleja este concepto es el Coquito. Personalmente, me agrada este sistema de enseñanza, sin embargo, este método fonológico o indirecto se debe abandonar a partir de los 8 años y recurrir al método visual o "directo" (es hasta 100 veces más rápido que el indirecto) y, entonces, el concepto de velocidad lectora se convierte en un indicador para la comprensión de textos.

El método visual o directo consiste en percibir las palabras como si fueran un todo, imagínese por un momento un cigarrillo sobre la mesa y mírelo fijamente. Seguramente que usted está mirando el cigarrillo en su totalidad, no lo empezó a ver desde uno de los extremos, sino de manera integral. A este método también se le llama "gestáltico" debido a su naturaleza global. El lector no solo puede mirar una palabra en su totalidad, a través del entrenamiento (que no es nada difícil) puede percibir sintagmas, es decir, grupos de palabras que representan ideas y no palabras aisladas cuyos significados dependen del contexto. Este método le permite al lector enlazar sintagmas o ideas y, de esa manera, construir significados hasta llegar a la comprensión de la oración. Una de las grandes ventajas que da este método es que el alumno se ve obligado a aumentar su concentración y no se dispersa como cuando lee bajo el método fonológico.

Con toda humildad les puedo asegurar que si conseguimos que los niños abandonen la etapa fonológica y usen el método visual o directo, podremos estar seguros de que su comprensión aumentará notablemente. Hay ejercicios muy sencillos que se pueden hacer (me comprometo a presentarles algunos) y que no requieren de textos especiales ni grandes inversiones.

Volviendo al tema del método en zigzag, también lo uso en la lectura de textos narrativos (cuentos, novelas, leyendas, etc.), pero nunca en textos argumentativos, salvo que sea para hacer relecturas. También se puede utilizar para la lectura de periódicos y revistas.

Los saltos que se dan cuando se llega al final de la línea de texto puede ser de uno a diez renglones y ello dependerá de la práctica que se tenga y de la naturaleza de la búsqueda de información. Inténtelo línea a línea y luego, cuando usted lo desee, aumente los saltos. En http://www.lecturaveloz.cl/facs4.pdf podrá encontrar algunos ejercicios para esta práctica.



Gracias por leer



Manuel Urbina

II CONGRESO NACIONAL DE ESTUDIANTES DE LITERATURA (CONELIT) 2008, Reflexiones universitarias sobre literatura latinoamericana.


jueves 4 de septiembre de 2008

UNA GUÍA PARA MEJORAR LA VELOCIDAD LECTORA EN LA LECTURA ORAL


La velocidad lectora en la lectura en voz alta se puede mejorar a través de un programa que apunte hacia ese objetivo y para ello, en primer lugar, se debe tener como modelo de buen lector al docente del aula (modelaje), y en segundo lugar, se debe programar dos tipos de ejercicios: el primero está relacionado con la respiración y el segundo, con la articulación-entonación. Recuerde que para ser un buen lector no es indispensable tener una “buena” voz, es necesario entrenarse en la respiración y en la articulación-entonación.

EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN:

Consiga los globitos más pequeños y haga que sus alumnos lo inflen haciendo presión del músculo diafragmático que se encuentra en el vientre. No deben inflar los cachetes o carrillos, deben separar los labios milimétricamente y hacer presión diafragmática.

Hacer abdominales fortalece el diafragma y permite controlarlo con más facilidad durante la lectura. También evita que nos duela la garganta de tanto hablar y, peor, si gritamos.

EJERCICIOS DE ARTICULACIÓN:

1. Trabalenguas: el éxito de los trabalenguas está en duplicar, triplicar, cuadriplicar… exagerar la articulación. Si no se exagera la articulación al máximo, no tiene sentido el practicarlo y el profesor tiene que ser el mejor ejemplo y el gran motivador (su propia motivación contagia a los demás).

2. Trabacuentos: se manda a construir cuentos muy simples pero usando una serie de sílabas como tra, tre, tri, tro, tru; cra, cre, cri, cro, cru, etc., y luego se leen abusando de la articulación: Veamos los siguientes ejemplos:


A. En la ciudad trueno había un tren llamado travieso al que se le rompió una rueda porque tropezó con un tronco que obstruyó el paso. Se puso triste y Patricio lo quiso animar tocando la trompeta.

B. En un charco de cualquier punto de Chechenia, había un chino y una chaqueta esperando la llegada de un chaparrón que venía de Cachemira. Ambos eran espías al servicio de un chivato chismoso. Para pasar inadvertidos leían un libro de chistes de Chicago. La chaqueta llevaba una mancha de chorizo en la manga derecha.


3. Lectura de textos dialogados: Los niños leen asumiendo el rol del personaje y enfatizan las entonaciones que se presenten. Para este ejercicio se necesita a dos niños como mínimo. Deben dramatizar su lectura con lo cual también se logra que se desinhiban y pierdan el temor a salir al frente.

Observe:

- Pedro, ¿me podrías decir la hora?
- ¡No me da la gana!
- Por favor… no seas malito… no quiero llegar tarde al colegio.
- ¡¡Ya te dije que no me da la gana!!
- Entonces, ¡nunca más te voy a leer un cuento!
- ¡Las siete y veinte!

4. Lectura de palabras inventadas: Se hace una lista de palabras (pueden ser 10, 20, o 30) que no existen como trofolis, gremies, fabrol, mertrafa, lionje, vilgabro, etc., y se procura que el alumno las lea en el menor tiempo y cada vez que empieza de nuevo lo debe hacer con una mejor pronunciación y en menos tiempo. Este ejercicio le permitirá mejorar su decodificación cuando lea palabras que son de su uso lingüístico.


5. Entonación razonada: Así le llamamos a unos ejercicios que consisten en leer oraciones interrogativas, exclamativas, enunciativas, dubitativas; se da mucho énfasis en la entonación y en la intención del hablante. Es conveniente que se creen oraciones en donde estén presente todos los signos de puntuación.

Ejemplos:

¡Quedan cinco minutos! ¡Llegamos tarde! ¡Date prisa!
En cuanto a lo que hablamos ayer, ¿aceptas o no la oferta que te hice?
Miguel, ¿ya sabes lo que vas a hacer este verano?
¿Ya sabes lo que vas a hacer este verano, Miguel?
¿Tú no te habías enterado todavía? Salió ayer en la prensa.

Es necesario que al docente se le ocurra otras estrategias que bien podrían ser utilizadas y, eso es lo que buscamos, que se atreva a crear otros ejercicios (y compartirlos en la red) y cada vez irlos puliendo hasta encontrar los ideales y mientras tanto, habremos formado a unos buenos lectores que nos darán las mayores satisfacciones cuando los veamos leer con una buena articulación y entonación.

Los dejo por ahora y espero que les sirva esta guía. Son las 23:53 en Perú y, por un momento, pensé que no iba a cumplir lo que les anuncié el día de ayer en el post.

Gracias por leer


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 3 de septiembre de 2008

MIDA LA VELOCIDAD LECTORA DE SUS ALUMNOS


A la velocidad lectora se la puede definir como el número de palabras leídas correctamente durante un minuto; pero como las palabras se pueden leer en silencio o en voz alta, las velocidades serán totalmente distintas según el tipo de lectura que se realice así como las formas de medirlas.

La lectura en silencio siempre será más rápida que la oral ya que los procesos involucran texto-ojo-cerebro y la forma de medirla es más compleja y sus resultados se basan más en la comprensión del texto que en el acto decodificador. Una buena velocidad para textos narrativos (novelas, cuentos, leyendas, mitos) oscila entre 250 y 400 p.p.m, y se puede leer a mayores velocidades, comprendiéndolo todo, en la medida que el lector realice un entrenamiento visual que le permitirá hacer fijaciones que abarquen más de una palabra al mismo tiempo. Esto permite que en vez de percibir palabras aisladas (cuyos significados siempre están contextualizados), puedan percibir en una sola fijación uno o más sintagmas (mínimas unidades que trasmiten ideas) por lo que el acceso al significado y la construcción se realiza asociando estas ideas o sintagmas, mientras que si la lectura es palabra por palabra el acceso al significado se desarticula con mucha facilidad y de allí que al final de la lectura se haya comprendido poco o nada.

La lectura oral o en voz alta es, en relación a la lectura silenciosa, menos rápida porque los procesos involucrados en la lectura aumentan: texto-ojo-cerebro-articulación-audición-cerebro, y para medir la velocidad de lectura se toma en cuenta el número de palabras leídas correctamente durante un minuto. Si el alumno leyó 50 palabras durante un minuto y en el transcurso se equivocó en 12 palabras (aumentó sílabas, las cambió, las suprimió, etc.) su velocidad lectora sería el resultado de las 50 palabras menos las 12 que leyó incorrectamente. El resultado sería 38 palabras por minuto, lo cual sería su velocidad lectora. Como se observa en esta medición se le da mayor importancia a la decodificación que a la comprensión en sí misma, sin embargo, se sabe que los lectores fluidos (además de pronunciar bien, hacen las entonaciones y pausas adecuadas) tienen un mejor nivel de comprensión.

Lograr que los niños de primer grado lean 50 p.p.m es un buen promedio; en segundo, 60 p.p.m; en tercero, 70 p.p.m; de cuarto a sexto, 80 a 100 p.p.m. Ya en la secundaria una buena velocidad de lectura oscilará entre 110 p.p.m a 150 p.p.m. Estas cantidades se pueden modificar en la medida que se realicen programas de entrenamiento que abarquen ejercicios de respiración, de articulación y lectura modelada (en el siguiente post publicaremos una guía de entrenamiento para mejorar la velocidad lectora en la lectura oral).

Calcular la velocidad de lectura es algo complejo, sin embargo, hoy existen alternativas que nos facilitan realizar una prueba que mida la velocidad lectora.

Alternativas:

1. ¿Cómo podemos saber la cantidad exacta de palabras que tiene un texto?
Es muy fácil, coloque el texto que va ha ser leído en WORD (Microsoft), déle un clic a ARCHIVO y busque la opción PROPIEDADES, luego ESTADÍSTICAS y encontrará el número exacto de palabras que tiene la lectura.

2. ¿Cómo saber la cantidad de palabras que ha leído durante un minuto?
Hay dos formas: la primera es realizar una serie de operaciones matemáticas (es complejo y lo diremos después) y la segunda, que es más práctica y muy eficaz para evaluar la velocidad lectora cuando la lectura es en voz alta. Consiste en escribir menos palabras en una línea y en la parte derecha colocar el número de palabras que van sumando.

Observe:

En un inmenso lago de África, (6)
llamado Victoria, vivía Pompeyo (10)
el hipopótamo. Él era un excelente (16)
nadador y desde pequeño había (21)
participado en varias competencias, (25)
en las que siempre quedaba en los (32)
primeros puestos. En el lago se (38)
estaba organizando un nuevo torneo (43)
y por supuesto Pompeyo se inscribió, (49)
al igual que otros hipopótamos que (55)
también vivían en el lago. (60)

(El texto continuará hasta que termine)
Nota: Por problemas de edición no puedo colocar los números más a la derecha, sin embargo, usted sí lo podría ejecutar desde su PC (en la foto superior hay un modelo)

De esta manera, cuando el alumno lea el texto, usted hace el seguimiento y puede marcar las palabras donde se cometan los errores de pronunciación y, al cabo de un minuto, podrá saber en qué línea se quedó y tendrá a la derecha la cantidad referencial. Finalmente, a esa cantidad le restará el número de errores cometidos y esa será la velocidad lectora de su alumno.

Recuerde que, realizar esta prueba solo nos da la velocidad lectora del alumno y que el objetivo es que el alumno, a través de un programa de entrenamiento (publicaremos una guía, el día de mañana) aumente su velocidad lectora con lo cual se estaría generando una variable que va a garantizar que el alumno comprende lo que lee.


Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

martes 2 de septiembre de 2008

LECTURA VELOZ: LEA 2000 PALABRAS POR MINUTO

Seguramente usted, amigo lector, ha escuchado hablar de los cursos de Lectura Veloz o Lectura Rápida, y también es seguro que ha sentido curiosidad por saber cómo funcionan o cuáles son sus estrategias de enseñanza.

Estos cursos, si son correctamente enseñados, no tienen como objetivo principal que el alumno lea 2000 o 3000 palabras por minuto (si le prometen ello, desconfíe), sino que el alumno mejore la comprensión de textos y desarrolle hábitos de lectura. Si un alumno logra leer (y comprender) a una velocidad de 450 palabras por minuto, ya se le puede considerar como un lector avanzado ya que el promedio de lectura en un estudiante de secundaria bordea las 150 ppm, es decir, si el curso es bueno y la institución es seria, usted podría triplicar su velocidad lectora y comprender mejor los textos.

Si le ofrecen un curso de Lectura Veloz y le prometen velocidades industriales, haga algo sencillo: Busque un texto expositivo o argumentativo (no un cuento o similares) y léalo previamente, luego dígale al vendedor que le haga la demostración de su lectura a 2000 ppm (cosa que no lo van a hacer porque le van a poner mil pretextos para no leer) y que le explique lo que ha entendido. Si se da el caso, tome el curso lo más rápido posible.

Es frecuente que al interesado en el curso lo sometan a una evaluación gratuita para hacer un diagnostico sobre su nivel de comprensión y, resulta curioso, que todos los evaluados obtengan resultados “pésimos” en comprensión y, ¿sabe usted por qué? La respuesta es fácil: le hacen leer un texto de uso de especialistas en una materia (biólogos, filósofos, astrónomos, lingüistas, etc.) con lo cual usted no va comprender nada, porque para comprender un texto de ese tipo es necesario que el lector sea capaz de comprender ese vocabulario o lenguaje técnico (al especialista le ha costado mucho tiempo), además se requiere de la experiencia previa o investigación en ese campo especializado. Al final le hacen creer que su comprensión o la de su hijo es pésima y, por lo tanto, le generan una enorme ansiedad para tomar el curso. Vea usted esta lectura y trate de entenderla:

Ahora, observen esto: la restricción tiende a provocar a un mismo tiempo la carestía y la baratura de mal género; la mala carestía porque disminuye la oferta; este es su fin confesado; y la mala baratura, porque también disminuye la demanda, puesto que da una falsa dirección a los capitales y al trabajo, y abruma a la clientela con trabas e impuestos; de modo que, en cuanto a los precios, estas dos tendencias se neutralizan; y he aquí, por qué este sistema que restringe al mismo tiempo la demanda y la oferta, ni siquiera realiza en definitiva esa carestía que es su objeto”.

Esta es una de las técnicas más sucias que utilizan los vendedores del curso, ya que el lector no podrá responder a las cinco o diez preguntas (más engañosas aún) y termina creyendo que el curso le dará la solución.

