viernes, 14 de diciembre de 2007

LA FLUIDEZ LECTORA


La Fluidez Lectora (FL) es el resultado del número de palabras leídas correctamente en voz alta durante un minuto, menos las palabras leídas incorrectamente. Si un niño leyó 45 palabras durante un minuto y se equivocó en 9 palabras, entonces su FL es de 36 palabras por minuto (p.p.m).
El término FL es un indicador que solo se aplica a la lectura en voz alta, en cambio, cuando la lectura es silenciosa o mental ya no se denomina FL, sino Velocidad Lectora (VL).

Según el informe propalado por una canal de televisión, los niños peruanos presentan una F L muy baja; lo normal es 60 p.p.m hacia arriba; por el contrario, en la mayoría de los niños no llega ni a la mitad.

¿Qué significa tener una F L baja?

Tener un F L baja es un indicador de que el niño aún no ha desarrollado sus habilidades lectoras mínimas, lo cual le lleva a tener una comprensión muy pobre. El leer lento trae como consecuencia la fácil desconcentración y atención por lo que la comprensión no se produce. Por el contrario, a mayor fluidez habrá mayor comprensión.

¿Por qué el niño tiene un F L mínima?

Cuando el niño presenta una F L pobre es porque no se ha desarrollado esta habilidad en el colegio y el responsable directo es el profesor o profesora de aula. El niño queda totalmente eximido de responsabilidad.
La F L se debe desarrollar durante los primeros grados de primaria, pero cuando se tiene a un docente incapaz, que no tiene nociones mínimas de lo que significa enseñar a leer se dan estos resultados. Estos docentes que no promueven el desarrollo de las habilidades lectoras presentan unas características bien marcadas:

,- Leen en voz alta pésimo, de tal manera que son los peores modelos que tiene el niño.-

- Le dan más importancia a la ortografía (tildes, mayúsculas, letras).

- Se preocupan porque el cuaderno este limpiecito y que se llene rápido.

- Son amantes del dictado ( palabras de ortografía complicada que el niño no usa en su realidad).

- Les apasiona dejar mucha tarea (los padres son los que tienen que hacerlo a la medianoche).

- Nunca llegan al colegio con un libro en la mano.

- Sus alumnos nunca los ven leer obras literarias ni científicas.

- Saben mucho de farándula y ven más de una novela.

- Culpan al niño y a su familia del fracaso lector.


La pobreza lectora del niño es el fiel reflejo de su docente; el hogar y la familia también son responsables, pero indirectos. Así que si quiere tener una idea de la calidad pedagógica y académica del profesor o de la profesora de su menor hijo, vea qué tanto le gusta leer a su hijo.

¿Cuáles son las alternativas para mejorar la F L?

En primer lugar el profesor debe ser un modelo de buen lector, es decir, debe conocer el tono que le corresponde a cada uno de los signos de puntuación. Una coma, por ejemplo, no es fundamentalmente una pausa breve, es un tono ligeramente ascendente (tonema de semianticadencia) al que le sigue una pausa si es que es necesaria, de lo contrario la pausa no se va a sentir. Entonces, los signos de puntuación no son en esencia pausas, sino tonos (suben, se mantiene, bajan…).

En segundo lugar, tienen que sacarse de la cabeza que la ortografía de la palabra no es el tema más importante de la clase. Vean, por el amor a Dios, que ese viejo procedimiento no ha dado resultados en la mejora de la competencia lectora de los niños. Ese tiempo empleado es un tiempo inútil y perdido. Enseñarles más normas ortográficas cuando son pequeños produce mayor confusión a lo poco que han podido aprender. Es más fácil aprender a escribir correctamente a través de la lectura.

En tercer lugar, se aplican ejercicios de respiración y articulación. Los trabalenguas son ejercicios excelentes para que el alumno ejercite, por exageración, su aparato fonador.

Leer trabacuentos que ellos mismos pueden hacerlos, y deben leerlos exagerando la pronunciación, no importa que se equivoquen, se puede convertir en un juego muy divertido:

“Un niño travieso, un día estuvo triste porque hizo una travesura. Había sido muy gordo y estaba muy triste. Para divertirse un poco cogió su trineo y se tiró por una colina y tropezó con una piedra y su trineo se rompió en mil pedazos. Su padre se lo había hecho con un tronco que trajo de la trituradora de madera. Se lo vendió un trabajador tremendamente grande. Se lo trajo el día trece.En el tremendo trompicón se tropezó su hermana con otra piedra. Era una traviesa niña con trenzas de color de trigo”.

Otro ejercicio, también sencillo es la lectura de textos dialogados, y también ellos pueden crearlos:

- Pepe, sabes… estoy recontra enamorado de… ¡Yesabela!

- Quién es Yesabela… No la conozco… A menos que…

- Yesabela es la hermana de mi mejor amigo. Es bonita, es dulce…, es tan graciosita que me muero de amor por ella.

- Ah… Ya la recuerdo… Es una chatita…, rubia con su plata…, de anteojos gruesos y brakets tipo ferrocarril…

Como ven, nosotros los profesores jugamos un papel muy importante en el desarrollo de la F L y somos el principal modelo que tiene el niño. Pidamos el apoyo de los padres para que lean con sus hijos, y seamos ante ellos portadores de estrategias, consejos y buenas noticias; no los clásicos acusetes que buscan que los niños sean castigados. Enseñarles adecuadamente es nuestra misión y nuestro mayor orgullo… ¡Vamos a cambiar!

Gracias por leer

Manuel Urbina