No se deje sorprender por los anuncios y casos que aparecen en donde fulano lee 4,500 ppm o mengano lee 6750 ppm; es mejor que usted averigüe sobre la credibilidad de la empresa y eso lo puede hacer colocando ese nombre en los buscadores de Internet. Si hay denuncias aparecerán en las pantallas porque la gente cuando ha sido estafada o engañada lo denuncia en páginas como www.apestan.com . Pregunte a, por lo menos, tres personas que estén haciendo o hayan hecho el curso sobre los resultados que ha obtenido con dicho curso. (Si alguien cree que puede leer 2000 ppm, en una primera lectura, yo lo invito a someterse a una evaluación en el lugar que desee y me comprometo a hacer un desagravio público en el caso que lo haga).

Personalmente, estoy convencido en la eficacia de los cursos de Lectura Veloz, cuando son bien enseñados y cuando la institución es seria y responsable, ya que la gran mayoría de lectores lee utilizando el sistema fonológico, es decir, cuando leen en silencio, miran la palabra de izquierda a derecha y la van pronunciando y la escuchan mentalmente. Tampoco son capaces de ver la palabra como un todo y mucho menos ver grupos de palabras (sintagmas de dos o tres vocablos) de una sola fijación visual, con lo cual desarticulan toda la información gráfica en la memoria de trabajo y ello impide la construcción de significados. Las escuelas de Lectura Veloz lo que hacen es “rescatar” al lector de su nivel fonológico y lo llevan a la lectura a través de la “estrategia visual o global” con lo cual el lector aprende a ver sintagmas o grupos de palabras y de esta manera pueden acceder a los significados con mayor rapidez. Leer haciendo fijaciones le permite al lector estar más atento y más concentrado en relacionar significados y realizar construcciones semánticas. Desarrollar la velocidad lectora es una de las variables más importantes para poder acceder a la comprensión de textos.

Hemos aplicado, un programa de Lectura Veloz a alumnos de primaria y secundaria y los resultados que hemos obtenidos son muy alentadores, por ello, manifiesto que sí son eficaces estos cursos, pero también me indigna que hayan “malas empresas” que solo busquen enganchar al alumno y le hagan pagar miles de dólares y a cambio no cumplan con desarrollar en ellos ni sus hábitos lectores, ni su comprensión total, y, en consecuencia mucha gente termine creyendo que la Lectura Veloz es una opción inútil.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

lunes 1 de septiembre de 2008

LA CASITA EN EL ÁRBOL

Esta semana mi hija Yvonne (8) y mi sobrina Fátima (7) estrenaron la casita en el árbol. Nunca pensé que les iba a gustar tanto, a tal punto que estuvieron en ese lugar mágico casi todo el día del sábado y domingo. Subieron sus muñecas, sus diarios, sus libros y tuvieron como invitados a Presidente y Cimarrón, dos gatitos hermosos.

Verlas felices nos llenó de felicidad y entendimos que los niños necesitan un espacio para que se reencuentren con ese mundo lleno de fantasía que todos algún día soñamos. Las veíamos -sin que ellas se dieran cuenta- cómo hacían hablar a sus muñecas y cómo creaban diferentes situaciones tan llenas de imaginación, creatividad y de buen gusto.

Estas dulces imágenes me hicieron recordar aquellos días de mi niñez cuando junto a mis hermanos construíamos autos de carrera con bloques de ladrillos, trozos de madera y cosas que sacábamos de la cocina y de cualquier lugar de la casa. Con qué pasión conducíamos nuestros bólidos aunque ellos no se movían ni un centímetro, pero era tan maravilloso estar allí rugiendo al máximo y hacer movimientos acrobáticos. Ya por la noche, en mis sueños, ganaba la carrera.

Los adultos tenemos nuestro espacio de adultos y nuestros niños también necesitan tener el suyo; por ello, cuán importante es crearles un pequeño espacio en la casa, puede ser en el patio, en el jardín o en esa esquina a la que hemos convertido en un depósito permanente. También es bueno salir con ellos al parque de diversiones, a la playa, al cine, a las ferias, a la casa de los familiares, etc., y pasarla bien.

Quizá este tema no esté relacionado con LECTURA TOTAL, pero quise compartir esta alegría y esta sencilla reflexión con ustedes. Mil disculpas si he dicho más de lo que debía decir.


Gracias por leer

Manuel Urbina

viernes 29 de agosto de 2008

LA FLUIDEZ LECTORA COMO EL MEJOR INDICADOR DE LA COMPENSIÓN DE TEXTOS






La Fluidez Lectora es el mejor indicador para poder saber el nivel de comprensión de los alumnos. Si la lectura es en voz alta, la fluidez Lectora responde a tres elementos:

1. Automaticidad
2. Expresividad
3. Velocidad lectora


1. La automaticidad: Hace que el alumno vea la palabra como un todo y la pronuncie en su totalidad, no lee silabeando o haciendo pausas entre una sílaba y otra como cuando aprendía a leer. No cambia una sílaba o letra por otra (no dice "maestra" donde dice "muestra"), es decir, no aumenta, ni disminuye, ni cambia la palabra original: lee la palabra tal como está escrita.

2. Expresividad (Entonación y pausas adecuadas): No lee palabras en forma aisladas o una a una, sino lee grupos sintácticos dotados de significados (en vez de leer: "Mi... amigo... vendrá... mañana...", lee: "Mi amigo vendrá mañana"); es decir, entre un sintagma y otro hace las pausas que cree conveniente. Durante su lectura responde a los signos de puntuación y realiza tonos ascendentes ("¿?", "¡!", ","), descendentes (".", ";") o los de suspensión ("...", ":").

3. Velocidad lectora: A esta se le define como la cantidad de palabras correctamente leídas durante un minuto. Si se dan las dos variables anteriores la velocidad lectora del alumno deberá ser la adecuada. Por esta razón cuando se quiere que el alumno desarrolle su velocidad lectora se deben trabajar la automaticidad y la expresividad a través de ejercicios exclusivamente diseñados para ello, sin embargo, el docente es el primer modelo de lector fluido, si él o ella no leen adecuadamente, no le verán ningún sentido a aquellos ejercicios. Por esta razón, el docente deberá desarrollar su fluidez y ello se consigue de dos maneras: primero, asumiendo la importancia y conocimiento teórico de la Fluidez Lectora y, en segundo lugar, a través de ejercicios prácticos y de lectura permanente.

La Fluidez Lectora en la lectura oral es muy distinta (radicalmente) al de la lectura silenciosa, sin embargo, su desarrollo está relacionado con la fluidez de la lectura oral y en otros aspectos que veremos próximamente, así como ejercicios propiamente dichos.

PD: Una buena edad para empezar a desarrollar la Fluidez Lectora es a partir de los ocho años, cuando ya los alumnos han aprendido a descodificar adecuadamente. En los grados anteriores se podría continuar con ejercicios que desarrollen la Conciencia Fonológica y alternarlos con lecturas de textos cortos que tengan mucha lecturabilidad y legibilidad.


Gracias por leer


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 27 de agosto de 2008

COLEGIO NIÑO JESÚS DE PRAGA


El día de ayer martes tuvimos el gusto de compartir nuestras experiencias en el tema de la Lectura con los profesores y profesoras del área de Letras del Colegio Niño Jesús de Praga, dirigido por la Hna. Gloria de la Cruz quien estuvo durante toda la sesión acompañando a sus profesores (como debe ser), así también estuvo presente la subdirectora Hna. Guadalupe Chanco.

Nuestra presencia en dicho colegio se debió a la invitación que recibimos por parte de la profesora Dina Fuentes, con quien tuvimos el gusto de conocernos a través de este blog. Fueron tres horas que no se sintieron gracias a la participación de todos los docentes, incluyendo a la directora y subdirectora de este gran centro educativo que está en el Callao.

El tema que tratamos tuvo dos momentos: En el primero vimos la situación real de la comprensión lectora en el Perú a través de diferentes estudios nacionales e internacionales como las pruebas PISA y LLECE; la segunda parte estuvo dirigida al DESARROLLO DE UN PROGRAMA DE INTERVENCIÓN PARA MEJORAR LOS NIVELES DE COMPRENSIÓN.

Felicitaciones a todos y ha sido un enorme placer haberlos conocido.

Manuel

jueves 21 de agosto de 2008

PRIMERAMENTE, SEGUNDAMENTE, TERCERAMENTE, CUARTAMENTE... ¡¡¡SON FORMAS CORRECTAS!!!


Seguramente usted, amigo lector, habrá escuchado que no debemos decir "primeramente" porque no hay "segundamente" ni "terceramente", etc., pues, nada más falso y tan descabellado. Los términos "primeramente", "segundamente", "terceramente" y todos los que se puedan formar son formas correctas que actúan como adverbios de orden, aunque en el caso de "primeramente" y "últimamente" no siempre funcionan como adverbios de orden, sino -en la mayoría de los casos- como adverbios de tiempo.

Lo que ocurre es que en los dialectos del castellano hablado en el Perú , y en el de algunos países vecinos, estas formas no constituyen nuestra norma lingüística y no por ello tenemos que decir que son formas incorrectas. Es como cuando hace muy poco una amiga colombiana saludó efusivamente a la gente de Huancayo diciéndoles: "Estimados huancanianos y huancanianas" (cuando nuestra norma impone "huancaínos - huancaínas), y lógicamente, nadie podría decir que dichos gentilicios son incorrectos porque se han usado los sufijos "-ano, -ana"(hay diversos tipos de sufijos para formar gentilicios). Si fuesen incorrectos, entonces, no deberíamos decir "peruanos", sino "peruínos" y "peruínas".

Ocurre sencillamente que ambas formas son correctas o aceptadas, pero el uso de una u otra responde exclusivamente a la forma de mayor preferencia por la comunidad. Otro de tantos casos es el que se presenta con "video", cuyo uso peninsular es de pronunciación esdrújula (deo), mientras que en Latinoamérica es grave (video), y no importa que venga del inglés "video" con pronunciación esdrújula, sencillamente se vuelve grave como la gran mayoría de las palabras de nuestra lengua. Así la preferimos los usuarios y la RAE no puede hacer nada por cambiarla, tan solo reconocerla y legalizarla.

Volviendo a nuestro tema, "primeramente" no solo actúa como adverbio de orden, sino también puede desempeñarse como adverbio de tiempo. En la oración: "Primeramente me dicen lo que pasó y se acabó el problema.", equivale a decir "En este momento me dicen lo que pasó y se acabó el probema". El valor semántico de "primeramente" no tienen nada que ver con el orden o con el hecho de que después venga el término "segundamente" o "terceramente". Así que cuando escuche expresiones como: "No digas "primeramente" , di "en primer lugar" porque después vendrá "en segundo lugar", tenga en cuenta que no siempre "primeramente" es un adverbio de orden y, por lo tanto, no habría lugar para "segundamente" o "en segundo lugar".

Unos ejemplitos:

A) Primeramente sacaron sus equipajes y segundamente, pagaron por el servicio. (correcto)
B) En primer lugar sacaron sus equipajes y en segundo lugar, pagaron por el servicio (correcto)
C) Primeramente deben devolver los víveres, luego veremos lo que hacemos. (correcto)
D) Primeramente quiero felicitarlos y segundamente entregarles este reconocimiento (correcto)

En A y D actúan como adverbios de orden, mientras que en C es un adverbio de tiempo. En B las formas en negritas son locuciones adverbiales.

El siguiente texto acabo de encontrarlo en http://ggonzale.blogspot.com/ el autor es de origen mexicano y vean cómo usa los términos ya mencionados sin ningún reparo:

"... ¿Razones? Primeramente, me ha tocado tomar café y de repente al rato termino como Garfield después de tomar café expreso. Segundamente, las agruras que precedían al café. Tomaba café por la mañana y el resto del día me la pasaba con agruras".


Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 20 de agosto de 2008

CONGRESOS DE LECTURA PERÚ 2008 - 2009


No somos pocos en el Perú -y en otros países latinoamericanos- los que estamos interesados en aprender los procesos cognitivos que se presentan durante la lectura y, también, conocer estrategias para poder acceder a una mejor comprensión de textos. Entonces, como docentes investigadores y actualizados podemos garantizar la enseñanza de la comprensión lectora de nuestros alumnos, de lo contrario, el sentido común no nos asegura el desarrollo óptimo de esta competencia tan importante y tan desvalorizada en nuestro sistema educativo.

Qué mejor manera de buscar congresos, foros, encuentros, seminarios, cursos, etc., sobre la Lectura que a través de Internet, sin embargo, en el Perú, existen muy pocos eventos de esta naturaleza. Las que se han realizado durante todo el año, no pasan de diez y las hemos anunciado en este blog en su momento oportuno. No es posible que habiendo más de cincuenta universidades con facultades de pedagogía, no le den la importancia y el espacio que debería tener la enseñanza de la comprensión lectora.

He ingresado a las páginas de cada una de las universidades y da mucha pena e indignación ver que no hay eventos relacionados con la Lectura, aunque sí existen cientos relacionados con la carrera empresarial. Esta dejadez es responsabilidad, no de los alumnos, sino de los profesores y de las autoridades universitarias que con su mezquina actuación ponen de manifiesto su tremenda incompetencia para regir los destinos de miles de futuros docentes.

Recordemos que, aunque usted no lo crea, no existe en ninguna facultad de educación, un curso específico que trate sobre las bases teóricas del aprendizaje de la lectura. Por esta razón tan simple, es que los docentes no están capacitados para promover la enseñanza de la lectura entre sus alumnos. De allí que los resultados en las pruebas de lectura sean tan catastróficas como el rendimiento académico de muchos alumnos.

Los docentes queremos aprender, pero no encontramos los lugares adecuados como Congresos, Foros, Seminarios, Simposios, Mesas Redondas, etc., para recibir una información adecuada y actualizada; si no fuera por Internet que nos permite acceder a libros, tesis, revistas, blog, etc., estaríamos más perdidos que los decanos de las facultades de educación.

Ojalá que el Ministro de Educación, José Antonio Chang, y la Asamblea Nacional de Rectores hagan algo al respecto y, que también, a través de sus diferentes entidades, promuevan el desarrollo de cursos sobre Estrategias de enseñanza de la lectura. No esperemos los resultados de PISA 2009 para salir a buscar responsables como lo han hecho hace poco inculpando a los docentes.

Gracias por leer

Manuel Urbina

lunes 18 de agosto de 2008

PEQUEÑOS GRANDES AMORES


-Siempre he sido distraído; ya es de noche y ni me había dado cuenta qué hora es, ni qué día es hoy, ni cuándo es mi cumpleaños –dijo el enano.

-Ya lo sé –contestó la enana- siempre te olvidas hasta de tu nombre, pero lo bueno es que eres el hombre más bondadoso del mundo. No sé si es por tu distracción o porque tienes el corazón de los hombres grandes que no conoce odios ni resentimientos.

-No es para tanto –respondió el enano- claro que sé que mi nombre es…, es…, ah…, ya sé… mi nombre es Fortunato Tomás Massi Silva. No es tan difícil, solo es cuestión de recordar el primero y los demás van apareciendo solos. Además, no soy tan bueno como tú me pintas; el otro día, sentí envidia al ver crecer a unos niños.

La diminuta mujer lo miraba tiernamente, parecía que le gustaba verlo en estas situaciones en donde él trataba de parecer un tipo duro y cruel.

Se habían conocido en un circo italiano hacía ya nueve años y desde entonces, ellos no se habían separado ni un solo día. Ambos se querían con un amor tan puro, inocente y hasta casi infantil. Ella lo amaba tiernamente y él la amaba tanto que nunca se olvido de llamarla por su nombre.

Un día domingo, mucha gente había ido al circo, y el pequeño realizaba su acostumbrado acto: caminaba sobre la cuerda floja a cinco metros de altura. Se le veía distraído, preocupado, parecía que este no era el día que él hubiera querido que sea.

Cuando faltaba muy poco para finalizar su acto, perdió el equilibrio y cayó violentamente. Hubo un silencio breve que encendió cientos de voces y gritos desesperados.

El pequeño, tirado de bruces, contó mentalmente hasta veinte y se levantó como si hubiera sido expulsado por un cañón; caminó hacía el centro del escenario y saludó al público que despertaba del engaño. Recordaron que los enanos, siempre hacen cosas de ese tipo.

El hombrecito había caído sobre un colchón de espuma, especialmente camuflado en el suelo, con el que daba fin a su gran actuación. Lo aplaudieron hasta que desapareció tras el enorme telón rojo, salpicado de estrellas.

Su compañera, como era costumbre, lo esperaba en la pequeña carpa azul ya casi lista para realizar el próximo número en la jaula de los leones africanos. Lo vio llegar y le regaló la sonrisa más tierna del mundo.

FIN
Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 13 de agosto de 2008

CUANDO LOS LIBROS ATRAPAN A LOS NIÑOS




(Mil disculpas por la disposición de estas fotografías)
Dale un click a las imágenes.


Durante la realización del I Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora, adquirí en uno de los módulos de venta cuatro interesantísimos cuentos: Ratón y Vampiro se conocen, Ratón y Vampiro en el castillo (ambos de Yolanda Patin), El baile de los elefantes (Javier Miranda-Luque), y El cerdito que amaba el ballet (Chely Lima), los cuatro son de Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Los compré para mi hija Yvonne, de ocho años y -desde luego- para leerlos yo. Fueron muy entretenidos, ocurrentes, placenteros, y pensé que a mi hija también le iba a encantar. No me equivoqué, así fue, sin embargo, a los pocos días de mi regreso, llegaron unos familiares y para mi sorpresa, pude observar cómo los niños y niñas leían y disfrutaban de estos cuentos y otros que estaban en la miniblioteca de Yvonne. Para mayor sorpresa aún, me contaron los padres que a sus hijos no les gustaba leer y que lo que hacían ahora no era lo cotidiano, también compartían mi sorpresa. Entonces pude comprobar lo que más o menos intuía sobre lo que estaba ocurriendo.

En primer lugar la miniblioteca les había llamado la atención debido a la disposición de cada uno de los cuentos; todos aparecían con la carátula o portada expuesta casi a la altura de los ojos de los niños y al no tener ventanillas o puertas pudieron tomarlos sin ningún problema. A esta situación podríamos llamarla quizás "accesibilidad inmediata" (si hubieran estado de la forma tradicional solo hubieran percibido el lomo del libro o si estuviesen embolsados y sellados como en los supermercados no hubieran podido ir más allá de una simple mirada).

En segundo lugar, la calidad de la impresión, los dibujos impresionantes, la edición y diagramación impecables, todo esto llamó más la atención de estos niños (la paraliteratura). Por otro lado, el tipo y tamaño de las letras y el interlineado eran los más adecuados. A esto se le llama "legibilidad" (en comparación con los libros de escritura reducida y a veces la mala calidad del fotocopiado que le quita estética al cuento).

En tercer lugar, la facilidad de acceso a la lectura en sí, es decir, el tema o los temas respondían a los gustos e inquietudes de los niños (un cerdito que ama el ballet, un ratón que es asustado por un fantasma, un elefante sobrado que se enamora, etc.). A esta característica se le llama "lecturabilidad" (lo opuesto sería "aburrabilidad", y se produce cuando no revisamos el cuento o cuando no corresponde al rango de edades de los lectores).

Es muy posible que existan otras variables para incentivar la lectura de cuentos, leyendas, fábulas, mitos, etc., pero no podemos dejar de lado "la accesibilidad inmediata”, "la legibilidad" y "la lecturabilidad" en nuestra labor de promotores permanentes de la lectura. Es evidente que esto lo debe saber el docente, pero los padres quizá lo desconozcan; por esta razón, no solo se debe hacer docencia con los alumnos, sino también con los padres quienes se convierten en nuestros mejor aliados cuando los tomamos en cuenta.

El día sábado que estuve en la Derrama Magisterial me acerqué a la librería y pude encontrar estos mismos cuentos y otros más que los compré inmediatamente. El precio de cada uno era entre ocho y diez soles. Si saben de algún lugar donde pueda encontrar buenos cuentos, me lo hacen saber.


Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

JESÚS GARCÍA VIDAL EN LIMA

Una de las personalidades más competentes en el tema de la lectura estuvo en Lima. Se trata del doctor Jesús García Vidal, profesor principal de la Universidad de Sevilla, España. Fue invitado por la Editorial Libro Amigo al II SEMINARIO INTERNACIONAL 2008 COMPRENSIÓN LECTORA: PROCESOS, ESTRATEGIAS Y AUTORREGULACIÓN. Este importante evento se realizó este último sábado en la Derrama Magisterial desde las 9 a.m hasta la 6.30 p.m. (Yo me enteré dos días antes, razón por la que no pude informar a los interesados en esta materia).

Durante su conferencia resaltó la importancia de los procesos de la comprensión como un tema de dominio y competencia del docente. Manifestó que en el hogar se podrán dar algunas variables que tengan que ver con el rendimiento de la comprensión lectora, pero que los procesos que comprometen la lectura en sí es responsabilidad absoluta del docente, así como la enseñanza de estrategias para acceder a la comprensión del texto.

Otro aspecto que me llamó mucho la atención por la coherencia de sus comentarios fue cuando se habló de los niveles de comprensión. Negó la existencia de una “comprensión crítica” porque un texto se comprende o no, se comprende lo que está escrito o lo que no está escrito (lo implícito), y que no podía haber una comprensión crítica por la simple razón que lo crítico responde a una valoración subjetiva sobre un determinado tema. Lo crítico vendría a ser más una opinión que un tema de comprensión per se. Su enfoque me pareció muy técnico y alturado porque si nos vamos a la práctica y les damos un texto a cinco alumnos y al final les hacemos preguntas enfocadas a la parte crítica, veremos que cada alumno podría tener una respuesta diferente (a pesar de que cada uno pudo comprender perfectamente el texto) ya que, efectivamente, es un tema más valorativo y por ello las respuestas diferentes.

Felicitaciones a los organizadores de este evento por la calidad académica y reconocida de sus invitados; ya a comienzos de año tuvieron como conferencista al prestigioso investigador, también español, Fernando Cuetos Vega. Esperamos nuevas sorpresas…

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

lunes 11 de agosto de 2008

USO Y ABUSO DEL DICCIONARIO EN EL COLEGIO



- Manuel, ¿“sensible” se escribe con dos eses, o ese y ce?
- No estoy seguro, cariño.
- Entonces voy a consultarlo en el diccionario.
- Claro, es lo mejor.

Esta es parte de una conversación que tuve el día de ayer domingo, con mi esposa y que me permitió entender una de las funciones más importantes del diccionario: sacarnos de una duda ortográfica.

Lamentablemente, en las escuelas se hace un uso y abuso del diccionario para el aprendizaje de significados de palabras nuevas. Palabras que en su mayoría no se van a volver a usar por pertenecer al vocabulario pasivo del alumno (hace años que yo no uso las palabras inopia, condumio, asaz, rutilante, etc., y hasta me he olvidado sus significados), aunque esto no es una justificación para no usar el diccionario hay otros aspectos que sí deberíamos tener en cuenta en nuestro quehacer profesional.

La mejor forma de aprender el significado de una nueva palabra –en los niveles básicos- es a través de la vía pictórica, es decir, si el niño no sabe lo que significa “pupitre” es mejor enseñarle la fotografía o el dibujo de un pupitre y verán con que facilidad lo aprende. En segundo lugar, a falta de una fotografía o dibujo, los niños podrán acceder al significado de la misma palabra a través de la vía sonora, es decir, al niño le hablamos y le explicamos sobre el significado de dicho término, y también lo aprende. La tercera forma, que es la menos eficaz, la más tediosa y aburrida es a través de la vía escrita, es decir, que el niño busque el significado de dicha palabra en el diccionario (a veces le dejan una veintena) y que lo lea y que lo escriba. Y con lo difícil que puede ser encontrar la entrada semántica adecuada al “ejercicio” de búsqueda. Recuerdo que hace un año, mi hija de siete años, buscaba –como tarea- el significado de “pino” y miren lo que encontró:

Pino m. Nombre de varios árboles gimnospermos de las pináceas, de hojas aciculares persistentes en hacecillos de dos a cinco flores unisexuales estróbilas. Producen un falso fruto, la piña que contiene las semillas o piñones. 2 Madera de estos árboles.

Tan fácil hubiera sido si se le enseñaba la foto de un arbolito de Navidad (se hubiera dibujado en la pizarra con mucha facilidad) o a falta de la imagen se le hubiera hablado sobre el arbolito navideño. Lo que se hizo, fue usar la tercera forma que como ven confunde más al niño y lo lleva a odiar al incomprendido diccionario. Imagínese al niño escribiendo esas 37 palabras que no le dan nada de información (es para llorar de rabia e impotencia) y, como si fuera poco, además, debe escribir de dos a cinco oraciones con el bendito término. Al inicio, el alumno, no sabía el significado de una sola palabra y al final termina desconociendo la mayoría “gimnospermos, pináceas, aciculares, hacecillos, unisexuales, estróbilas, piñones…” y si van a la búsqueda del significado de estos terminarían en alguna clínica. El remedio resulta peor que la enfermedad.

Es posible que los profesores hayamos incurrido en esta inadecuada metodología usando la tercera forma, pero creo que ya es hora de darnos cuenta y buscar otras formas de enseñanza, en todo caso, como complemento, solicite un diccionario infantil (esos que traen más imágenes que entradas y que le gusta ver al alumno) y no los que tienen miles de entradas y que causan verdaderas molestias.

Otro mal uso del diccionario se presenta cuando el niño lee un texto narrativo o expositivo. El niño interrumpe su lectura o corta la fluidez a su intención lectora al tener –por indicación del docente- que recurrir al diccionario para iniciar la búsqueda de tal o cual palabra (¿los profesores usamos el diccionario cuando leemos?). Es mejor enseñarles a deducir el significado de la palabra contextualmente, por ejemplo: “El hombre fue al río a buscar agua en una camasa…” (El hombre, el tigre y la Luna, de Rafael Rivero), y, por último, (como lo hacemos nosotros) ignorar el término no necesariamente va a generar problemas de comprensión porque no siempre esa palabra es la clave para entender el texto. Veamos:
“El hombre fue al río a buscar agua en una camasa. Cuando regresó, se encontró con el tigre que había penetrado en su casa y estaba allí dentro, sentado en el suelo”.
¿El hecho de no saber que camasa es un tipo de recipiente afecta en algo lo que sigue en el texto? No, para nada. Sin embargo, a los alumnos les hacemos leer con su diccionario al costado y de esta forma, ¿podrían sentir gusto y placer por la lectura?

Lo más adecuado es trabajar con anticipación un pequeño glosario o vocabulario de las palabras nuevas que vienen en la lectura y verán cómo leer sí se convierte en un placer y a partir de ello el alumno podrá dominar con mucha facilidad la ortografía de las palabras y el significado de ellas. Mientras más lea, más palabras conocerá y las podrá almacenar en su almacén ortográfico hasta su internalización. Hay otras formas o métodos que podrían dar los mismos resultados si con ellos generamos lectores competentes. No es malo usar el diccionario, pero usemos el sentido común: la lectura es la base de una buena escolaridad y si no la promovemos o indirectamente generamos la aversión del alumno hacia ella, estamos haciendo mucho daño.


Los que sí debemos usar y abusar del diccionario somos nosotros los docentes para estar siempre preparados y absolver cualquier duda semántica u ortográfica que tengan nuestros alumnos. Personalmente, me encanta (literalmente) el Diccionario panhispánico de dudas (2005), preparado por la Asociación de Academias de la Lengua Española y editado por Santillana. Después de tantos años se ha publicado esta maravillosa obra en consulta con los miembros de la RAE de cada país, lo cual ha permitido establecer que, por ejemplo, "ingreso en..." o "ingreso a..." tienen significados iguales, pero que la primera forma es de uso peninsular, mientras que la segunda es de uso hispanoamericano, y se acabó la triste costumbre de imitar la norma española cuando latinoamérica tiene sus propias variedades lingüísticas. Otro diccionario importante y muy funcional es el Diccionario de la lengua española (2001), también de la RAE . Por lo expuesto, no tenemos ningún tipo de aversión al uso de los diccionarios, todo lo contrario: los amamos.



Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

JUANA PINZÁS EN EL V ENCUENTRO POR LA LECTURA Y ESCRITURA 2008

Una de las personalidades nacionales más importantes en el tema de la lectura es, sin lugar a dudas, la Ph. D Juana Pinzás, y estuvo presente en el V Encuentro por la Lectura y Escritura que organizó el Centro Andino y la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Lástima que la comisión organizadora le concediera solo treinta minutos (cuando a sus antecesores les dieron casi una hora) para su exposición, sin embargo, en ese breve tiempo pudo hacer uso de su encanto pedagógico y hablarnos de una estrategia que coadyuva el aprendizaje de la comprensión lectora.
Esta estrategia se denomina La técnica del texto interferido, y consiste en presentarle al alumno textos de diferentes tamaños, según sea el grado en el que se encuentran, y en donde de una manera deliberada se han extraído ciertas palabras y se les ha reemplazado por otras de significados totalmente ajenos al tema original. Para ello el alumno deberá leer el texto e identificar el error y, además, corregir el texto para que este tenga su sentido original.
Por ejemplo:
"Mis vecinos siempre llegan tarde al colegio porque se levantan temprano; en cambio, mi hermana y yo siempre somos los primeros en llegar".
El alumno después de leer deberá encontrar la palabra que genera la incoherencia del texto y deducir el término adecuado y para ello necesitará usar su atención al máximo para comprender la totalidad del texto. La incoherencia se dará en "llegar tarde" con "levantarse temprano", entonces, el alumno tendría que cambiar el término "temprano" por "tarde".
Como dijimos al inicio, ojalá le hubieran dado más tiempo a la Ph.D Juana Pinzás porque tenía muchas cosas más por compartir y todo el auditorio pedía que se quede. Ojalá que para el próximo encuentro la vuelvan a invitar y le den, por vox populi, más tiempo.
Por último, a la comisión organizadora le sugerimos -con todo respeto- que inviten a personalidades con investigaciones académicas demostradas en el campo de la lectura y la escritura. Me parece que en este encuentro se vieron las misma caras de hace años y ni hablar de los talleres que en comparación de los años anteriores fue limitado.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

jueves 7 de agosto de 2008

LA ESCRITURA DE HOY "GRACIAS" A LA INTERNET

Constantemente escucho a los docentes y a otras personas, hablar sobre la degeneración de la escritura por parte de los alumnos en los programas de Internet como el Chat, el Messenger, los correos electrónicos, etc. Las quejas frecuentes se refieren a hechos como que no usan las mayúsculas en los nombres propios ni al inicio de una oración, tampoco usan los signos de puntuación adecuados ni las grafías correctas y ni hablar de las tildes en las palabras que deban llevarlas. Y lo que es más grave: han abreviado las palabras de la forma más inusual de todos los tiempos, por ejemplo: en vez de escribir “te quiero mucho” solo escriben TQM, o KDT por "cuídate".

Este tema, sin duda, dará mucho qué hablar y cada uno tendrá su propia opinión sobre la base de su reflexión y su pensamiento crítico. Sobre la base de esta línea quisiera dar mi humilde opinión y compartirla con ustedes.

Hoy en día la Internet se ha convertido en el medio de comunicación más rápido del planeta, tanto es así que desde nuestra ciudad de Lima podemos mandar un correo electrónico a Tokio en cuestión de segundos, o a través del Messenger podemos hablar con la otra persona usando una pequeña cámara. Podemos conseguir información en segundos sobre miles de temas y, por esta razón inobjetable hemos creado la era de la rapidez y los muchachos lo único que han hecho es sintonizar y adaptarse al ritmo de Internet.

Hay puristas de la lengua castellana que, con todo respeto, piensan que el mundo se va a acabar por esta nueva forma de escribir de los muchachos y hacen apocalípticas profecías sobre el destino de la humanidad. Pero no es para tanto, total si los chicos escriben como escriben (con miles de errores) es porque pueden entenderse, es decir, está garantizada la transmisión del mensaje entre el emisor y al receptor a través del canal informático. El código -la escritura con miles de errores- les permite realizar la codificación y la descodificación sin ningún problema. Entonces podemos ver que la ortografía de la escritura y sus reglas de tildación y puntuación no eran la base fundamental para escribir y quizá por ello, antes, mucha gente no tenía ganas de escribir como lo hacen hoy millones en el mundo.

En el inglés no se usa la tilde y eso que tienen palabras agudas, graves y esdrújulas, aunque la mayoría de los términos son graves y pueden estar en función distintiva; no se usan los signos de inicio en las interrogaciones y exclamaciones “¡” , “¿” como sí se obliga en el castellano. Quizá sería tiempo de escuchar a Gabriel García Márquez cuando habla de que ya es hora de jubilar la ortografía.

Otro aspecto que también me genera mucha gracia es que los lingüistas se han olvidado de uno de los principios más frecuentes en cualquier lengua y es el “principio de la economía del lenguaje”. Por este principio hoy decimos “no” frente al “non” de la época medieval o “hacer” por “facer”. Si digo “non” articulo tres fonos, mientras que cuando digo “no” solo articulo dos, o cuando digo “hacer” articulo cuatro fonos (la hache ya no se articula, aunque se escriba) mientras que en “facer” había que articular cinco fonos. El principio de la economía del lenguaje ha permitido que la palabra “cinematógrafo” se reduzca a “cinema” y esta en “cine”; lo mismo pasó con “motocicleta” ya que hoy decimos solamente “moto” y se escuchan voces como “bici”, “depa”, “fono”, “tele”, etc. No nos alarmemos entonces por el amor de Dios…

¿El castellano puede cambiar?, pero por supuesto. Toda lengua cambia en el tiempo y ello no necesariamente significa su extinción, no olvidemos que Ferdinand de Saussure considerado el Padre de la Lingüística Moderna hablaba de la Mutabilidad (cambios) del signo lingüístico y de la Inmutabilidad en un período determinado. En conclusión nada es nuevo respecto a esta forma de escribir en los chicos de hoy. Nuestra lengua tiene sus propios reguladores que pueden controlar esta situación.

Si les decimos a nuestros alumnos que está muy mal la forma como escriben, peor lo van a hacer porque ellos consideran que no los comprendemos (su ignorada economía del lenguaje) y tienen razón. Entonces, podríamos empezar dándoles la razón, que en realidad la tienen, y sintonizar con ellos (además quién de ustedes, adultos, usa la escritura estándar cuando accede a internet) y desde allí podríamos hablar, y ser escuchados, sobre los niveles de la lengua y sus variantes. Si trato de entender a mis alumnos, ellos, por correspondencia, van a tratar también de comprendernos. Total, ¿acaso educar no es una forma de comprensión mutua?

Nuestro rol de docentes nos debe llevar a promoción de la lectura de textos adecuados a la edad de nuestros alumnos, es decir, debemos seleccionar los textos que mejor respondan a sus inquietudes y gustos propios de sus edades. Que se identifiquen con esos temas recurrentes de su vida cotidiana y, si fuera posible, practicar una escritura creativa que esté centrado más en el tema que en aspectos gramaticales que es una de las razones más fuertes que los hace desistir cuando quieren escribir. Escribir como mandan las reglas -lo ideal- ha de llegar en su momento, pero no cuando recién empiezan y más aún si no se les ha enseñado usando una pedagogía vivencial y con criterios mínimos o sentido común.

Compartir con ellos momentos de lectura y como docentes ser ejemplos de lectores naturales para que nuestras acciones sean modelos a seguir (nadie creerá en nuestras palabras si no actuamos). Démosle ese libro que tanto están esperando y a partir de ello, los mecanismos de autorregulación de la escritura se darán en forma progresiva y, entonces, el lenguaje de Internet será solo eso un lenguaje para acceder a ella y después todo volverá a ser como tenía que ser.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

jueves 31 de julio de 2008

I CONGRESO LATINOAMERICANO DE COMPRENSIÓN LECTORA, HUANCAYO 2008


(En la foto: Edna Freitass, Brasil)

Finalizó el I Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora que se realizó en la ciudad de Huancayo. La delegación de Brasil fue la más numerosa y estuvo compuesta por más de 50 conferencistas de gran nivel, otras delegaciones fueron las de Colombia, Argentina, Venezuela, México, Ecuador y Perú.
Fue una semana intensa y productiva, que para suerte de todos, coincidió con la fiesta más importante del valle del Mantaro: la Fiesta de Santiago o de Tayta Shanti. Esta gran fiesta regional nos permitió, también, entender y conocer un poquito más sobre las costumbres y la idiosincrasia del poblador Huanca.
El tema recurrente fue sobre la comprensión lectora que afecta no solo al Perú, sino a toda Latinoamérica, excepto Cuba que desborda por mérito propio, y todas las ponencias y conferencias magistrales estuvieron dirigidas a ver cuáles eran las principales causas de este gran problema y, si bien, es un tema muy complejo, una de las conclusiones a las que pudimos llegar se refería a la falta de capacitación psico-lingüística por parte del docente que desconoce los procesos básicos que intervienen durante la lectura. Este desconocimiento hace que cada uno trate de hacer lo mejor desde su propia experiencia y, en consecuencia, muchas veces el remedio resulta peor que la enfermedad, pues de lo contrario no tendríamos los resultados que hoy tenemos. La solución, en este sentido, debe buscar la capacitación constante de los docentes en el área de la investigación científica para que sus enseñanzas sean provechosas y significativas.
Gracias infinitas a todas las delegaciones extranjeras por compartir con nosotros sus experiencias educativas y conocimientos de tan alto nivel y esperamos encontrarnos el próximo año en La Patagonia-Argentina.

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

jueves 17 de julio de 2008

I CONGRESO LATINOAMERICANO DE COMPRENSIÓN LECTORA: Leer para producir más cultura. Del 21 al 25 de julio en el paraninfo de la Universidad del Centro

LUGAR Y FECHA
Se llevará a cabo del 21 al 25 de julio del 2008, en los Paraninfo de la Universidad Nacional del Centro del Perú y los talleres en las aulas de la Facultad de Pedagogía y Humanidades de la Universidad Nacional del Centro del Perú. La dirección es Km. 5 - Carretera Central - Situado al Este de la Ciudad de Huncayo – Perú

domingo 6 de julio de 2008

V ENCUENTRO INTERNACIONAL POR LA LECTURA Y ESCRITURA, "Lectura y Escritura, un eje de la calidad educativa"

sábado 5 de julio de 2008

EL LADRÓN DE MAZORCAS


Un campesino se dirigió a su chacrita para ver cómo iban creciendo los choclos que había sembrado hacía seis semanas. Subía y bajaba, bajaba y subía hasta que por fin llegó a su querido maizal. Inmediatamente se dio cuenta de que alguien había arrancando las mazorcas aún inmaduras y pequeñas de las partes más bajas de cada planta. Sintió mucha rabia y maldijo durante largo rato levantando la voz y haciendo gestos con todo el cuerpo como cuando se está peleando con alguien.

Cuando logró tranquilizarse se dirigió hacia el lado del río donde estaba la otra parte de su maizal, pero para su asombro las plantas se encontraban intactas, es decir, no habían corrido la misma suerte que las otras. El campesino pensó que quien había arrancado las mazorcas volvería tarde o temprano para hacer lo mismo con sus plantitas.

El hombre buscó la parte más alta de su terreno y allí hizo un hueco como de medio metro de altura por un metro de diámetro; toda la tierra que sacó la colocó alrededor del hoyo y encima colocó hojas y ramas secas de tal manera que nadie hubiera podido reconocer su escondite a simple vista. El campesino se introdujo en el hoyo y se sentó mirando hacia el lado del río. De rato en rato, se levantaba lentamente como para ver más allá de sus dominios y luego volvía a quedar sentado sin hacer ruido.

Llegó la noche y el hombre empezó a sentir mucho frío, se cubrió con su poncho, se puso el chullo debajo del sombrero y cada vez que sentía algún ruido se levantaba lentamente, pero no había nada. A la medianoche, el hombre se quedó profundamente dormido y despertó cuando las aves empezaron a cantar. Se levantó rápidamente y, con cierto temor, fue a ver las plantitas que estaban al lado del río. Se dio con la sorpresa de que las mazorcas de las partes bajas de cada planta habían sido arrancadas al igual que las otras, solo unas cuantas se habían salvado y empezó a contarlas una por una; en total se habían salvado trece plantas y, entonces, el campesino juró que esa noche no dormiría, pase lo que pase, y capturaría al ladrón de mazorcas que seguramente volvería para terminar su “labor”.

Rápidamente se dirigió a su casa y por la tarde regresó a su chacra. Llevaba en su alforja una cuerda delgada como de veinte metros de longitud, un paquete de hojas de coca y una botella de cañazo. Cuando llegó a su chacrita, era muy tarde y pronto se hizo de noche. El hombre volvió a su refugió y, como la primera vez, cada cierto tiempo se levantaba lentamente para ver lo que ocurría a los alrededores. Fueron pasando las horas y el campesino tuvo frío, entonces se cubrió con su poncho y tomó un trago de cañazo, luego tuvo sueño, entonces sacó de su alforja un puñado de hojas de coca y empezó a masticarlas una a una. Ya no tenía sueño, ni tenía frío, ni tenía hambre: estaba bien despierto y sus sentidos se empezaron a agudizar.

Esa noche, al igual que la anterior, había luna llena y desde su escondite podía divisar con toda claridad todo su maizal, especialmente la zona que daba hacia el río. Por momentos el aire le traía el olor refrescante de los eucaliptos y por otros, el olor de la arcilla mezclada con el barro. De pronto sintió el olor suave y dulce del maíz cuando madura y, en ese momento, escuchó el chasquido característico que se produce cuando se arrancan las mazorcas de la planta. El campesino levantó la cabeza lentamente y pensó que el momento de hacer justicia había llegado

El campesino pudo ver con mucha claridad al ladrón de mazorcas: era un niño desnudo como de ocho años que iba arrancando las mazorcas que estaban a su altura, pero extrañamente cada vez que se comía una mazorca su cuerpo reflejaba un brillo que solo se podía comparar con el de las estrellas. El hombre después de reaccionar, con mucho cuidado hizo un nudo corredizo en la cuerda y lo fue soltando poco a poco y con una agilidad felina saltó y corrió hacia el ladronzuelo quien al darse cuenta intentó escapar, pero ya la cuerda que había sido lanzada con mucha destreza lo inmovilizó.

El niño plateado, asustado, habló:

- Suéltame, por favor. No te preocupes por las mazorcas que he arrancando pues estas pronto volverán a crecer y serán más grandes. Tenia que comérmelas porque en sus granos hay un juguito blanquecino que es lo único que me puede dar fuerzas para volver al cielo y reunirme con mis hermanas las estrellas. Suéltame, por favor, campesino y te diré el secreto que te permitirá vivir muchos años.

El campesino que se había mostrado duro, de pronto sintió pena por la criatura y pensó que no era para tanto tenerlo atrapado y castigarlo por unas cuantas mazorcas que había arrancado y, sobretodo, habían sido arrancadas para comérselas y no para botarlas como lo hacen algunas personas. Lo soltó, con mucho cuidado, y le dijo:

-Es verdad que tenía mucha cólera y pensaba castigar al ladrón de mis mazorcas, pero como ahora sé que las necesitabas para volver al cielo, te perdono y perdóname tú por haberte asustado. Puedes arrancar todas las mazorcas que necesites para poder recuperar tus fuerzas y regresar con tus hermanas las estrellas.

El niño, sin perder tiempo, se apresuró a comer las mazorcas que necesitaba y su cuerpo nuevamente empezó a brillar, cada vez con más intensidad, luego se acercó al campesino y le dijo el secreto para que tenga muchos años de vida. Inmediatamente se elevó poco a poco y luego salió disparado como si hubiera sido arrojando por una honda de lana.

El campesino cogió nuevamente sus hojas de coca y continuó masticándolas, mirando el cielo y pensando en lo que había visto. Ya por la mañana, antes de volver a su casa, se dirigió a su escondite para cubrir ese hoyo que había hecho hacía tres noches. Se sorprendió cuando vio que las piedras eran blancas y brillaban como la Luna. Escarbó un poco y siguió encontrando más piedras plateadas: todo su maizal estaba lleno de ellas. Entonces una parte de su maizal lo convirtió en una mina de plata y se convirtió en un hombre poderoso y sabio, pero lo que más llamaba la atención a la gente del pueblo era cómo un hombre con tanta fortuna podía seguir sembrando granos de maíz.

FIN

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 2 de julio de 2008

LAS BRUJAS NO SOMOS BRUJTAS

Hace 28 años que me convertí en una bruja, perdón, quiero decir que me convirtieron en una bruja porque ser una bruja real no depende de una, sino del Consejo Promotor de Brujas. Yo tenía 14 años cuando aparecieron como enviadas del Cielo y me llevaron al otro lado de la montaña. A mi padrastro le cortaron la lengua por haberme dicho cosas muy feas y, además, le cortaron las manos por haberme golpeado sin piedad durante muchos años.

Fui feliz desde aquel día porque las siete brujas del Consejo fueron muy buenas conmigo y me hicieron olvidar los momentos desagradables que me tocó vivir. Las siete fueron como mis madres y me enseñaron todos los secretos de la brujería avanzada y no las he defraudado porque hoy soy una bruja muy activa y tengo en mi haber más de siete mil hechizos inventados por mí. El último hechizo lo inventé esta mañana: es un perfume que les permite a los gatos no ser detectados por el agudo olfato de los perros y como verás muchas brujas nos convertimos en gatos algunas veces y eso ya nos da más tranquilidad para husmear por diferentes lugares.

Mucha gente cree que las brujas son personas feas, horribles, detestables, repulsivas, pero es todo lo contrario. Las brujas son muy bonitas – es que sabemos hacer unos hechizos de belleza que muchas comprarían a cualquier precio- y, además, son muy tiernas, amables, cariñosas y odian la injusticia. Lo único que hasta ahora nadie ha podido hacer es preparar un hechizo que pueda convertir a las personas crueles en personas de buen corazón. Es mi gran sueño preparar ese hechizo, pero hasta ahora nadie lo ha conseguido, mientras tanto solo nos queda seguir intentando y preparar otros que ayuden a las personas a no ser víctimas de tanta maldad.

Somos seres demasiado sensibles, por eso el magnetismo de la luna llena nos inunda de alegría y salimos a volar en nuestras escobas alrededor de ella, desde la medianoche hasta el amanecer. Por eso cuando quieras vernos, observa fijamente la Luna y verás desde tu ventana unos puntitos que van moviéndose lentamente en círculos. Volar en la Luna es una experiencia que no la puedes encontrar en ninguna parte de la Tierra; ahora entiendes porque a las personas se les dice “Estás en la Luna” cuando no se acuerdan de nada o cuando parece que no están en la Tierra.

Antes de que me olvide, quiero decirte que esas mujeres viejas, horribles, que hacen maldades y que la gente las llama “brujas”, en realidad no son brujas ni deben llamarse brujas. El verdadero nombre de ellas es “brujtas” o “brutjas” de donde salen los términos “bruto”, “bruta”, es decir, “sin entendimiento ni compasión”. Por eso, mucha gente cuando escucha la palabra bruja, inmediatamente piensa en lo que serían las brujtas o brutjas, lo cual no somos nosotras ni seremos jamás. Nosotras somos brujas y nuestro nombre se origina del término “brujlas” que significa “orientadoras y salvadoras”, de allí que los marinos le llamaron “brújula” a ese aparatito que los guía en el día o en la noche y los lleva a salvo a su destino.

¿Y sabes a qué me dedico, cuando no hago de bruja? Aunque no lo creas, soy la directora de un colegio nacional, aquí en la Selva. Hay muchos padres que adoran a sus hijos, pero también hay muchos padres que maltratan a sus niños y cuando no cambian de actitud yo le aviso al Consejo Promotor de Brujas para que intervengan y salven a esas criaturitas y castiguen a sus desalmados padres. A los varoncitos les buscamos un hogar donde los quieran demasiado y a las niñas las adoptamos como a nuestras hijas y con el tiempo se convertirán en brujas buenas como yo, y a ti ¿cómo te tratan?

FIN

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

lunes 30 de junio de 2008

EL ELEFANTE BLANCO


Soy un elefante blanco. Soy el único entre miles de elefantes. Mis padres eran unos elefantes africanos normales. Cuando me di cuenta de mi color lloré mucho. No porque fuese de color blanco, sino porque comprendí la razón por la los otros elefantitos me rechazaban y se burlaban de mí. Me decían “chupetón de coco”, “leche cruda con trompa”, “pizarra acrílica con patas”, “mazamorra desteñida” y otros apelativos que me da vergüenza decirlos. A pesar de todo lo malo que me ocurrió debo confesar que siempre me sentí orgulloso de tener el color que tengo.

Cuando crecí me llevaron a un hermoso palacio y tenía a cinco personas que se preocupaban por mí: un médico veterinario hindú, dos hermosas mujeres que me colocaban unos atuendos de seda y cuero con muchas piedras preciosas, un joven albino que se encargaba de mantenerme limpio y un muchacho gordito que me traía la mejor comida del reino.

A pesar de todas las comodidades que tenía no era feliz porque no podía ser libre. Recordaba los días cuando me sumergía en el río y llenaba mi boca de agua y luego la lanzaba hacia los árboles en donde jugaban los monos. Recordaba los días en que la lluvia caía a montones sobre mi lomo; también, cuando los mosquitos jugaban a escaparse del batir mis enormes orejas. Extrañaba ese maravilloso concierto de sonidos que se producía al amanecer y al atardecer. Ahora tenía todo, pero no era feliz.

Un día decidí escaparme y para mi mala suerte, me atraparon unos hombres blancos como yo. Me vendieron a un circo europeo y me pusieron en manos de un hombre malo llamado Rudus. Me obligaba a hacer unos movimientos extraños y tontos. Cuando me negaba me hincaba en los costados con un objeto terrible de metal. Aprendí a caminar en dos patas, a levantar la trompa al cielo y trompetear, también aprendí a llorar y a desplazarme diez centímetros a la izquierda y a la derecha.

He vivido en este circo muchos años y claro que he pensado escaparme muchas veces, pero creo que si lo hago me podría ir peor. A lo mejor me atrapan unos cazadores más crueles y me llevan como el espectáculo de comida para los leones o quizá algo peor: que me enseñen a matar como lo hacen los seres humanos. Prefiero quedarme en este circo y pasar mis últimos días contemplando las sonrisas inocentes de los niños, aunque ya he visto que esta inocencia va desapareciendo cuando les empieza a cambiar la voz. Menos mal que hay muchos niños en el mundo y yo soy el único elefante blanco.

FIN

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

viernes 27 de junio de 2008

EL RESULTADO (un cuento de misterio)

Don Diego salió muy temprano de su casa y en el trayecto, casi frente a la panadería de uno de sus yernos, se le cruzó un gato negro muy flaco y de aspecto enfermizo lo cual no es frecuente en estos animales debido a la historia que todos conocen sobre sus siete vidas y de su espíritu independiente para sobrevivir en diferentes circunstancias.

Don Diego había cumplido, justo hace siete días, los 70 años y se le veía algo fuerte y tranquilo, sobre todo, hoy siete de agosto que era un día especial para él. Miró su reloj Seiko, dorado y sin brillo, que lo había acompañado casi toda la vida: eran las siete de la mañana y siete minutos; no se podría saber cuántos segundos habían transcurrido porque lo único que no funcionaba en aquel reloj era el segundero.

Se dirigía al Hospital de La Virgen de Fátima, pues recibiría su informe de salud debido a unos dolores que últimamente había sentido en la base de la garganta. Don Diego sabía que cuando se tiene 70 años, las enfermedades ya no son pasajeras, sino todo lo contrario, te matan o te acompañan varios años.

Miró nuevamente su viejo reloj e inmediatamente volteó para ver al gato negro, pero éste ya no estaba, parecía que nunca había estado. A pesar de que siempre había dicho que no creía en supercherías como pasar por debajo de una escalera, de no recibir nunca un cuchillo de manos de alguien o levantarse con el pie izquierdo, esta vez la imagen del gato flacuchento le ocasionó algo de angustia.

Don Diego quiso regresar a casa y decirle a Doña Rosita, su eterna compañera y madre de sus siete hijos, que aún no estaban los resultados médicos y que lo habían citado para el siguiente lunes. Quiso creer que todos le creían, pero de pronto se sintió peor que al comienzo porque siempre había detestado las mentiras y decidió ir, de todas maneras, a recoger sus resultados.

Suspiró profundamente al llegar al Hospital de La Virgen de Fátima y se dirigió al consultorio del doctor Meneses que se encontraba al final del pasadizo del segundo piso. Suspiró nuevamente, pero esta vez se dio cuenta de su respiración y comprendió que tenía miedo. La imagen del gato negro se cruzó por su mente y volvió a aparecer una y otra vez. Don Diego pronunció en silencio unas palabras e ingresó al consultorio. La enfermera lo reconoció y lo comunicó con el doctor Meneses.

Afuera la gente caminaba ligeramente como queriendo escapar de la llovizna, nadie tenía las ganas de voltear la cabeza y ver cómo la vida transcurría esa mañana. Don Diego había leído el informe médico y su salud se encontraba en perfectas condiciones; no había nada por qué preocuparse. Quería estallar de alegría, pero la mañana parecía congelada en el tiempo, quiso que todos despertaran y compartan su extraña felicidad.

Al llegar a casa, encontró a sus siete hijos, a sus nueras y yernos, a sus nietos mayores, todos juntos y todos con los ojos invadidos por las lágrimas. Inmediatamente comprendió lo que había pasado. No dijo nada, ni quiso oír nada; se dirigió al cuarto de doña Rosita quien había fallecido esa mañana fría de invierno. Don Diego contempló, con resignación, el rostro blanquecino de su esposa y empezó a rezar.


FIN


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 25 de junio de 2008

LA ÚLTIMA NOCHE DE BOLITA, EL RATÓN VALIENTE

Sombra era una joven gata que vivía en un amplio taller de una carpintería ubicada en un populoso distrito de Lima. Era totalmente negra excepto sus afilados dientes, por eso la llamaron Sombra.

Muy temprano, había capturado a un pequeño ratón y cuando ya se lo iba a comer, el ratón, con el ánimo de salvar su vida, le dijo:

- Si me comes tan temprano y a esta hora del día, no harás honor a tu nombre porque tú te llamas Sombra y eso significa que te gusta la oscuridad, por lo tanto deberías esperar la noche para que me comas.

La gata se rió de la ocurrencia de su víctima y le contestó:

- Me da igual comerte de día o de noche, a plena luz o bajo la sombra, total en cualquier situación tú seguirás siendo el mismo ratón y disfrutaré al comerte.

El ratón miró a la gata Sombra simulando extrañeza y dijo:

- ¡Qué, no sabes que de noche los ratones somos más deliciosos!, por eso la mayoría de los gatos se dedican a la caza durante la oscuridad, me parece muy raro que una gata tan elegante y culta como tú no lo sepa.

La gata soltó al ratón, pero estaba atenta para darle un zarpazo si este se escapaba y acariciándose sus largos bigotes trataba de recordar el sabor de los ratones que había devorado en las últimas noches. Hacía mucho esfuerzo por recordar el sabor de sus víctimas y no recordaba nada especial, entonces, miró al ratón y le habló de esta manera:

- Es verdad que los gatos disfrutamos de la caza de ratones durante la noche porque podemos ver mucho mejor, sin embargo, no recuerdo qué sabor tienen ustedes cuando se oculta el Sol y todo se vuelve oscuro, así que… ¡No te comeré ahora! Te dejaré ir pero antes tendrás que prometerme que regresarás a la medianoche y te dejarás comer.

El animalito contestó:
- ¿Y que pasará si no regreso a la medianoche?

La gata se enfureció y estuvo a punto de comérselo, pero se controló y respondió:

- Tendrás que venir porque de lo contrario te buscaré por todas partes y es posible que antes de encontrarte, me coma a toda tu familia y creo que eso no es lo que quieres, ¿verdad? Antes de que te marches dime tu nombre y, no mientas porque lo lamentarás!

El ratoncito suspiró profundamente al darse cuenta de que en vez de solucionar su problema había complicado más las cosas, sin embargo, respondió:

- Mi nombre es Bolita, y claro que estaré aquí, a la medianoche.

Bolita se escabulló entre unas malezas de granada y se dirigió a su madriguera. Al llegar encontró a sus padres, a sus doce hermanos, a sus cuatro tíos y a unos 25 primos aproximadamente de los más de 350 que tenía. Los miró con tristeza, pero no les dijo absolutamente nada.

Estuvo todo el tiempo pensando en una solución que evite la muerte de sus familiares y la de él, pero siempre terminaba con que había un solo camino: morir y sacrificarse por el bien de su grupo. Mientras pensaba, las horas pasaban y pronto iba a llegar la medianoche, Bolita cogió un imán muy pequeño (de esos que se colocan en las piezas de ajedrez) y se lo tragó de un solo bocado. Se dirigió a la carpintería al encuentro con la gata.

Cuando entró al taller a través de las rendijas del portón, observó la silueta de la gata reflejada en la pared. La luz de la Luna aumentaba la sombra de la gata como en tres veces y Bolita sintió mucho miedo, sin embargo, continuó avanzando hasta llegar a la mesa de cortes, donde permanecía Sombra.

- Veo que eres valiente y cumples tu palabra –dijo la gata-, pero eso no cambia las cosas, te voy a comer de todas maneras y así podré recordar qué sabor tienen los ratones en las noches.

- ¡Alto, -dijo Bolita- no puedes comerme!

- ¡Como que no, -dijo la gata- claro que te voy a comer!

- Si me comes –dijo Bolita- te indigestarás y tendrás fuertes dolores de estómago y tu amo se verá obligado a llevarte al veterinario de la esquina para que te ponga por lo menos cuatro inyecciones en los días siguientes.

- ¡No mientas!, ratón –dijo la gata.

- Mira lo que sucede –respondió Bolita- cuando me arrastro…

Y en ese momento todos los clavitos que estaban tirados por el suelo se pegaron en la panza de Bolita, atraídos por el pequeño imán que se había tragado.

La gata pensó que el ratón se había echado algún tipo de pegamento en su panza y por ello los clavitos se quedaban pegados. Entonces, cogió a Bolita y lo revisó y comprobó que no había ningún truco.

- Si me comes, tendrás fuertes dolores como los tengo yo -dijo Bolita- y los tendrás que soportar durante muchos días, salvo que tu amo te lleve al veterinario y ya sabes eso de las inyecciones… ¡Duele más!

- Entonces, me comeré a toda tu familia –dijo la gata muy molesta.

- No puedes hacerlo -le dijo el ratón- porque yo he venido aquí para cumplir con mi palabra tal como te lo prometí. Si quiere mátame con tus garras, destroza mi cuerpo en pedacitos y déjame tirado como basura, pero por favor, no le hagas nada a mi familia.

La gata se conmovió por las palabras y por la valentía de Bolita y acariciándose sus largos bigotes le dijo:

- Haz cumplido tu palabra y tienes mucha razón… Vete y no vuelvas nunca más a este taller, porque te juro que…

El ratón se fue a su madriguera y desde ese día nadie lo ha vuelto a ver.



FIN

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

martes 10 de junio de 2008

YA TENGO ACCESO...


Hola a todos mis amigos y visitantes a este blog. Estoy recontra emocionado porque por fin pude tener acceso a esta página. Como formateé mi PC, se me borraron los códigos de acceso, pero ya los pude conseguir nuevamente y espero seguir comunicándome con todos ustedes. Hasta pronto y les envío mi última foto.

Manuel

lunes 19 de mayo de 2008

EL TIGRE ATERRADO

El tigre había permanecido todo el día en lo alto del árbol. Nunca antes había sentido tanto miedo. La noche llegó con mucha lentitud y aún así el rayado animal no se atrevía a abandonar la poderosa rama que lo sostenía como si fuera una hamaca al revés. El miedo le hacía desconfiar de todo y constantemente movía la cabeza en todas direcciones. Era muy extraño, pues en otras oportunidades permanecía totalmente inmóvil confiado en la agudeza de sus sentidos, pero ahora una extraña sensación lo mantenía con el corazón acelerado. Todos los animales de la selva le temían, incluso el hombre, que era el más sanguinario de todas las bestias conocidas, temblaba al oír su rugido e inmediatamente hacía disparos hacia las partes altas de los árboles.

Había visto el miedo expresarse en las caras de los animales que había matado. Ahora entendía que el miedo anunciaba la presencia de la muerte. El tigre no quería cerrar los ojos porque temía que en ese instante podría ser arrastrado por aquella fuerza inefable que tanto le angustiaba. Por el contrario, sus pupilas se habían dilatado tanto que parecía la luna llena. Su poderosa visión de cazador nocturno le permitía ver los detalles más insignificantes y ello aumentaba su miedo. Su fino oído le traía miles de sonidos que nunca antes había escuchado y los sentía como una amenaza inminente.

La noche había llegado con mucha lentitud y ahora parecía desear quedarse eternamente en ese lado de la selva. El tigre esperaba la llegada de ese instante grisáceo que surgía de las tinieblas y que encendía las voces de las aves que despertaban confundidas, pero el amanecer no llegaba y ello aumentaba su angustia infinita.

Quiso rugir con todas sus fuerzas para sentirse vivo, pero sintió su aliento congelado y su lengua rosada no se despegó del paladar. Sus terribles garras se negaban a mostrarse en toda su plenitud y apenas se asomaban temerosas. Nunca antes había sentido el peso de su redonda cabeza, sin embargo, ahora le parecía tan pesada como las tortugas gigantes que permanecían inmóviles en las riveras.

Su último aliento lo estaba abandonando y el pánico llegó en ese momento en que una poderosa fuerza lo empezó a absorber. El tigre cayó ingrávido y vencido; no se atrevía a luchar ni a defenderse. Creyó que su fin sería el mejor remedio para tanto miedo y tanta vergüenza. Su cuerpo iba cayendo entre las ramas como si fuera expulsado por los árboles hasta que cayó en el disparejo suelo cubierto por diferentes plantas y arbustos. En ese momento el afligido tigre despertó y vio, aún confundido, que todo había sido un fatal sueño.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

viernes 25 de abril de 2008

LOS ALUMNOS QUE NO QUERÍAN LEER

El profesor Fernández, después de una hora, encontró un hermoso cuento en internet y pensó que sus alumnos disfrutarían, al igual que él, la lectura de aquella historia.

Anteriormente les había llevado las fotocopias -que él pagaba con su propio dinero- de otros cuentos que había "bajado" de la red y había visto que sus alumnos quedaban contentos y satisfechos con el cuento y con las actividades que acompañaban a la lectura.

Solo que esta vez el cuento que había seleccionado tenía 2016 palabras y su formato original era de seis páginas, 124 párrafos y 216 líneas. Normalmente solía bajar cuentos que no pasaban de 800 palabras y las imprimía en dos páginas de una misma hoja. Esta vez, el profesor Fernández pensó en el presupuesto que le significaría fotocopiar todo el material y, entonces, optó por editar todo el cuento que estaba en su computadora. Puso en negritas todo el texto y buscó las letras más pequeñas y lo redujo a su mínima expresión, de tal manera que las 2016 palabras cupieron en dos páginas.

Los niños recibieron las fotocopias del cuento La hormiga haragana, de Horacio Quiroga, y empezaron a leerlo. El profesor Fernández observó que a los pocos minutos, unos alumnos dejaban de leer y buscaban conversación entre ellos, otros movían la cabeza como si la lectura les provocase una jaqueca o aburrimiento. Esta situación era completamente inusual ya que en otras ocasiones los chicos se sumergían en la lectura y no se detenían hasta terminarla.

El buen profesor estaba sorprendido por la actitud que adoptaban sus pequeños alumnos y trató de encontrar la causa. Se hizo muchas preguntas hasta que creyó haber encontrado la razón por la que los alumnos se negaban a leer este interesantísimo cuento.

Mandó a detener inmediatamente la lectura y los alumnos suspiraron de felicidad. Recogió todas las hojas impresas y él mismo se dio la tarea de leerles el cuento, sin embargo, le costaba leer las palabras porque eran tan pequeñitas y, además, con un interlineado simple. A los pocos minutos, tomó una decisión: no seguiría leyendo y esa lectura quedaba suspendida hasta la siguiente clase.

El profesor Fernández pudo comprobar su hipótesis: los alumnos se negaban a leer porque el texto carecía de legibilidad. Necesitaba restituirlo a su tamaño original y editó, nuevamente, el cuento. Utilizó como fuente el tipo de letra "arial" tamaño 12 e hizo un interlineado de 1.5; inmediatamente tuvo 6 páginas que imprimó y mandó a fotocopiar para sus veinticinco alumnos. Pagó s/. 7.50 -otra vez de su bolsillo- y se preparó para la clase del día siguiente.

Esta vez los alumnos, quedaron sorprendidos porque nunca antes habían leído un cuento de seis páginas y les parecía mucho. Reconocieron el cuento e inmediatamente empezaron a leer. El profesor Fernández vio, con mucha tranquilidad, que todo volvía a ser como antes.

El cuento fue de agrado total y pudo realizar satisfactoriamente todas las actividades que había preparado en su sesión de clases.

Al terminar la clase, se dirigió al despacho del director y le contó lo que había ocurrido en sus dos últimas clases. A la siguiente semana, el colegio adquirió una fotocopiadora Minolta modelo 3050.

FIN


Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

lunes 14 de abril de 2008

¿CUÁL ES LO CORRECTO?: “INGRESÓ A…” O “INGRESÓ EN…”

Es muy usual escuchar frases u oraciones como: “Ingresó a la universidad”, “ingresamos a la discoteca”, “había ingresado otra vez al colegio”, etc., pero lo curioso es que hay “correctores con mucha experiencia y sin ella” que suelen dar cátedra del buen hablar e inmediatamente suelen hacer la “corrección” y, entonces, proclaman a todo pulmón: “No se dice ingresó a, sino ingresó en” porque el complemento de lugar exige la preposición “en” de acuerdo a las normas de la lengua española, bla, bla, bla…

Debe quedar claro para los que fungimos de correctores de que el habla no es impuesta por los miembros de la Real Academia Española, sino es impuesta por los mismos usuarios o hablantes del castellano sean de donde fueren y la RAE lo único que hace es legalizar ese uso hasta que nuevamente sea cambiado, si fuera el caso. De tal manera que en España se suele emplear la preposición “en” en los complementos de lugar, pero en Perú y en la mayoría de los países latinoamericanos se prefiere “a”, por lo tanto es correcto decir: “Ingresó a la universidad”, “ingresamos a la discoteca”, etc.

En conclusión debemos entender que la forma correcta de hablar una lengua está en función de la norma que adopta una comunidad lingüística y sí aún no está “legalizado” por la RAE ello no le quita su funcionabilidad. Recuerdo que un gran amigo solía mandar a hacer planas a los alumnos que le decían “profe” en vez de profesor: “No debo decirle profe a mi profesor”. Su argumento era porque no estaba permitido y yo le enseñé un diccionario en donde la RAE aceptaba “profe” como variante de “profesor”. Es más, le dije que el término “profe” indicaba afecto, confianza y hasta admiración, y no se podía condenar ello, por el contrario, era una forma de establecer empatía con los incomprendidos alumnos.


Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

LOS CUENTOS INFANTILES MÁS FAMOSOS DEL MUNDO

Eleonora era la profesora principal de 3º grado de primaria y deseaba que sus pequeños alumnos desarrollen habilidades de lectura porque había leído y escuchado muchas veces que ello era vital para que los niños tengan éxito en sus estudios.

Había observado que sus alumnos no mostraban una buena actitud hacia los libros de texto ni a los libros de cuentos (Caperucita Roja, El Patito Feo, La Cenicienta, Pinocho, y Peter Pan) que ella había traído de su casa para crear una pequeña biblioteca.

Como no había una biblioteca en el aula, tuvo que improvisar y usó tres cajas forradas con papel lustre e hizo un módulo en donde colocó los libros de cuentos. Recordó que los libros siempre debían colocarse con la tapa completa mirando hacia el exterior de tal manera que en algún momento se logre el contacto visual entre el niño y el libro y esto llame su atención.

Los primeros días, los niños observaron los cuentos, pero no pasaban más allá de una página y en los días siguientes fueron ignorados totalmente. Eleonora, la maestra, muy sorprendida trató de averiguar la razón por la que los niños eran indiferentes ante estos cuentos que ella creía que eran la máxima expresión de la literatura infantil. No tuvo que investigar mucho porque los niños le comentaron que ellos ya conocían esos cuentos y, aún más, los habían visto en muchas versiones y varias veces en la televisión.

Eleonora, entonces, llevó otros libros: El sabueso asustadizo,El mundo mágico de los duendes, La rebelión de los juguetes, El Chibolo Pilas, No me gusta leer, y Melisenda.

Esta vez, sus alumnos corrieron hacia la bilbioteca y se peleaban por tener los libros. La profesora tuvo que realizar un sorteo para que los niños puedan escoger un título y llevarse el libro a casa.

Conforme iban retornando los libros, otros alumnos lo pedían y se lo llevaban.

Dos semanas después, Eleonora y sus dieciseís alumnos hicieron una reseña de cada libro y vio cómo todos sus alumnos querían participar para hacer sus comentarios.

Fue una hermosa clase y los niños, casi al unísiono, le pidieron a su maestra que les traiga más libros "de ese tipo". Eleonora se fue feliz a su casa. Esa noche, en sus sueños vio los rostros alegres e iluminados de sus alumnitos.


Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 9 de abril de 2008

NO QUIERO LEER LA ILIADA, PROFE...

Uno de los problemas más frecuentes en mi práctica profesional es encontrar las obras literarias adecuadas para mis alumnos de 3º, 4º y 5º de secundaria. Por ningún motivo, los profesores debemos asignar uno u otro libro si antes no lo hemos leído, además, de asumir la lectura como si fuéramos adolescentes y sentir el disfrute de la obra como ellos lo sentirían. No podemos recomendar un libro que no conocemos porque ello es, en la mayoría de las veces, una de las causas por las que el alumno se siente frustrado al no comprender ni disfrutar de la lectura y termina con el rechazo a las obras literarias.

No sé quién es o quién fue el "genio" que señala que los adolescentes deben leer obras como El ingenioso don Quijote de La Mancha, La Ilíada, La Eneída, La divina comedia, Crimen y castigo, Los Miserables, etc., etc. No es que estas obras sean malas; no, por el contrario son las obras más hermosas de la literatura universal, lo que ocurre es que son obras mayores y requieren de una literatura previa. Cómo se les puede asignar estar obras a los adolescentes, cuando ellos recién están saliendo del estadio de la literatura infantil y les espera la literatura juvenil.

Es un abuso lo que se hace con los estudiantes, pues se les quema sus etapas previas y ello da como resultado un país con deficiencia lectora. Si aquel "genio" o sus seguidores tuviesen razón, no figuraríamos como el último país lector en América y en el mundo. Al final, el alumno baja de internet un resumen, se lo aprende de memoria y como ni el mismo profesor a leído el libro en su totalidad termina siendo cómplice de aquel estudiante que termina odiando leer.


Por un minuto póngase en el lugar de un adolescente de 14 años y dígame si le interesaría leer un libro escrito hace más de 400 años y en un castellano en donde se nombran cosas y palabras que hoy no existen o no se usan y, además, aparecen palabras como "facer", "dixe", "per", "vuesa merced", etc. Y si a esto le sumamos la tarea de señalar el tema principal y los temas secundarios, la descripción de cada uno de los personajes, el género literario, la especie, la estructura del texto y otras por el estilo. ¿Tendría la motivación suficiente para leer?

Ahora veamos todo lo contrario, le interesaría leer un texto en donde el personaje es un muchacho enamorado de una linda chica a quien solo la ve desde lejos y que cada domingo juega en una liga de fútbol y que nunca conoció a su padre, pero presiente que aquel extraño sujeto que un día se acercó y le enseñó a patear el chanfle le resulta familiar. Y si a este libro le agregamos un lenguaje juvenil, fácil de entender, temas vinculados con su propia experiencia, 110 páginas, buena cubierta y muy atractivo... ¿Se animaría a leerlo?

Por favor, amigos, los profesores tenemos la obligación moral de hacer que los alumnos amen la literatura -y por defecto la lectura- y ello solo será posible en la medida de que se respeten las etapas de la literatura. No los podemos embarcar con las obras mayores porque sencillamente no es el tiempo todavía para leerlos. Queremos -de todo corazón- que lleguen a leer las obras de Dante, Homero, Víctor Hugo, Cervantes, Shakespeare, Vallejo, Arguedas, y que las amen, pero no imponerles cuando aún no están preparados. Es como si en vez de darles una bicicleta, le diéramos un camión de 16 llantas: al final van a salir contusos o finados.

Algunas obras para adolescentes:

Todos los futbolistas van al cielo, Pedro Badrán (Ed. Norma)

Templado, Jorge Eslava (Ed. Santillana)

Me dicen Sara Tomate, Jean Ure (Ed. Norma)

James y el melocotón gigante, Roald Dahl (Ed. Alfaguara)

Los Cretinos, Roald Dahl (Ed. Alfaguara)

Amigos robots, Isaac Asimov (Ed. Vicens Vives)

Florentino Supercochino, Jorge Eslava ( Ed. Alfaguara)

Sangre de campeón SIN CADENAS, Carlos Cuauhtémoc Sánchez (Ed. Diamante)

Harry Potter, J.K. Rowling (Ed.Emecé)




Solo estamos sugiriendo, pero no se olvide: antes debemos leerlos…

Gracias por leer


Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

lunes 7 de abril de 2008

MARGARITA HOLZWARTH: "TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE GANAR LA ETERNIDAD AL FORMAR LECTORES"


Margarita Holzwarth fue una de las expositoras más destacadas del I Congreso Iberoamericano de Lectura y Literatura, Arequipa 2008, tanto por compartir sus valiosas experiencias en el campo de la promoción de la lectura como por su sencillez y por su gran apasionamiento en cada una de sus participaciones.

Su ponencia muy bien realizada, que no fue leída sino más bien dialogada y retroalimentada en cada momento, trató sobre Los docentes como mediadores de lectura, y ello implicaba la presencia de un profesor lector al 100%, y de mente abierta que no vea en la lectura literaria el único camino de la práctica lectora, es decir, el alumno podría leer los temas que más le agrade y estos podrían estar vinculados al fútbol, al automovilismo, a la zoología, historia, etc., y ello de alguna manera lo podría acercar a la lectura literaria siempre y cuando el docente pueda dirigir estos gustos con las obras adecuadas.

Manifestó que para crear lectores es necesario invitar a leer a nuestros alumnos, contagiarles ese gusto, seleccionar las lecturas que respondan a sus gustos, crear espacios y circunstancias que motiven la lectura y, quizá, a pesar de ello no se logre convertir a todos los alumnos en lectores, pero que si logramos que algunos que se apasionaen por la lectura, entonces ya habremos ganado mucho. La labor del profesor es desarrollar ese potencial lector que hay en cada niño y, literalmente, al conseguirlo "ganamos el Cielo".

También habló de la importancia y características de la lectura en voz alta y en silencio; de la evaluación de textos que no solo busquen la extracción de datos, sino que lleven al desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo de alumno, pero no de una manera vertical, sino más bien de manera participativa y horizontal.

Finalmente, esta hermosa argentina, nos regaló la lectura del cuento El Punto y -aunque ella lo niegue- nos dio una cátedra de cómo se escoge un buen cuento y, también, cómo se debe leerlo. Mucha gente, entre ellos yo, se emocionó hasta las lágrimas porque ese cuento nos recordó que ser profesores es un oficio tan delicado que nos permite dejar marcas y huellas en nuestros alumnos y para ello hay que tener mucho cuidado.

Ojalá la tengamos nuevamente en el Perú, ¡te queremos, Margarita!


Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

Caza de Brujas: la censura en la literatura infantil

Desde hace bastante tiempo, posiblemente a partir de la creación de las primeras iglesias evangélicas en norteamérica, muchos estadounidenses libran una peculiar cruzada contra la inmoralidad, el pecado, la corrupción de las costumbres, el ateísmo, el comunismo... Bien mirado, parece que quedan pocas cosas a las que no se opongan estos mesiánicos adoctrinadores amantes de las fiestas del tupperware y de la comida rápida.

La educación de los niños es para ellos un tema especialmente delicado, quizá porque creen que a tan temprana edad no es posible desarrollar ningún tipo de pensamiento elaborado, y que durante la infancia lo único que se hace es repetir como loros conductas que se observan en el entorno. Guiados por este tan alto concepto de la niñez, atacan con virulencia cualquier libro que se ponga por medio, cualquiera, repito, con las más variadas de las excusas: vocabulario obsceno (la palabra "culo", por ejemplo), exceso de violencia (un niño le pega una bofetada a otro), inmoralidad (un personaje femenino con minifalda), vulgaridad (un pesonaje apático, o triste). Los ejemplos que cito no son en absoluto de mi cosecha, son citas textuales de protestas que se han producido en diversos colegios y municipios estadounidenses.

Quizá el caso más llamativo sea la calificación "S" de la lectura de la Biblia en algunos colegios, porque "contiene palabras e historias inapropiadas para niños de cualquier edad" (1992, Pasadena), o también por ser "obscena y pornográfica". Sin embargo, son innumerables, e igualmente ridículos, los casos en los que estos adalides de la nueva pedagogía han levantado la voz, cuando no alguno de los objetos que tienden a utilizar ante el más mínimo obstáculo, para pedir la prohibición (cuando no la quema) de determinados libros.

Entre las lecturas clásicas, encontramos, por ejemplo, que los cuentos de los hermanos Grimm fueron prohibidos a los alumnos de un colegio de Arizona, por su excesiva violencia, negativo tratamiento de personajes femeninos y connotaciones anti-semíticas. Los cuentos de Canterbury fueron también objeto de la ira integrista (Illinois, 1995), y fueron retirados de una escuela porque algunos padres consideraban que el contenido sexual de algunos pasajes no era apropiado para los alumnos. Los mismos argumentos que se utilizaron para descalificar El diario de Anna Krank en Virginia (1982). Crónicas marcianas, de Ray Bradbury, "profana el nombre de Dios" (Florida, 1982). En la misma línea encontramos que 1984, de George Orwell, es una apología del comunismo (quién se lo iba a decir al autor, que incluso colaboró en la denuncia y persecución de militantes de izquierdas) y contiene escenas de sexo explícito. En los años 20 y 30, en las dictaduras alemana e italiana (para que no se diga que sólo vemos la paja en el ojo ajeno) fue prohibido La llamada de lo salvaje, de Jack London, por ser demasiado "extremista", e incluso fue uno de los libros quemados por los nazis. ¿No hay un cierto paralelismo entre la actitud de aquellos y los "defensores de la moralidad" de nuestros días? También en otra dictadura, en este caso la sudafricana, en tiempos del apartheid, se retiró del mercado Frankenstein, por "indecente, objetable y obsceno".

Uno de los casos más absurdos e irrisorios que se han dado en la literatura infantil es la retirada de "En la cocina de noche", de Maurice Sendak, de una biblioteca pública de Texas (1994), porque "el niño que aparece en las ilustraciones no lleva ropa y se le ven sus partes íntimas". La maravillosa medicina de Jorge fue retirado en Vancoucer (1995) porque el protagonista del cuento utiliza productos habituales en cualquier casa para preparar un brebaje. Las Brujas también fue tildado de apología de la hechizería y el satanismo.

Respecto al tema de la brujería y la magia, elementos tan presentes en los cuentos infantiles, los cruzados de la moralidad mantienen una postura totalmente rígida y represora: Harry Potter, el libro que ha seducido a millones de lectores en todo el mundo, es para ellos lo que Bill Gates para los informáticos, la personificación del mismísimo diablo. El hecho de que el personaje creado por J.K. Rowling haya obtenido un diploma en la escuela de brujería y magia, y que además sea el alumno más avanzado de la clase, constituye para esta gente un peligro, ya que los niños pueden entender que se recompensa la práctica de la hechicería con buenas notas y felicitaciones escolares. Es tan literal su concepción de la literatura, que Mark Filiatreau, uno de estos sujetos, ha llegado a afirmar que "Todo comienza con la imaginación", y también que "A medida que nuestros hijos van avanzando en los cursos escolares, pueden encontrarse con la oportunidad de explorar e investigar el mundo de la brujería y el satanismo. Harry Potter puede fácilmente ser un puente "imaginativo" que una estos dos peligrosos elementos".

¡Pero si hasta han llegado a prohibir el diccionario Webster's porque recogía términos que podían resultar ofensivos para los estudiantes! Pero, ¿cuáles son entonces los libros que recomiendan leer a sus hijos? Pues sí, lo que estáis imaginando, folletines baratos que podrían ser calificados de apología del integrismo religioso: niñas que descubren la fe en Dios paseando por verdes prados, niños traviesos que arden en las llamas del infierno, etc. Podéis suponer lo que sigue.

No obstante, y para ser justos y objetivos, también hemos de tener en cuenta que este afán censor y controlador no viene sólo de los grupos religiosos evangélicos norteamericanos. En el otro polo tenemos a los radicales defensores de la igualdad de las razas o del feminismo militante, que lograron prohibir en algunos colegios la lectura de "La cabaña del tío Tom" o "Huckelberry Finn", e incluso "Dr. Dolittle" porque en sus páginas podíamos encontrar expresiones que podrían ofender a minorías étnicas. Evidentemente estos comportamientos son igualmente condenables, y de hecho suponen un lastre para todo aquello que pretenden defender, pero creo que resulta menos peligroso pasarse de tolerante que de intransigente.

Lo peor de todo es que no estamos hablando en pasado, sino en el más estricto presente. Basta abrir los periódicos para ver a esta misma gente acribillando a balazos clínicas abortistas o pegando a sus hijos. Pero si algo hemos aprendido, de nuestros padres y de nosotros mismos, es que la letra, con sangre no entra. Y si leer a Twain, a Sendak o a Roald Dahl es pecado mortal, espero pasarme todo a eternidad en el infierno.


Escrito por Pablo Cruz
http://revistababar.com

sábado 5 de abril de 2008

DE CARTA EN CARTA, UN CUENTO QUE ME HIZO LAGRIMEAR

De carta en carta, es un cuento escrito por la escritora brasilera Ana María Machado, ganadora del premio Hans Christian Andersen en el año 2000. Entre su producción figuran: Historia medio al revés (1979), El pequeño Pedro y su buey volador (1979), Del tamaño justo (1980), Érase una vez tres (1980), Mandingas de la isla Quilomba (1984), ), Al otro lado hay secretos (1980), Mandingas de la isla quilomba (1984), etc.

Este cuento trata de Pepe un niño que constantemente reñía con José, su abuelo, y viceversa. El niño al no poderle decir directamente a su abuelo lo que piensa de él decide escribirle una carta, pero al no saber escribir debido a que no va al colegio, acude a don Miguel, que era uno de los escribidores del pueblo, para que le redacte una carta a su abuelo José. Don Miguel le pide como pago que vaya al colegio y que le cuente cómo son las cosas ahí. El abuelo recibe la carta y como tampoco sabe leer, también acude a don Miguel para que le lea la carta y para que le escriba la respuesta. Estas situaciones se van repitiendo, pero don Miguel arregla algunas de las palabras para que cambien de significado. El niño tiene que ir al colegio para pagar su deuda y poco a poco empieza a gustarle el colegio y aprende a escribir. Sin embargo, lo más importante es que a través de las cartas logra dirigirse al Gobierno para que le otorgue una pensión a su abuelo.

El cuento tiene una estructura muy simple, pero desde el primer momento logra llamar la atención del lector. Sus personajes principales son tres: el nieto, el abuelo y el escribidor de cartas, don Miguel. Es una lectura de acción muy rápida: los hechos se suceden casi inmediatamente lo cual hace que el lector difícilmente se desprenda del texto. Las historias van sucediéndose con mucha coherencia debido a su buena trama que hace creíble toda la historia. Por otro lado, la historia nos habla, de una manera muy bien dirigida, sobre la importancia de saber leer y escribir como instrumentos para conseguir la reivindicación de los derechos básicos del ser humano. También, podemos advertir el rol de las personas con instrucción que deben orientar a las personas analfabetas como es el caso del niño que a pesar de tener edad para ir al colegio, no va, sin embargo, don Miguel logra que el pequeño vaya a la escuela y poco a poco va observando y apreciando la importancia que tiene el saber leer y escribir.

La injusticia es también un tema que se puede percibir, sin embargo, podemos deducir que muchas personas se sienten víctimas de muchos abusos del Gobierno y otras instituciones, sin embargo también es verdad que muchas personas son víctimas de su propia ignorancia, porque a veces desconocen sus derechos y no los reclaman. El abuelo logra que el Gobierno le dé una pensión por los años que trabajó y cotizó sus obligaciones, pero más por la voluntad del nieto que logra escribirle al Gobierno y por sus argumentaciones de lo que es la justicia –las cuales las ha aprendido en la escuela-. Don Miguel, el escribidor, también forma parte de esta cruzada para otorgarle la pensión al abuelo quien a pesar de sus años tiene que seguir trabajando aunque se siente muy cansado.

De carta en carta, es un cuento precioso, tierno y muy conmovedor: una gran obra de Ana María Machado. Quisiera disentir con la forma tan rápida con que suceden los hechos, pero creo que es una constante en las obras de esta escritora brasilera lo cual sería una característica más de sus obras que una deficiencia de sus cuentos. En conclusión: una gran obra que merece leerla, releerla y comentarla entre amigos, alumnos y familiares.


Gracias por leer


Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

¿ES SUFICIENTE CONTARLES UN CUENTO POR LAS NOCHES PARA QUE SEAN GRANDES LECTORES?

Todos los padres deseamos que nuestros hijos desarrollen habilidades y hábitos lectores. Es uno de los sueños que tanto deseamos, pero cada vez se ve -en la mayoría- el alejamiento y la distancia que toman frente a los libros. Las palabras que crean las más maravillosas imágenes están siendo reemplazadas por las imágenes que no permiten usar nuestra imaginación y fantasía. Hoy entre el niño y libro se interpone una pantalla insignificante, pero tan difícil de controlar.


Entonces, los padres no sabemos qué hacer y por ahí nos dicen: "Cuéntale un cuento cada noche y verás cómo tu hijo se convierte en un gran lector". ¿Será esto suficiente, para que el niño o niña pueda desarrollar ese hábito tan deseado y que trasciende en una excelente comprensión lectora?
No nos engañemos y que no nos sigan engañando porque ello no es suficiente. Con esto solo estaríamos subiendo un escalón cuando tenemos muchos por escalar, es decir, contarles o leerles cuentos claro que es importante, pero no es suficiente. Seguramente, usted amigo, habrá visto a mucha gente que compra un libro y lo lleva a todas partes, pero que no ha desarrollado la capacidad de sumergirse en la lectura comprendiendo y disfrutando de ella. Es que ser un lector competente tiene un precio que no se paga con solo leer un cuento y buenas noches.

En la última prueba de comprensión lectora, tomada por el Ministerio de Educación, el 84% de niños del nivel primario salieron desaprobados en una prueba que solo exigía competencias mínimas y básicas.
Tomemos consciencia del rol que jugamos en la formación lectora de nuestros hijos y no esperemos que las autoridades gubernamentales sean los encargados de darle solución a este problema porque para entonces nuestros hijos se habrán convertido en tatarabuelos.

¿Qué podemos hacer para subir la escalera completa?

1. Destinar un presupuesto mensual -por mínimo que sea- para la adquisición de libros infantiles y de acuerdo a la edad del niño.

2. Los cuentos clásicos como Cenicienta, El gato con botas, Caperucita roja, etc., (tan vistos en la TV) no deben ser los únicos que conformen la biblioteca. Generalmente, estos libros no despiertan interés porque ya los han visto; adquiera otros libros de cuentos que tengan ilustraciones, colores, letras grandes y que le llamen la atención.

2. Visitar -con frecuencia- bibliotecas y que los niños vean la cantidad de libros que existen y cómo los lectores lo adquieren y los leen.

3. Ir a las ferias nacionales e internacionales de libros y participar en las actividades que se presenten.

4. Dar el ejemplo de que leemos y disfrutamos, en el último de los casos al menos finjamos que nos gusta leer. Leer periódicos, revistas, cómics, etc., es una alternativa.

5. Tener paciencia porque no es fácil que el niño tome un libro y lo lea. Si al menos lo observa y lee un poquito será una muestra significativa de que nuestra labor empieza a dar frutos. No le exija ni le imponga una lectura, hágale un comentario sobre el texto y como decimos en nuestro lenguaje coloquial, “píquele el diente” y luego, comenten –amenamente- la lectura.

6. Es vital que el niño tenga su propio espacio de lectura. Se puede mandar a hacer un librero adaptado a su estatura. Si el niño mide 1.10 cm., su librero podría medir 1.40 cm. Es necesario que el niño pueda alcanzar todos los compartimientos en donde se encontrarán sus libros.

7. Los libros se colocan con la tapa frente al niño, no de lomo como los libros de los adultos. Verlos así les permitirá ver el título acompañado de los dibujos que son muy llamativos. Les despertará -en algún momento- la curiosidad y lo tomarán. Se puede colocar algunos juguetes o cosas que le interese mucho al menor.

8. Llevar a los niños -si hay la posibilidad- a los cursos-talleres de lectura en donde se les enseña técnicas y hábitos de lectura. El conocer a otros niños que leen y disfrutan de la lectura es una gran motivación y estímulo.

9. Pedir los consejos de un especialista en lectura tanto para la adquisición de nuevos textos, como para la elaboración y planificación de diferentes actividades.

10. Ir al colegio del niño y pedir información sobre las actividades exclusivamente lectoras que se está haciendo o se hará. Si el colegio de su niño no tiene -a la vista de todos- una biblioteca especializada infantil, siquiera con 50 títulos diferentes, tenga presente que allí su hijo no desarrollará el hábito lector.

11. La Iliada, La Odisea, La divina Comedia, Crimen y Castigo, Los Miserables, Romeo y Julieta, El Quijote de la Mancha, etc., son libros maravillosos y transcendentales, pero NO son adecuados para un niño. Es como si a su hijo pequeño, en vez de darle una bicicleta con sus dos llantitas de soporte le diera un camión de dieciséis ruedas.

No he pretendido dar una fórmula para desarrollar lectores competentes, seguramente habrá muchos y mejores recursos, sino entrar en la reflexión y en el análisis propio de nuestra práctica cotidiana que es el desarrollo de la competencia lectora de los niños.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

viernes 4 de abril de 2008

"VASO DE AGUA" ES UN EXPRESIÓN CORRECTA

Es frecuente escuchar "vaso de agua" con el significado de "vaso que contiene agua", y lo más curioso es que la gran mayoría rechaza y corrige esta frase porque cree que lo correcto debe ser "vaso con agua". Y siguen creyendo que no se debe decir "vaso de agua" porque los vasos no se hacen de agua, sino de vidrio o de plástico.

Sabemos que las preposiciones (a, ante, bajo, con, de, desde...) "adquieren" un significado de acuerdo con el contexto, es decir, por sí solas no denotan un significado específico. En el caso de "vaso de agua", el significado que adquiere la preposición "de" es de "medida o cantidad", entonces al decir "dame un vaso de agua" estamos pidiendo "agua" en la "medida de un vaso"; en otros términos: el "vaso" no me interesa, me interesa el agua, pero en la cantidad de un "vaso". Por esta razón solemos pedir o decir: "un tarro de leche" (a nadie se le va a ocurrir que los tarros se hace de leche y no de lata), "una bolsa de cemento", "una cucharada de sal", "media taza de agua"; como vemos, en estos casos el significado de la preposición "de" es el de medida o cantidad.

Es tan cierto que la preposición adquiere un significado en el contexto que decir "vaso de agua" también podría interpretarse como "un vaso exclusivo para tomar agua", al igual que existe "vaso de jugo o vaso juguero", aunque no digamos "vaso aguatero".

Observe cómo la preposición "de" va adquiriendo diferentes significado en el contexto:

vaso de cristal (materia prima)
vaso de cerveza (exclusividad)
vaso de mi prima (pertenencia)
vaso de juguete (función)
vaso de Tailandia (lugar de procedencia)
vaso de adorno (función)


Al decir "dame un vaso con agua", lo cual también es correcto, lo que estamos pidendo es un vaso que contenga agua solo que no especificamos la cantidad, pues bastaría que contenga unas gotas "de" agua para decir que ya es "un vaso con agua". Por esta razón todo "vaso de agua" siempre será "un vaso con agua", pero no al revés.


Lo curioso es que cuando se les pregunta a "los correctores" que no aceptan -por su ingenuo desconocimiento- la expresión "vaso de agua", éstos dicen que es incorrecto porque el profesor de lenguaje así les había enseñado. Entonces, ya sabemos de dónde viene el problema y ahora nos toca hacer la aclaración.

Finalmente, siempre he creído que el fin del lenguaje es la comunicación y si el emisor y el receptor se expresan en los términos que crean conveniente y logran entenderse a la perfección, entonces ya nada tenemos que hacer.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com

miércoles 2 de abril de 2008

NO MATEN LA LECTURA A ORTOGRAFIAZOS

Los niños cuando llegan al primer grado de primaria se inician, formalmente, en la enseñanza de la escritura y lectura. Es en el colegio donde aprenden a escribir sus primeras palabras. El hecho de conocer un nuevo código de comunicación hace que se sientan estimulados por escribir a las personas más cercanas de su entorno: padres, abuelos, hermanos, amigos, profesores. Qué bueno que los alumnitos escriban cartas, notas o diarios porque encuentran que la escritura tiene una aplicación práctica y necesaria.


Sin embargo, muchos de esos pequeñitos irán perdiendo el interés por seguir escribiendo debido a la torpeza equina de más de un profesor o profesora que empezará a tachar con una gran cruz sobre la palabra que el niño escribió incorrectamente por un desconocimiento propio de su edad o el otro que empezará a colocar unas tildes enormes y despiadas sobre la vocal de la palabra. Y no solo esto, algunos criminales de la enseñanza le mandarán como castigo hacer las planas (escribir 100, 200... veces la misma cosa) por haber confundido la letra "s" por "c", o "b" por "v", por no haber colocado la tilde, por no haber usado el color rojo en la primera letra de la oración, por haber borrado y escrito, o por no sé qué otra nimiedad más que se inventan.


Acaso no se dan cuenta que no están dejando una tarea, están dejando una tortura porque no hay nada más estúpido e injusto que tener que hacer durante horas la maldita plana como si con ello el niño va a aprender a escribir correctamente. Con eso conseguimos que al niño le salgan callos en el dedo índice y que empiece a odiar
con toda su alma todo aquello que signifique escribir palabras. Qué diferencia cuando escribe números porque ahí no existe el 1 en mayúsculas o el 2 en minúsculas o el 3 con tilde o el 40 con el primero número con otro color, ¿ven la diferencia?, la esencia de las matemáticas no se basan en cómo se escriben los números, sino en la capacidad operativa que lleve a desarrollar otras capacidades mentales. Así también la enseñanza de la escritura tiene como objetivo fundamental el desarrollo de la capacidad comunicativa a través de lo que signifique leer y escribir. La ortografía se aprende durante el mismo proceso de aprendizaje y dura muchos años, incluso los profesores cuando envían notas a los padres presentan problemas ortográficos porque son tantas las palabras y siempre se escapará una por más experto que sea. No desperdicie miles de horas dedicadas a la ortografía, dedíquelas a fomentar la escritura libre y espontánea y que ellos compartan sus experiencias y el profesor observará cómo van mejorando su ortografía.

"Querida familia quiero que esten felices yo también los quiero mucho los estraño mucho yo estoy felis estoy muy bien mi diente ya cresio Soy felis cón la mamita Zeny estoy bién..." (Yvonne, 6 años)

Deje que sus alumnitos se inventen su propia ortografía, como “Te bas a entristar”, ya que ello no va en contra de lo que el niño va a aprender correctamente más adelante, tenga presente que esta es una etapa natural del aprendizaje de la escritura porque los niños escriben tal como suena y cuando no conocen la derivación correcta de la palabra (en triste - entristecer) usan el modelo que más usan o se lo inventan (alegre- alegrar). Claro que el profesor o profesora puede y debe corregir, pero no hacer de ello la esencia del curso.

Bernice E. Culligan, en “Leéme un cuento” (1992), señala los beneficios de la ortografía inventada:

Estimula al niño a entender qué es el alfabeto.

Alienta a los niños a escribir por su cuenta; no tienen que preguntar cómo se escribe una palabra: no dependen de los demás.

Permite que escriban cuentos más largos y de mayor colorido; pueden escribir todo lo que dicen; escribir más = escribir mejor.

Permite a los niños aventurarse más allá de las palabras que saben leer; no están limitados a escribir solo las palabras que pueden leer; les ayuda a aprender a leer.

Ayuda a que el niño asuma responsabilidades respecto de su aprendizaje; controla lo que escribe y cómo lo escribe; hace suyo el sistema de escritura.

Permite una extensiva práctica fonética; los niños ensayan los sonidos correspondientes a medida que escriben.

Motívelos a seguir escribiendo, se les puede dar temas como: “Mi primera vez en la playa”, “Un día en el circo”, “Mi mascota preferida”, "Mi libro de cuentos", etc., y estas composiciones se comparten, se publican, se hacen textos, se leen en voz alta y muchas otras actividades que forman parte de un aprendizaje realmente significativo.

No se olvide que nuestros alumnos tienen derecho a desarrollar su potencial creativo y comunicativo a través de la lectura y escritura. Así que si su alumno le escribe : "Felis navida mis la qiero mucho y qe dios la protega", siéntase doblemente feliz.

Gracias por leer

Manuel Urbina

prolector@hotmail.com

jueves 20 de marzo de 2008

LA MAGIA DE LA LECTURA

Ayer, en horas de la mañana, recibí una noticia nada alentadora. Estuve intranquilo y pensando por qué las cosas ocurren de una manera y no de otra. A media tarde, decidí subirme a mi carro y dejarme llevar a cualquier lugar. Después de casi una hora deambulando sin rumbo, observé ,al doblar una curva, la antigua Plaza Francia que me hizo recordar inmediatamente la librería San Cristóbal que se encuentra allí mismo. Me estacioné en una área restringida.

Ingresé y me dirigí la sección de literatura infantil-juvenil. No estuve más de diez minutos (tenía miedo de que la grúa se llevara mi carro) y me marché. Ya en el carro saqué de la bolsa los cuatro libros que había comprado: dos de Zona Libre: Cuarto A, y Todos los futbolistas van al cielo; uno de Alfaguara: Templado, y el otro de Panamericana: Joaquín Espadachín. Estos dos últimos libros han sido escritos por Jorge Eslava de quien ya tenía muy buenas referencias, de los otros dos sabía poco pero era suficiente: eran de la misma colección del libro Sara Tomate.

Miraba con deleite cada uno de los libros cada vez que me detenía frente a la luz roja del semáforo y me parecía raro que todas las luces rojas cambiaran a verde tan rápido. Hubiera deseado que todos los semáforos se queden en rojo para contemplar cada uno de los libros. Mis deseos se hicieron realidad porque al doblar hacia la avenida Wilson había un tremendo embotellamiento lo cual me dio la posibilidad de leer uno de los libros: Joaquín Espadachín.

Desde la primera línea el cuento llamó toda mi atención y cada situación que iba presentándose me hacía recordar las hermosas travesuras de mi hija Yvonne a quien solo yo la llamaba Tiburón debido a su tremenda afición por nadar y de no salir del agua hasta que cayera el Sol. Ese recuerdo tan maravilloso me hizo sentir el hombre más feliz de la tierra. Leía
Joaquín Espadachín y no podía contener la risa a mandíbula batiente, de tal forma que los otros conductores que estaban uno a la derecha y otro a la izquierda me miraban y también me sonreían. Era el prototipo de hombre feliz aparecido en un embotellamiento vehicular.

Aproximadamente, cada cinco minutos avanzábamos diez metros y luego nos deteníamos, Yo no dejaba el libro, lo tenía sobre el volante y cuando tenía que avanzar lo hacía con él. Cuando me di cuenta estaba en la página cuarenta y cuatro, a punto de acabar el segundo capítulo. Para mi mala suerte, salimos de ese atolladero y me dirigí de vuelta a casa.

Me había olvidado por completo del problema y recién por la noche -después de terminar de leer el libro y sentirme un buen padre- me di cuenta de que el bendito problema me daba la oportunidad de aprender un poco de la vida.

Esa es la magia de la literatura que te da muchas posiblidades para encontrarte con lo mejor de ti mismo y desde allí ver la realidad desde otra perspectiva, de tal manera que al final vuelves a ser esa gran persona que todos conocen y que tú mismo admiras.

¡Qué buen libro!, me gustó la historia, su trama, sus muy buenos diálogos, esa chispa fina y a veces cruel y... como si fuera poco, me evitó una cita con el psicológo. Gracias Jorge.

Gracias por leer

Manuel Urbina
prolector@hotmail.com